Sala de Arte - 25/04/19

Nuestras artes

Una gran exposición dedicada a los Panteones Reales cubrió la temprana primavera zaragozana, impulsada por el Gobierno de Aragón, complemento en cierto modo de las luchas por recuperar Sigena y otros bienes aragoneses. Una buena idea, que tuvo en ambos casos el apoyo técnico de una historiadora bien granada en numerosos estudios y defensas de nuestro patrimonio, como es Marisancho Menjón. Un precioso catálogo que ella como comisaria encabeza y coordina con numerosos especialistas, nos hace recordar una vez más que tantos esfuerzos deberían llevar a editar este tipo de libros en colecciones, formatos, asequibles, más que en lujosas muestras de boato y propaganda. Ay.

 

Lo dicho podría aplicarse, dentro de esta obsesión por la singularidad efímera de los catálogos, al que acudía a cubrir la exposición de la aragonesa de nacimiento Lita Cabellut, artista universal residente en países del Norte, de Londres a La Haya, que cuenta con un excelente estudio de Antón Castro. Y a la vez evocamos el volumen excepcional Goya-Buñuel, Los sueños de la razón (coordinado por los comisarios de aquella muestra, José Ignacio Calvo Ruata y Amparo Martínez Herranz, con magníficas colaboraciones), también editado por Ibercaja-Banco, en su dinámica para potenciar su gran museo que fue donación de Camón Aznar y acoge hoy una colección primordial de Goya, a la vez que agrupa y visibiliza a los grandes pintores aragoneses del XIX y XX, otro acierto.

 

Como lo es, en su magnífica continuidad, haberse culminado en los tomos VIII (del noventayochismo al desarrollismo) y IX (Trazas y reflejos culturales externos, 1898-1973) la obra Técnica e ingeniería en España que ha dirigido el catedrático de nuestra Universidad Manuel Silva Suárez. Esfuerzo editorial a cargo de la Real Academia de Ingeniería, la Institución Fernando el Católico y las Prensas Universitarias de Zaragoza, con muchos especialistas de prestigio, profusamente ilustrada, aborda en el primero la evolución conceptual y expansión internacional de la ingeniería como profesión; las patentes y los contratos de transferencia técnica, la formación y acción de los ingenieros en el ámbito de la economía política, y los más de 200 ingenieros que sufrieron el exilio exterior, huyendo de las represalias franquistas. El segundo refleja los cambios que la técnica produce en la sociedad, la difusión y crítica de novedades científicas y técnicas, la lexicografía, la literatura,  la pintura y el cine.

 

Gervasio Sánchez, fotoperiodista eminente de prestigio internacional y persona y obra que estimamos especialmente, organizó en Belchite (ruinas y pueblo nuevo) a fines de marzo una exposición/presentación del Proyecto Territorio Goya y el 80 aniversario de la Guerra Civil Española, que estará hasta el mes de junio. A la vez, nos ruega difundir un texto suyo aparecido en La Marea junto con un vídeo, en que protesta enérgicamente por sucesos ocurridos hace 15 años y pendientes de aclarar: “El vergonzoso comportamiento del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y el Ministerio de Defensa, sumado a la pasividad de la Audiencia Nacional, ha permitido que el traductor Flayeh al Mayali, acusado sin pruebas de participar como colaborador necesario en un atentado que costó la vida de siete agentes del CNI en Irak en noviembre de 2003, siga con su honor pisoteado. Un estado se pudre o corrompe con casos sin investigar como éste”, comenta, y espera que “al menos se les caiga la cara de vergüenza a los múltiples responsables de quince años de silencio”. Modélica denuncia y comportamiento.

 

 

Otro meritorio fotógrafo es Julio Sánchez Millán, que ofrece en el Centro Joaquín Roncal una exposición del 27 de marzo al 27 de abril titulada “Al cambio de la sociedad por la fuerza de las ideas”. La mirada fotográfica de la Transición (1975-1978) contiene fotos realizadas por Julio y su fallecido hermano Alberto. Una mirada interesantísima, de la que tomamos esta divertida orla con los principales militantes del recordado Partido Socialista de Aragón.

 

 

Entre las nuevas exposiciones, destacamos la de Paco Simón en el Paraninfo, la de Enrique Larroy en A del Arte, la de Alberto Corazón en Fuendetodos, la de Dis Berlin en el Museo Salvador Victoria de Rubielos de Mora. Todas ellas de estupenda presencia. Y una novedad musical: la recuperación, hace unos meses de la grabación original del “Primer Encuentro de la Música Popular en Aragón”, celebrado en el teatro Principal de Zaragoza el 13 de noviembre de 1973, conmemorado el año pasado y ahora ofrecida en un libro disco editado por Prames con la ayuda de la DGA, “que recoge el contenido íntegro del recital con material gráfico de la época, comentarios sobre la represión política de aquellos días y las reflexiones escritas de los propios protagonistas”. Se ha presentado el 22 de abril en el Pablo Serrano.

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