Cultura y Sociedad - 18/11/18

IV edición de los premios de la Fundación José Antonio Labordeta

El 13 de noviembre tuvo lugar en el teatro Principal la entrega de los premios de ámbito nacional que este año concedía la Fundación de nuestro amigo y presidente de Andalán, para “reconocer y distinguir a personas, organizaciones e instituciones que han destacado por su labor profesional, esfuerzo y perseverancia en cada uno de sus ámbitos; pero también por su humanidad y su compromiso social.

En esta ocasión se entregaron: por toda una carrera a la cantautora y actriz Ana Belén voz de la izquierda progresista en la etapa final del franquismo. A la escritora Almudena Grandes, que aúna la calidad literaria con la reivindicación de la memoria. Al conocido como Padre Ángel (destacada figura de la ayuda a los desvalidos desde la ONG Mensajeros de la paz). Ell fotoperiodista independiente Gervasio Sánchez, durante más de tres décadas contando y fotografiando situaciones de guerra y postguerra, documentando conflictos, atestiguando los efectos de las minas y de las desapariciones forzosas. Los Titiriteros de Binéfar, compañía teatral con más de 40 años recorriendo los caminos de medio mundo por las calles, pueblos y ciudades, desde el Museo de Guggenheim de Nueva York a las favelas de Sao Paulo, premio Nacional de Teatro Infantil y Juvenil. Y el actor, profesor y director teatral Mariano Anós, más de 40 puestas en escena desde diversos grupos de teatro independiente y comprometido. También hubo, al comienzo, un emotivo recuerdo al fallecido Emilio Gastón, poeta, político y abogado, primer Justicia de Aragón del periodo democrático, entrañable amigo de Labordeta y patrono de la Fundación, al que respondió en muy hermosas palabras su viuda Mary Carmen Gascón.

Fueron casi dos horas de disfrute y emociones, escuchando a los premiados, sus lúcidos y profundos agradecimientos, a Juana de Grandes, la presidenta de la Fundación, siempre elegante, entregada, fuerte. Al presentador, el ponderado periodista radiofónico Juanjo Hernández, viendo los precisos y preciosos dibujos de Luis Grañena, que caractericaba perfectamente a los galardonados. Viendo y escuchando a unos magníficos chicas y chicos jóvenes que acaban estudios o inician trabajos, entregando las preciosas esculturas de hierro y haciéndoles acertadas preguntas. Escuchando música en directo a cargo del Grupo aragonés de música tradicional y sonido “folk” La Almeta, emocionándonos al recordar al tan querido y llorado amigo José Antonio,  y, gran sorpresa, el divertido e impresionante cabezudo. Una fiesta más, una nueva toma de oxígeno y moral. Que falte hace.

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