Cultura y Sociedad - 23/03/10

¡Salud y fuerza!

La brutal ofensiva neocon sufrida por Obama, no ha podido frenar la reforma sanitaria estadounidense. A pesar de la campaña de miedo y descrédito que sus detractores han puesto en marcha, el pueblo norteamericano ha logrado un avance social solo comparable a la ley de los Derechos Civiles del presidente Johnson. Al país mas poderoso del mundo no le dolían prendas a la hora de condenar a millones de sus compatriotas a carecer de sanidad o a poder acceder a ella mediante costosas y truculentas polizas que ponían límite al número de infartos o a la cantidad que podía gastarse en un tratamiento. El capitalismo salvaje actúa con los más débiles como el dios Saturno. No duda en devorar a sus hijos y regurgitarlos cuando ya no son útiles para el sistema. Un enfermo de cáncer o un tetrapléjico no son productivos y suponen una rémora económica indeseable para el despiadado corazón neoliberal.

Así lo entendían en Estados Unidos, hasta esta bendita reforma, y así lo entienden en Carpetovetonia animales políticos del mismo pelaje a los que se ha enfrentado Obama. La salud, desde su óptica, no es un derecho sino un rentable negocio a explotar por unos pocos. Una lucrativa fuente de ingresos que, tras la extenuación del pelotazo inmobiliario, pasa a convertirse en el próximo objetivo-fetiche en el que ponen sus ávidos ojos los neoconservadores patrios.

Una de las más avezadas precursoras de la privatización de la sanidad pública es la presidenta de la Comunidad Madrileña, doña Esperanza Aguirre. Esta aguerrida dama está perpetrando, silenciosamente, la desmembración y privatización del sistema sanitario en su comunidad, desde hace tiempo, sin que se le despeine el flequillo. El más preciado de los dones, la salud, se pone en manos de mercaderes y especuladores que escatimarán en todo tipo de gastos como pruebas médicas, materiales o personal para seguir avivando la hoguera donde arden las vanidades de los codiciosos.

La actualidad que vivimos, que justifica cualquier cosa a cargo de la crisis, es favorable a las veleidades privatizadoras. Cada vez son más insistentes las alarmas sobre una posible alianza entre partidos, empresarios y sindicatos verticales para introducir fórmulas de co-pago en el sistema sanitario. Este tipo de medidas supondrían un adelanto económico por parte del usuario del coste de pruebas y servicios. Como consecuencia, los más desfavorecidos y deprimidos económicamente, sufrirían un grave detrimento en el cuidado de su salud. Igual que pasaba en Norteamerica, los instrumentos desafinados serán arrojados al cajón de la basura no reciclable.

Una muesca más en la culata de la injusticia que no debemos permitir. Nuestra Sanidad la costeamos entre todos los ciudadanos y podemos alardear del orgullo de que sea universal. Con la seguridad de que cualquier ser humano, independientemente de su procedencia o condición, tiene derecho al cuidado y la asistencia por unos mínimos principios de equidad. La privatización, que planea como un buitre trazando círculos sobre nuestro sistema sanitario, no solo es inmoral: Es un fraude que se urde contra la sociedad. Caer en su trampa argumental supondría un retroceso que podría convertirse en un viaje sin retorno para las clases sociales más desprotegidas.

Que nos sirva de ejemplo pues, la encarnizada lucha de Obama para ofrecer mejoras sanitarias a su gente. Escarmentemos en cabeza ajena para poner en remojo nuestras propias barbas y alejarlas de las afiladas navajas de los especuladores. La salud es el más inestimable de los bienes. No dejemos que le pongan precio los archiconocidos delincuentes habituales. Por último, solo quiero despedirme a la manera libertaria: ¡Salud!… y mucha fuerza para poder luchar por ella.

1 comentario sobre ¡Salud y fuerza!

  • Estalentau

    Ahora que todo el mundo habla de la reforma sanitaria de Obama.

    ?Alguien sabe en que consiste esta reforma?

    ?Alguien sabe que la mayoria de americanos o no la quieren o les importa un bledo?

    ?Porque la izquierda, siempre tan antiamericana, se preocupan tanto del bienestar de los estadounidenses?

    ?Que significa eso de que la salud es el mas inestimable de los bienes?
    Los sistemas sanitarios llevan asociados un presupuesto, que es estimable y FINITO.

    A si es que !Salud! y ojala haya mucho dinero de los contribuyentes para poder luchar por ella.

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