Cultura y Sociedad - 21/06/19

Un verso de Emilio Gastón escrito con luz

“ … Y seguiré la lucha en subjuntivo como si pudiera o pudiese”.

Es el verso que cada noche proyecta una farola en la Plaza del Justicia de Zaragoza. Junto a ella, el banco de Nubepensador, siempre en  compañía de Emilio Gastón (1935-2018), poeta, escultor, abogado y Justicia de Aragón

 

 Al poco tiempo del fallecimiento de Emilio Gastón, vino a verme Carmelo Asensio, portavoz de CHA en el Ayuntamiento de Zaragoza; le acompañaba Angela Labordeta. ¿Te parece que se le ponga una calle?- me preguntaron-, porque Emilio tiene una gran fuerza simbólica. Fue la palabra mágica, “fuerza simbólica” y con precisión les propuse lo que estos días ya podemos compartir: una farola que proyecta un verso suyo y un banco que fuera para todos. Emilio Gastón, símbolo del nubepensador,  nos regala su pensamiento y su acción en forma de luz.

BANCO DE NUBEPENSADOR

Pasaron meses de aparente silencio, pero Carmelo A. lo había trasmitido a Teresa Artigas, concejal de Medio Ambiente; ella comprendió lo que esa placa significaba;  con buenos profesionales del Departamento de Parques y Jardines se ha cuidado cada detalle. !Gracias!

 

 

Es un banco en el que todos estamos invitados a sentarnos “para reordenar mundos y conciencias”. Un lugar de reflexión y encuentro divertido.  Emilio decía: “Todos somos nubepensadores invitados a mejorar el mundo. Vamos por lo oscuro, orientados por las cosas sin saber por qué hacemos algo. Pero hay  que seguir”.

FAROLA QUE PROYECTA UN VERSO

!Sí,  vamos por lo oscuro! Por ello hacía falta una luz incansable como fue Emilio Gastón. Y elegimos uno de sus versos :“ … y seguiré la lucha en subjuntivo como si pudiera o pudiese”. Podemos leerlo en el suelo y después, instintivamente, todos miramos hacia arriba.  !Un verso de luz que nos invita a mirar más allá, con esperanza colectiva!

 

 

Fotografía: Julio Sánchez Millán

 

 

 

EN LA PLAZA DEL JUSTICIA

La plaza del Justicia es el lugar que mejor simboliza a Emilio Gastón. En ella jugaba desde niño con amigos como José Antonio Labordeta o Vicente Cazcarra. Allí hicieron pirolas colectivas y algunas gamberradas que denotaban ya su sentido critico y constructivo ante la vida. Además la plaza se llama del Justicia y él fue el primer Justicia de la época democrática. Hasta su fallecimiento frecuentaba esa zona,  escribía, y miraba a los que por allí pasaban “para aprender”. Tal vez recuerde la Samaritana, que preside la fuente de la plaza nuestras conversaciones.

El día de la inaguración Marta Asso danzó y con su coreografía  nos invitó a leer, dudar,  sorprendernos … y también a besarnos. Es que la palabra banco, con minúscula, Emilio la relacionaba con besarse.

 

Coreografía de un nubepensador. Fotografía: Carmelo Esteban

 

Así lo recordaba él y sus amigos de la KAIMA que fueron jóvenes a principios de los años 50: “Cuando empecé mi adolescencia triste no dejabais dar besos en los bancos del parque…”.

La tarde del 5 de junio fuimos llegando a la plaza muchas de las personas que lo conocimos y queríamos. Todos con la Ilusión a cuestas.  Pedro Santisteve cedió su tiempo a  la poesía porque Emilio Gastón se definía a sí mismo. Ophelie García Badell hizo la presentación protocolaria y afectiva entre el banco y la farola; una oda cargada de ternura, de  rebeldía y de futuros. Yo di las gracias a todos los asistentes, a los representantes del Ayuntamiento sin olvidar a la Sociedad Municipal Zaragoza Cultural , a cada una de las personas que nunca salen en la foto pero  que con su amable profesionalidad han hecho posible cada detalle.

El haberlo conseguido demuestra la importancia de escuchar los proyectos de otros y estar dispuestos a acompañar, a facilitar rutas y a aportar experiencia ilusionante.

 

Fotografía: Carmelo Esteban

 

 

 

LAS IDEAS LLEGAN DE SIEMPRE

Aunque yo redacté el proyecto donde indica que la idea fue mía, las ideas sólo son siempre  recreaciones. Todo lo que pensamos es producto de la inmortalidad de otras ideas y sueños de otras gentes aunque no les podamos ni dar las gracias.

Hace más de 15 años que  Emilio y yo vimos en Santander  una farola dedicada a Pío Fernández Cueto.  Había sido un gran recitador del colegio de Santo Tomás, había conocido a Lorca…  Yo guardaba en mi mente la foto de Emilio junto a esa farola que tenía tallada la dedicatoria, nada más.

Esa imagen la combiné con mi interés por las ciudades educadoras que invitan a hacerse preguntas, y a sorprender con inteligencia al viandante. Y ello lo mezclé con mi gusto por los video-mappings, la luz dibujada…y con un proyecto, hoy parado, que un grupo de profesionales iniciamos bajo el nombre Arte y Mundo Crip.  A algunos de ellos he recurrido durante este año laberíntico. Muchas gracias. Gracias a amigos y profesionales que habéis regalado un poco de vuestro tiempo ante las  dudas técnicas …o emocionales.

También quiero tener un recuerdo especial para todos los que a lo largo de su vida, a lo largo de la historia, han tenido pequeños sueños  y no se han cumplido todavía… ! Queda la esperanza de que años o siglos después se cumplan!! Claro que … !los proyectos son libres! e irán modificándose por otras generaciones.

Serán testigos el Banco de Nubepensador y ese verso que se proyecta todas las noches. A cada uno nos dirá algo diferente.¿Con algún sensor? No, no hace falta aquí,  porque al leerlo nos proyectamos nosotros mismos.

 

 

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