Cultura y Sociedad - 09/03/15

El Museo Goya, un proyecto malogrado

autorretrato de   Goya, 1769-1771, de colección particular italiana.

autorretrato de
Goya, 1769-1771, de colección particular italiana.

Con la inauguración en Zaragoza el pasado día 26 de febrero del Museo Goya. Colección IberCaja se ha dado la puntilla al proyecto museológico sobre el Espacio Goya, elaborado por profesores de historia del arte de nuestra Universidad por encargo del Gobierno de Aragón y entregado en junio de 2005. Entre todos los aragoneses hemos dejado morir aquel proyecto ilusionante ( o ¿era ilusorio?), que proponía la creación de un Museo Goya en Zaragoza, con un edificio propio, y formado con los fondos artísticos pertenecientes a todas las instituciones aragonesas, públicas y privadas.

Soy consciente de que, a pesar de los esfuerzos realizados, ciertamente importantes, por parte del Gobierno de Aragón anterior, ha faltado sin duda el liderazgo político para llevar adelante este ambicioso proyecto, que a lo largo de estos diez años, iniciado con notable ímpetu, se ha ido poco a poco desdibujando y diluyendo hasta que no ha quedado nada del mismo en pie.

Las instituciones presuntamente implicables en esta puesta en común de las obras de Goya, entre las que destacan la Iglesia de Aragón, la Real Sociedad Económica Aragonesa de Amigos del País, la Real Academia de Bellas Artes de San Luis, IberCaja con su Colección Goya, además de varios coleccionistas privados, probablemente no fueron solicitadas de modo adecuado y convincente para contribuir a este gran proyecto cultural, en el que las piezas de las que son legítimos y orgullosos propietarios, se hubieran instalado en depósito en un edificio construido ad hoc para Museo Goya, junto con todas las obras pertinentes que atesora el Museo de Zaragoza, de titularidad estatal y gestión autonómica. Era obvio que la gestión cultural de este proyecto correspondía al más alto nivel al Gobierno de Aragón y que, por tanto, el fracaso del mismo, que ahora certificamos, sólo al Gobierno de Aragón ha correspondido en primer lugar.

Pero además en los últimos años todas las instituciones, desde la Iglesia, con la instalación definitiva de los bocetos de la Régina Martyrum en el Pilar, hasta IberCaja, con los sucesivos blindajes de su Colección, han ido dando pasos irreversibles y en dirección contraria a la del proyecto del Museo Goya. No puede decirse que nuestras instituciones hayan sido receptivas ni generosas con el mismo. Y deberían cuando menos dar explicaciones a los ciudadanos, a los que se nos ha hurtado ahora este proyecto. Por lo demás tampoco ha ayudado demasiado que el Gobierno de Aragón actual haya dejado en manos de una institución religiosa privada la responsabilidad de las visitas del conjunto mural de Goya en la Cartuja de Aula Dei, que con eficacia y profesionalidad gestionaba la Fundación Goya en Aragón. ¿Dónde están los amigos de esta Fundación? No se les oye.

Por último, queda la cuestión más determinante en estos momentos. A la luz de las peripecias aquí expuestas ¿puede llamarse sin estridencias Museo Goya a la Colección IberCaja? Ardua cuestión, que habrá de ser objeto de un comentario más detenido.

 

* Gonzalo M. Borrás Gualis, profesor emérito de la Universidad de Zaragoza, ha sido redactor del Proyecto Museológico Espacio Goya (junio 2005), junto con Concepción Lomba Serrano, Cristina Giménez Navarro y Juan Carlos Lozano López.

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