Publicaciones - 15/06/17

Muchas más Historias

La primavera baja, fiestas del libro y otras cosechas, han prodigado novedades muy importantes, que encabezan en nuestra reseña las actas del 10º Congreso aragonés de Historia local, un sorprendente libro sobre Belchite, dos de Martínez Tomey, uno sobre el Canal de Aragón y Cataluña, una edición de textos de Saborit, otra sobre Turolenses contemporáneos, y un gran libro sobre Fayón. Nada mal para llenar mochilas veraniegas.

 

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Carlos Forcadell, jefe de fila de unas huestes de contemporaneístas animosas y lúcidas, con Carmen Frías, editan las actas del X Congreso de Historia Local en Aragón, que libérrimamente titulan, a modo de orgulloso balance (y acaso, ay, despedida): “20 años de congresos de Historia Contemporánea (1997-2016)” (IFC). Sus 462 páginas en cuarto mayor reúnen dos conferencias interesantísimas: la inaugural de Elena Hernández Sandoica sobre biografías de mujeres y la de clausura del propio Forcadell sobre los tránsitos del contemporaneísmo en los historiadores del siglo XXI; ponencias de autoridades de fuera (Florencia Peyrou de la UAM y Alejandro Quiroga de Newcastle) y bragados segadores de casa (Gustavo Alares y José Luis Ledesma);  y algo más de dos docenas de comunicaciones con variados y diversos asuntos. Por resumir tanto trabajo, en muchos casos de dimensiones y valía merecedora de mayor cualificación, diremos que se abordan:

Debates sobre el europeísmo democrático transnacional y los relatos sobre las guerras civiles del pasado siglo; asuntos historiográficos como el análisis de la orfandad americanista en nuestra facultad de Letras, la mitificación de los Sitios de Zaragoza; modélicas historias locales como la de Alagón, la de la cercana Corella de Navarra, Ejea, Mallén y Magallón. Relecturas del XIX, sus mitos y símbolos, el sempiterno tema religioso; y del XX (más sobre 1908, la primera dictadura, las fiestas en la República, las depuraciones de catedráticos de instituto en el franquismo). Historia de las mujeres con asuntos muy originales. La recuperación en la Transición de la Cincomarzada…

2,-Congresos-Hlocal

 

Aportaciones biográficas suculentas, como la que nos habla de Roque Barcia, o la de los Láscaris, más vueltas sobre J. Costa, dos de los costumbristas más célebres como Polo y Peyrolón y “Crispín Botana”. Y, en fin, alguna pincelada de fuera: próxima, sobre la Transición en Soria; más lejana, sobre el movimiento estudiantil en Dijon 1945-1995, en una Francia a la que tanto miramos entonces, o el interesante apunte sobre el exilio político chileno en Zaragoza.

En fin, tras hojear, picotear, leer, muchas de estas páginas, uno saca la conclusión de que no se agotan los temas y las preguntas sobre nuestra historia contemporánea aragonesa, sea desde la perspectiva “local”, sea desde una más amplia y general de toda la Comunidad en su pasado político, social, cultural, económico. Si no se prolonga este tipo de encuentros bianuales, tan favorecedores del debate y la convivencia, ya surgirán otros modelos y métodos, que la mies sigue siendo mucha.

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Miguel Martínez Tomey, historiador y experto en relaciones internacionales, asistente en el Parlamento Europeo y vicepresidente de la Alianza Libre Europea, que presidió también la Fundación Gaspar Torrente, aragonesista de larga trayectoria, acaba de publicar dos libros de notable interés. El primero, “La carrasca hendida” (Doce Robles), que advierte como antetítulo es “historia de Aragón en novela: el final de la Corona de Aragón”. Un libro ágil, bien ambientado, escrito con el dominio del habla de comienzos del XVIII, ensartada de aragonesismos y algo de catalán, documentadísimo, que nos acerca a los largos y duros años de la Guerra de Sucesión, en que durante mucho tiempo las tornas estuvieron en poder de Felipe IV (V en Castilla) o Carlos III (archiduque de Austria). Las docenas de crueles batallas, las intrigas de poderosos, la ingenuidad del pueblo, la percepción personal del protagonista central, Jorge Pertús,  y su familia y amigos, conforman un fresco que permite comprender mejor aquel enrevesado episodio.

3,-Portada-La-carrasca-hendida

 

Y luego, también en edición de Rolde y el Ayuntamiento de la capital, un precioso álbum, “Viella Zaragoza. La ciudad y su memoria”, que muestra en fotos y grabados, planos y contraste de nombres de las viejas calles y las actuales, los cambios sufridos por esta ciudad tan hermosa como atormentada, tan rica como víctima de especulaciones y desidias. Porque, se nos explica, “la vivencia cotidiana de la ciudad, el conocimiento de esos rincones que forman parte de nuestro paisaje vital, responde a una evolución, a un discurso histórico”. Y se nos invita a sumergirse en el plano de la Zaragoza antigua y de su casco histórico de forma interactiva (hay un CD que invita a ello), viajando a partir del plano de Zaragoza de Carlos Casanova (1734), hasta el mapa actual. Una gran labor didáctica, la de Miguel, que a buen seguro, además, se lo ha pasado en grande preparando ambos libros.

4,-Viella-Zaragoza

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Josep Joan Mateu González defendió hace pocos años una espléndida tesis doctoral sobre el tema que ahora, convertido en libro, nos llega de su mano: “Enginyers i regantes. El Canal d’Aragó i Catalunya (1896-1940)”, que editan la Universidad de Lérida y el Patronato Josep Lladonosa, que le concedió el 27º premio de su nombre por esta obra. El aparato crítico y bibliográfico es excelente, y a buen seguro posible guía de otros estudiosos de políticas hidráulicas. No faltan los ecos de Costa y otros luchadores por conseguir bien pronto esta obra pública tan importante. Así lo concluye el autor, al que traduzco: “la puesta en explotación del Canal de Aragón y Cataluña durante el primer tercio del siglo XX hizo posible un sensible incremento de la producción agrícola y potenció una creciente articulación económica y espacial de la zona regable. Hechos que fueron propiciados por la mayor importancia del área de Barcelona como mercado y por el impulso dado por la Confederación Sindical Hidrográfica del Ebro en la realización de un plan global de aprovechamientos hidráulicos… De hecho, la consolidación del canal requería afrontar dos grandes retos: regularizar el suministro de agua y aplicar un plan general de saneamiento”. Un libro que importa mucho también, aquí, en Aragón, como es natural.

5,-El-Canal-de-Aragón..

 

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El zaragozano Enrique Moral Sandoval, recién jubilado en la Complutense como profesor de Derecho Político, por veinticinco años secretario de la Fundación Pablo Iglesias y en la primera transición teniente de alcalde de Cultura en Madrid, es un historiador de primera fila del socialismo español, al que ha dedicado varios fundamentales libros, catálogos, ediciones de grandes políticos y pensadores. Nos envía ahora la muy cuidada de los “Recuerdos de un concejal socialista”, de Andrés Saborit Colomer (1889-1980), el obrero tipógrafo dirigente del PSOE, diputado, concejal de Madrid, con una historia que comienza en su prisión por la huelga de 1916 y acaba en sus exilios y su regreso a la España democrática. Larga vida en la que dirigió “El Socialista”, la revista “Tiempos Nuevos”, y los semanarios “Acción socialista” y “Democracia”, y escribió cientos de artículos.

6,-Libro-de-Saborit

 

Este libro es editado por la citada Fundación, que recibió de la familia de Saborit su archivo, en el que se encontraba el manuscrito inédito, así como otro sobre Pablo Iglesias y otros materiales. Enrique Moral, que ocupó el mismo despacho de Saborit como teniente de alcalde de Madrid, lo refiere con orgullo y satisfacción, la misma que tuvo al recibirle cuando regresó, o le ha llevado a cuidar al detalle este libro, que reúne textos tan variados como interesantes sobre sus años municipales, recuerdos sobre Iglesias, Prieto y Besteiro, historias de congresos y otros eventos socialistas, y otras mil cosas, que reflejan el talante, inteligencia y laboriosidad de este gran socialista no tan conocido como sería de justicia. Una evocación personal: mi sorpresa y alegría al leer en 1970 en su libro “Joaquín Costa y el socialismo”, su alusión entusiasta a mi proyecto de editar las obras completas de nuestro gran polígrafo (aún no se ha logrado del todo, aunque mucho se ha hecho).

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José Serafín Aldecoa Calvo, mi antiguo alumno de Monreal del Campo, es profesor e historiador, vicepresidente del Centro de Estudios del Jiloca, autor de varios importantes artículos y tras “Los primeros sindicatos mineros de la provincia de Teruel” (Comuniter) acaba de publicar “Turolenses Contemporáneos” (Gobierno de Aragón). Hacemos breve referencia a este último, cuyas 445 páginas recopilan 128 artículos aparecidos en el Diario de Teruel entre 2013 y 2016 en los que se “narraba” la biografía de cerca de 150 turolenses destacados que vivieron a fines del XIX y primera mitad del XX. Destaca con buen juicio no sólo los de la capital (Muñoz Nougués o Miguel Ibáñez), sino también el magnífico grupo del Bajo Aragón (Vidiella, Taboada, Contel, Pío Membrado, el clérigo Sancho, Cabré, Mendizábal…). Con especial atención a quienes alcanzaron mayor trascendencia (el cardenal Cascajares, Pedro Laín, el ingeniero Torán, el cineasta Segundo de Chomón, el botánico Loscos…). Y mujeres como las hermanas Catalán de Ocón), la archivera Áurea Javierre), las escritoras Concepción Gimeno o Melchora Herrero.

7,-Turolenses-contemporáneos

 

También, nos cuenta, rescata del manto del olvido a quienes “sufrieron la represión brutal por su protagonismo durante la República y Guerra Civil como los socialistas Sánchez Batea y Noguera; dirigentes de Izquierda Republicana como Ramón Segura y Gregorio Vilatela; anarcosindicalistas como Bernabé Esteban; o a los ministros de la II República Feced e Iranzo y el primer alcalde de Teruel, José Borrajo, y a la vez “evitando en la medida de lo posible la emisión de juicios de valor, en casos de personajes como el comandante Aguado, el falangista Emilio Díaz o el ministro franquista de Educación Ibáñez Martín”. Y, con buen criterio, añade a quienes “no eran de Teruel pero aportaron su sabiduría o sus bienes económicos a la provincia como el catedrático Severiano Doporto, arqueólogo e historiador; los hermanos Baselga, fundadores de Minas y Ferrocarriles de Utrillas, o Ramón de la Sota, vasco que fundó la Compañía Minera de Sierra Menera. Un libro serio, sencillo, útil, honesto, que huye del patriotismo de mesa camilla y campanario, y ofrece a mayores y no tanto, la historia de muchos antepasados que merecen ser recordados.

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Como tantos, conocí mucho sobre Fayón por la historia sumergida que escribió José Ramón Marcuello hace una docena de años. Vuelve al tema, interminable, Alberto Serrano Dolader, en un libro también de gran tamaño y preciosas ilustraciones e historias, editado en castellano y catalán, citemos el primer título, más general: “El confín del Matarraña. Fayón mágico y legendario” (Rolde). Este veterano periodista, con una larga trayectoria de estudioso de la antropología y la etnología aragonesa (una especie de Caro Baroja en grandullón, menos tímido y más amable), es uno de los grandes conocedores e impulsores culturales del Bajo Aragón centrado en Caspe y su comarca, autor de libros y artículos, y todo tipo de iniciativas. Esta, que resulta como todas sus páginas amena y curiosa, merece un aplauso. Como también el libro que firma con Antonio Barceló “En el cincuentenario del Instituto: los primeros tiempos”, jardín de memorias y remembranzas caspolinas.

8,-Matarraña

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