Cuadernos de viaje - 15/11/19

Palermo (III): historias de la Mafia

Palermo ha venido sufriendo durante mucho tiempo la actividad de la Mafia siciliana, la Cosa Nostra. Particularmente entre los años 1981 a 1983 hubo más de 400 asesinatos en Palermo, en atentados contra representantes del Estado y luchas entre diversos grupos mafiosos. Después de un período de “armas calladas”, todavía en mayo de 2017 un capo de la vieja guardia, Giuseppe Dainotti, de 67 años, fue asesinado por dos motoristas en plena calle en el barrio de la Zisa.
El viajero curioso puede encontrar algunos lugares especialmente vinculados con actuaciones de la Mafia

 

Joe Petrosino

En la Plaza Marina, en los frondosos Jardines Garibaldi, frente al Palacio Chiaramonte-Steri, hay una placa dorada con el siguiente texto (traducido): “En este lugar, el 12 de marzo de 1909, a las 20,45 horas, una traicionera mano mafiosa acalló la vida de Joe Petrosino, teniente de la Policìa de Nueva York. La ciudad recuerda y honra el sacrificio del investigador italo-americano. Palermo. XII-III-MMII”.

Se recuerda así al policía neoyorquino Joe Petrosino que acudió a Palermo para investigar los antecedentes de criminales italianos con residencia en Estados Unidos. Invitado a una cita en Plaza Marina para recibir información, varios disparos le dieron muerte. El capo Vito Cascio Ferro fue arrestado, pero tenía coartada. Se cuenta que salió de una fiesta de la alta sociedad, tomó un coche, fue a la plaza, efectuó el asesinato y volvió a la fiesta. Tiempo después diría: “Era un bravo adversario y merecía algo más que una muerte a manos de un esbirro alquilado”.

 

Palacio de Justicia

Situado en la plaza Vittorio Emanuele Orlando, es un edificio de grandes proporciones, que recuerda la arquitectura fascista. Se empezó a construir en 1938 pero la Guerra mundial paralizó las obras, que no concluyeron hasta los años cincuenta. Se cuenta que las empresas que ganaron el concurso público para su construcción estaban infiltradas por la mafia.

El edificio está rodeado de vallas y fosos que le protegen y todos sus ventanales están blindados. En su fachada, como recuerdo y homenaje, figuran los rostros de más de sesenta policías y profesionales jurídicos asesinados por la mafia.

 

Giovanni y Paolo

Giovanni Falcone (1939-1992) y Paolo Borsellino (1940-1992) fueron dos magistrados asesinados por la Mafia, como venganza por su labor de persecución y detención de capos y de investigación de sus redes de apoyo y de su forma de actuar. Era una época convulsa de la historia siciliana, con un poder inmenso de la Mafia, un Estado dentro del Estado.

Giovanni Falcone fue asesinado el 23 de mayo de 1992, por orden de Salvatore Riina, con mil kilos de explosivos colocados en la autopista que une Palermo con su aeropuerto, muriendo también su esposa y tres miembros de su escolta.
Paolo Borsellino falleció en atentado el 19 de julio de 1992, junto con cinco agentes de su escolta, en Vía d’Amelio, al estallar un coche con explosivos.
Estos salvajes asesinatos sacudieron a la opinión pública italiana y dinamitaron los equilibrios de poder entre la Mafia y el Estado, impulsando la lucha contra la corrupción y la complicidad, El aeropuerto de Palermo lleva ahora su nombre.

Recuerdo y homenaje es el gran mural de arte urbano “Giovanni e Paolo”, que representa a ambos magistrados sobre la fachada del Instituto Náutico, en la Cala palermitana. Es una obra de los artistas italianos Rosk&Loste, que unen la pintura figurativa con la técnica del graffiti. Encargado por la Asociación Nacional de Magistrados y la Ciudad metropolitana de Palermo, fue inaugurado en 2017.

 

Teatro Massimo

Es difícil resistirse a completar este recorrido con este magnífico Teatro, aunque su relación con la Mafia se la ha dado el cine, con la fuerza de las imágenes. En la película “El Padrino III”, su secuencia final discurre en su espléndido interior, mientras se interpreta “Cavalleria Rusticana”, y en su grandiosa escalinata, con el atentado en que muere la hija del Padrino.

 

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