Sala de Arte - 06/11/19

Nuestro arte. Exposiciones

Casi toda la grandeza de Santiago Ramón y Cajal, aquel hombre que ante todo fue un científico de primera línea, reconocido por el Nobel en 1906, un trabajador incansable en sus buscas y hallazgos, un sabio, amante del progreso y de su patria. Aragonés por todos los costados, infancia, juventud, formación. La Universidad, con un sentido muy alto de lo que significan ese nombre y esa obra, ha querido conmemorar los 150 años de su paso por las aulas zaragozanas. Es una exposición que llena todas las salas del Paraninfo, que aporta primeras ediciones de muchas de sus obras, fotografías, artículos. La muestra que hace mucho merecía don Santiago, que enorgullece y emociona. Que podría ser (aunque la mayoría es prestado por generosas manos) embrión de un museo importantísimo, porque siguen apareciendo lotes suyos en los rastros, qué desastre. Y qué vergüenza que le esté atribuida una calle de tercera fila, mientras ciudades como Valencia le proclame en su preciosa Gran Vía Ramón y Cajal.

 

Llenando la Lonja como artista principal del año (así ocurre desde hace muchos con la muestra del Pilar, un homenaje bien merecido casi siempre: este, desde luego), Julia Dorado presenta (copiamos del programa) “una reflexión sobre las posibilidades de desarrollo de la idea pictórica. Parte del principio de que la idea original nunca surge aislada ni definida y que la acción del pintor consiste en seleccionar y definir cada una de esas primeras ideas para explorar posibles evoluciones desde dentro del propio cuadro… Un espacio de la exposición, que puede verse como una hemeroteca utilizada como cuaderno de notas, recoge la obra mural, nunca expuesta, de hace treinta años en la que iniciaba una reflexión sobre el origen exterior, el hallazgo, de la idea y su anotación en el propio periódico, a modo de cuaderno de viaje, con tantos desarrollos posibles como contenidos se acumulan en el collage que es cada hoja de prensa”. La exposición, comisariada por Ignacio Fortún, presenta 72 obras, e incluye un audiovisual donde Julia nos muestra su taller, su modo de trabajar, su manera de pintar… a través de varios retratos fotográficos realizados por Pedro Avellaned, autor también del cortometraje que se proyecta Julia no habla (2015).

 

Siempre nos hacemos eco de las excelentes exposiciones del Museo Salvador Victoria, en Rubielos de Mora, que preside Marie Claire Decay y dirige Ricardo García Prats. En la recién inaugurada, “Espacios detenidos”, que permanecerá abierta hasta el 15 de marzo de 2020, se recoge una amplia muestra de la obra gráfica de Salvador, nuestro gran amigo de Andalán, tan recordado. También, y en este caso hasta el 1 de diciembre de 2019 hay una muestra semejante en la Calcografía Nacional de Madrid.

 

A del Arte, otra galería que nos informa puntualmente, tuvo todo el verano una preciosa exposición coincidiendo con la fecha del nacimiento de José Beulas, de obras de diferentes épocas realizadas con técnicas diversas: serigrafía, aguafuerte, carborundum, acuarela, óleo. Paisajes, ciudades, el mar, bodegones, son temas que estarán presentes en la muestra, cuyo objetivo es el recuerdo y homenaje al amigo y al artista. Tan recordado. Y ahora, hasta el 15 de noviembre, expone una muestra de Martínez Tendero, un valor consagrado, que, se nos dice, representa en su obra  la Victoria que «por naturaleza se nos presenta insolente y arrogante» como decía Cicerón.

 

Hasta el 5 de enero de 2020 permanecerá en el palacio de Sástago la exposición “Rafael Moneo en Aragón, 1964-2010”, con precisa información sobre las muchas, excelentes obras realizadas por el prestigioso arquitecto riojano. Y, a la vez, también en el ámbito de la Diputación de Zaragoza, una asombrosa, magnífica, emocionante muestra de fotografía de mujeres tomadas en las cuatro primeras décadas del siglo XX. Se trata de una selección de imágenes antiguas procedentes de su colección fotográfica, y que ofrece un recorrido por la vida cotidiana de mujeres de la provincia.

 

En fin, recogemos una noticia estupenda, que es que “de gira por España”, el Museo de Teruel inauguró el 30 de octubre a exposición Tiziano. Venus recreándose con el Amor y la Música, que inauguró el director del Museo del Prado, Miguel Falomir, yerno de nuestro tan recordado amigo Ángel Alcalá, que está desplegando una extraordinaria y feliz actividad en el 200 aniversario de la primera pinacoteca del mundo. Se puede ver hasta el 24 de noviembre.

 

Y, nos llega apuradamente a tiempo, dar noticia de la exposición Cielos abiertos. Arte y procesos extractivos de la tierra en Huesca, CDAN (Centro de Arte y Naturaleza. Fundación Beulas), hasta el 12 de Enero de 2020, que reúne a más de treinta artistas y reflexiona sobre el impacto de la industria minera en la tierra, el paisaje, el medio ambiente y la sociedad. Enmarcada en el festival Periferias 20.0 «Raíces y Cables», viene a tiempo de reflexionar sobre el cierre de la central de Andorra. Las minas de la provincia de Teruel y de los países de Bolivia, Chile y Sudáfrica protagonizan algunos de los trabajos artísticos.

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