Cultura y Sociedad - 20/04/17

Breves notas sobre investigación científica. Prólogo a mi libro “Fórmulas Magistrales en Pediatría”

 

No se trata de triunfar sino de ser útiles a los demás”

Albert Einstein 

 

Es una profunda alegría que un libro dedicado a Fórmulas Magistrales tenga una segunda edición. Indica que ha sido querido y aceptado por los profesionales que buscan innovaciones terapéuticas en la infancia.

2.Honoré-de-BalzacRecuerdo a Balzac cuando decía que un libro hermoso es una batalla ganada en todos los campos de batalla del pensamiento humano”.

El trigo sembrado germinó al cabo de algunos años. Fue en tierras de la incomparable Sevilla donde comenzó a brotar esta segunda edición con motivo del Symposium de Formulación Magistral Rafael Álvarez Colunga. Posteriormente fue creciendo en los Colegios Oficiales de Farmacéuticos de tres queridas ciudades muy ligadas a mi biografía: Barcelona, Huesca y Zaragoza.

La colaboración de prestigiosos farmacéuticos aportan al libro una óptica pluridisciplinaria, un diálogo profesional que enriquece notablemente la primera edición. Como pediatra intento aportar mi visión clínica y diagnóstica, y mi experiencia de veinte años prescribiendo Fórmulas Magistrales.

La Formulación Magistral está renaciendo. Gracias a todos y larga vida a este libro.

3.Joaquin callabed.formulas-magistrales-en-pediatria

 

La investigación de medicamentos

La investigación debe ser ante todo una escuela de modestia”

François Chat

 

La farmacología y la química tienen un papel muy desatacado en la investigación de medicamentos. No olvidemos la clásica descripción de la farmacología que hacen Merat y de Leus “es la descripción de los agentes de que se sirve la medicina con sus propiedades e indicaciones”, tan sencilla como concluyente.

La farmacología y la química han conseguido poner al día los mecanismos de acción de los fármacos, a veces sencillos y otras extraordinariamente complejos.

La farmacología ha logrado hallazgos como la farmacogenómica que puede llegar a la obtención de fármacos a la carta, es decir adaptados al paciente y a su enfermedad. También nanofármacos que permiten aplicar tratamientos dirigidos con precisión a determinadas células como las tumorales, respetando las sanas. La monitorización de fármacos es cada vez más sencilla y se aplica con mayor frecuencia.

Se ha conseguido el tratamiento prenatal con la inyección de antibióticos en el cordón umbilical para la maduración pulmonar del prematuro mediante corticoterapia o para la hiperplasia suprarrenal congénita mediante dexametasona.

Los pediatras debemos reconocer y agradecer que sin la química y la farmacología estaríamos todavía en el siglo XIX de la ciencia. Necesitamos mas diálogo con los farmacéuticos, algo mas que la receta.

En el campo de la pediatría y la investigación farmacológica hay una importante laguna terapéutica a desarrollar ya que hasta 2006 no se legisló el estudio de medicamentos dirigidos a niños.

Una gran parte de los medicamentos pediátricos se elaboran a partir de medicamentos no autorizados para niños y en la mayoría se avisa en el prospecto de su contraindicación para menores de X años, en gran parte por falta de estudios que avalen su uso. Aquí hay camino a recorrer.

Un niño es algo más que la proporción de peso y talla de un adulto a la hora de dosificar un medicamento..

 

La Formulación Magistral

Un campo donde la Formulación Magistral y la Prescripción Magistral ocupan un espacio importante es en las llamadas “enfermedades raras”, que aparecen en las edades pediátricas por origen genético o infeccioso, lo que obliga a ofrecer una Fórmula Magistral para su tratamiento, a la medida del niño y de su patología.

La Fórmula Magistral permite acercarse a la definición de la medicina como “ciencia y arte en el oficio de curar”, aportando dosificaciones no registradas, cambios de vehículos orales o tópicos, asociar en la misma fórmula otros principios activos que se consideran necesarios, permitiendo seguir la evolución de la enfermedad y seleccionando en cada estadio el excipiente más adecuado.

Otro aspecto, que he vivido intensamente, es que facilita la relación médico-paciente al ofrecer una atención más individualizada y personalizada al paciente, mejorando la relación.

 

El estado de la cuestión

En lo importante unidad,en lo dudoso libertad y en todo caridad”

 

San Agustín 

La Formulación Magistral como parte integrante del arsenal terapéutico está sometida a las mismas exigencias de investigación, farmacovigilancia, dispensación y prescripción que el resto de medicamentos.

4.San Agustin. _Philippe_de_Champaigne

En la investigación habrá que tener en cuenta las especiales características del niño. Esto supone que la farmacología clínica pediátrica no puede considerarse como una mera adaptación de la farmacología del adulto conforme a una dosificación ajustada al peso o superficie corporal.

La farmacocinética pediátrica varía según la edad y la respuesta farmacodinámica es imprevisible.

Se hace necesaria la realización de ensayos clínicos pediátricos para garantizar que los niños reciban medicamentos seguros y eficaces adaptados a sus necesidades terapéuticas, si bien con todos los requisitos que exige la moderna bioética en la investigación.

La farmacovigilancia es completamente necesaria para detectar la yatrogenia, demasiado frecuente y también del empleo innecesario de medicamentos como el fenómeno reciente del “disease mongering” o esfuerzo en fomentar enfermedades inofensivas con grandes campañas publicitarias para medicalizar la enfermedad. Es mas fácil medicalizar que comprender “, decía el maestro Léon Kreisler

La ciencia y el rigor deben estar por encima de las razones de mercado. Estamos hablando de la salud humana.

La calidad de dispensación en la formulación magistral es una exigencia que deben imponerse tanto médicos como farmacéuticos y pediatras en beneficio propio, de los pacientes y del Sistema Nacional de Salud. Debe cumplir todas las especificidades técnicas, es decir, una correcta elaboración de tal manera que no existan diferencias en preparaciones sucesivas o entre distintos profesionales para una misma fórmula. Debe cumplir las expectativas del paciente que recibe el tratamiento, las del médico prescriptor que aumenta así su arsenal terapéutico y la del farmacéutico elaborador que es por definición el profesional del medicamento.

El profesional que prescribe debe tener formación elemental en Formulación Magistral sabiendo que la información durante la Licenciatura en Medicina suele ser escasa o nula. Debería comenzar prescribiendo Fórmulas Magistrales de reconocida y contrastada eficacia clínica (véanse publicaciones de Llopis, Bauxauli, Umbert y Llambi o la del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Valencia) textos donde se inspira esta publicación en bastantes ocasiones.

Se recomienda evitar “invenciones” no contrastadas recordando que la investigación es una escuela de modestia.

El pediatra debería mantener una intensa y correcta relación con los farmacéuticos formuladores para combinar principios activos químicamente compatibles en vehículos adecuados a la patología a tratar y a la localización donde debe aplicarse.

Son necesarios los foros multidisciplinarios donde la principal razón sea la ayuda al paciente y todos los implicados sean escuchados y respetados.

Resulta algo sorprendente observar la pobreza de datos que suelen acompañar al impreso de prescripción de Fórmulas Magistrales. Creo necesario un impreso regulado por los Colegios Oficiales de Médicos y Farmacéuticos donde se haga constar además de los datos habituales del prescriptor, el nombre y apellidos del paciente, edad y peso, forma farmacéutica, composición, indicaciones, dosis y vía de administración, así como las observaciones y los efectos secundarios posibles. Bajo mi punto de vista es absolutamente necesario dotar de un marco a la Receta Magistral. Mi experiencia personal como prescriptor durante 20 años ha reforzado estas convicciones.

Un punto básico es la correcta comunicación con el farmacéutico, que no debería ser nunca a través del paciente, que puede transportar a veces “mensajes distorsionados” y si debería ser por teléfono, mediante un impreso o personalmente, que es lo ideal.

A modo de síntesis la Fórmula Magistral ha demostrado tener un espacio terapéutico amplio y privilegiado en algunos aspectos.

Puede convivir perfectamente con la llamada actualmente Farmacia clásica. La convivencia debe ser un encuentro y no una confrontación.

Sólo se trata de ser útiles a los demás.

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