Cultura y Sociedad - 22/03/18

Blasco Ibáñez y su Villa Fontana Rosa en Menton

Vicente Blasco Ibánez compró una  finca   en Menton -FONTANA ROSA-  que decoró a su estilo creando un paseo de los escritores, biblioteca y cine, rodeado de exquisitas flores y árboles.

Allí escribió con intensidad y pasó los últimos años de su vida. Francia respeta su memoria y el Círculo de amigos de Blasco Ibáñez mantuvo  la memoria del  escritor aunque ahora no atraviesa su mejor momento como pude observar en mi visita. Valencia y España podrían hacer algo mas.

 

MENTON

Blasco Ibáñez compró supropiedad en la Costa Azul francesa, en Menton, frontera con Italia que convirtió en el jardín “Fontana Rosa”. Hoy es Monumento Histórico  francés.

 

En La “Fontana Rosa”  comienza y finaliza su libro “La vuelta al mundo de un novelista”. Allí terminó sus días.

 

 

Así  describe su jardín en las primeras páginas de su libro .

Una de las primeras mañanas del otoño de 1923. Estoy sentado en un banco de mi jardín de Menton. Árboles, estanques, arbustos floridos, pájaros y peces, parecen esta mañana completamente distintos a lo que veo diariamente.

         Algo sobrenatural anima cuanto me rodea, como si durante la noche se hubieran trastornado los ritmos y los valores de la vida. El jardín me habla.

         Balancean los túneles de rosales sus flores recién abiertas por la primavera otoñal. Pájaros de todas clases sostienen una lucha sonora de gorjeos flautines en las alturas de la arboleda, oasis aéreo que les sirve de refugio contra los aguiluchos y gavilanes diurnos, o las aves de presa de la noche, ocultas en la vecina muralla roja y gigantesca de los Alpes Marítimos. Los peces colean inquietos en el agua cargada de sol, como si persiguieran a sus mismas sombras que se deslizan por el fondo verdoso de estanques y fuentes. Cantan los surtidores al desgranar en el aire sus  de blancas perlas. Los abanicos verdes de plátanos y palmeras dejan caer las últimas lágrimas del rocío matinal”.

Estuvo orgulloso del origen aragonés de sus padres  pequeños comerciantes, como los de Sorolla. En el mismo libro comentado puede leerse este pasaje mientras viaja por el Mediterráneo recordando “a las sirenas, tritones y la Venus esplendorosa de belleza que presencia batallas entre romanos y cartagineses y siglos después fueron testigos de la heroicidad aragonesa, sufriendo el peso de nuestras invencibles galeras, reflejando el trono indestructible de Roger de Lauria, aquel alcázar de popa que juraba que los peces no surcarían el Mediterráneo sin ostentar sobre su lomo como símbolo de sumisión las cuatro barras.”

“Las pasadas grandezas de la patria chica en aquel reino de Aragón plantel de sabios y caudillos, pueblo grandioso que no cabía dentro de su hogar y se desparramó hacia Oriente enseñoreándose del Mediterráneo de Italia y de Grecia”.

 

LA FONTANA ROSA

Diseñó La Fontana Rosa en los años 20 del pasado siglo con el estilo de un  rincón de su Valencia natal.

Gran parte del jardín esta dedicado a los escritores. En la  “La rotonda de Cervantes” pueden verse los bustos de Dickens, Flaubert, Victor Hugo, Fedor Dostoieuski, Alejandro Pushkin, Honoré de Balzac, Emile Zola y naturalmente Miguel de Cervantes.

La  biblioteca de 20.000 volúmenes era el rincón de trabajo y también sala de cine donde deseaba proyectar  películas basadas en sus obras “Sangre y arena”, “Los cuatro jinetes del Apocalipsis”, “Mare Nostrum”.

Está clasificado como monumento histórico desde 1990.

Francia respetó, según la guía Michelin,  la memoria de Blasco ibáñez y existió “El Circulo Blasco Ibáñez” que organizaba actividades literarias  “Sobre los pasos de Don Quijote”. Se convocaban Premios literarios de relatos dedicados a Blasco Ibáñez y también exposiciones como “Don Quijote de la Mancha, de la novela al mito”. El guia que me muestra la finca, que abre al público los viernes por la mañana, muestra una extrañeza total a mis preguntas…y el aire de semiabandono de la finca es ostensible

El espíritu de Blasco Ibáñez, no obstante, sigue habitando la Fontana Rosa.

 

MENTON Y LOS ESCRITORES

         Menton tiene el privilegio de los Alpes que llegan hasta la playa. Un clima dulce y una historia singular ,cruce de Italia Francia y España.

Menton fue Protectorado español entre 1524-1641 que comprendía también Mónaco y Roquebrune, época de gran prestigio intelectual de España.

En 1850 Menton es devuelta a Francia.

         La aristocracia europea acudía a Menton a curar su tuberculosis o a pasar dulces inviernos.

Cerca de Fontana Rosa esta la villa del filósofo Alfred Fonillée y la calle Webb-Ellis inventor del rugby, cerca de la estación de  Caraban que se construyó para acoger a la reina Victoria.  Después de la estación la avenida Katterine Mansfield, recuerda el paso de la escritora por Menton.

 

Algunos escritores hablaron así de Menton

“He pasado un día en Menton, una pequeña ciudad muy curiosa que me ha hecho pensar a la vez en Italia y España”.

Esta decoración de Menton, sus campanarios, sus iglesias, sus viejas casas tienen para nuestros ojos el prestigio de los más ilustres rincones de la tierra”.( Merimée)

 

Emile Zola escribió en Menton “La faute de L’abbé Mouret” en la ville le Paradou, y Katerine Mansfield “l’Etranger”, “La Femme de chambre”, “La Jeune Fille”  Alfred de Vigny dijo casi la llamaría una bella desconocida porque Niza le ensombrece”

 

ACADEMIA MUNDIAL POR LA PAZ 

A Menton le cabe el honor de haber acogido en  Villa María Serena en  1972  la fundación de la Academia Mundial por la paz que presidió Boutros Ghalli  y pronunció este discurso, cundo era secretario General de la ONU.

 

 

“Menton es ciudad de 7 siglos de historia y también el lugar donde se viene a formar el arte del diálogo y la negociación.

         La historia nos da una lección: las mujeres y los hombres del mundo entero a pesar de su diversidad pertenecen a la misma familia, emprenden un mismo camino, comparten el mismo destino.

         Menton permanece asociado en mi espíritu  a la villa María Serena que domina la mar con majestad. Ha sido en este magnífico lugar cerca de la frontera italiana que ha visto la luz den 1972. La Academia mundial por la Paz.

         He tenido el honor de contribuir a la creación de esta institución que se fundó por René Casin, el padre de la Declaración Universal de los derechos del hombre. Es así como Menton permanece todavía hoy. Para centenares de personas de todos los países del mundo el lugar donde vienen a formarse en el arte del diálogo y negociación.

         No hay duda de que no ha intervenido el azar en esta elección como sede asociativa ya que Menton contiene el testimonio vivo y vibrante de 7 siglos de arte y de historia. Un testimonio emocionante”.

         En Menton se ha dado una gran lección lo de que mujeres y hombres del mundo entero, a pesar de su diversidad, pertenecen a la misma familia y comparten el mismo destino”.

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