Historia y Política - 22/06/17

Soluciones socialistas y democráticas al problema nacional en Austria

Victor Adler, uno de los padres de la Socialdemocracia Austriaca (Wikipedia)

El Congreso de Brno o Brünner (Moravia) de 1899 tiene mucha importancia en la Historia de la Socialdemocracia austriaca, por el programa de signo democrático que se aprobó, y de respeto a las distintas nacionalidades que lo componían contra el autoritarismo del sistema político y la defensa que hacía de la subordinación de checos, eslavos, italianos y polacos.

La principal novedad en la organización del Congreso fue que los delegados se agruparon por nacionalidades, desarrollándose la solidaridad entre los Comités, como demostraría, además, la contribución de todos a la caja común del Partido, en función de su peso. Las fracciones que más aportaban eran la austriaca y la checa, las más antiguas y poderosas por su número y peso en el movimiento obrero, seguidas por la eslava, italiana y polaca. El peso de austriacos y checos se traducía también en el número y tirada de sus respectivas publicaciones periódicas, frente a las otras minorías.

Para el socialismo austriaco la cuestión nacionalista siempre fue muy importante, habida cuenta de realidad plurinacional del Imperio Austro-Húngaro. El socialismo siempre ha sentido mucha prevención hacia el nacionalismo, pero en este caso era obligado debatir y posicionarse ante la infinidad de pueblos que estaban sometidos al gobierno dual de Viena y Budapest. Que el Congreso se realizase en Brno o Brünner era significativo, dada su dualidad checa y alemana, justo en un momento en el que la convivencia tradicional se estaba rompiendo. Los socialistas querían hacer gala de que afrontaban la cuestión desde el respeto a las peculiaridades, como demostraría el programa que se aprobaría precisamente en este Congreso. Antes de eso, el movimiento obrero había unido a trabajadores alemanes y checos en el reciente conflicto textil de esta gran ciudad.

La parte fundamental aprobada por unanimidad por el Congreso respaldaba, en primer lugar, la política seguida por el Comité Central del Partido y del Grupo parlamentario. En segundo lugar, combatía la decisión tomada por el Gobierno imperial, aplicando el artículo 14 de la Constitución austriaca que permitía gobernar por decreto, dado el carácter autoritario del régimen político imperial, por el que se suprimían muchos aspectos del parlamentarismo y las libertades constitucionales. También se atacaban las injerencias clericales en la escuela. Se establecía el inicio de un movimiento popular por la conquista del sufragio universal para todos los ámbitos institucionales: estado, provincia y municipio, aunque los socialistas austriacos siempre habían luchado por el derecho al sufragio. Los socialdemócratas defendían que la lucha por las libertades constitucionales no terminaría hasta el triunfo completo del pueblo, sin posibilidad de arreglos parciales. La táctica política se subordinaría siempre a los intereses de los trabajadores.

Podemos consultar el número 709 de “El Socialista” y el trabajo clásico, pero imprescindible de Jacques Droz sobre la socialdemocracia en Austria-Hungría entre 1867 y 1914 en la monumental obra que dirigió sobre la Historia General del Socialismo, editada en España por Destinolibro.

 

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