Publicaciones - 21/02/20

Nuestros libros

Irene Vallejo no ha sido sorpresa en Aragón, donde conocíamos una trayectoria firme, segura, como autora de varios buenos libros y perspectivas sobre el mundo clásico. Nos alegra ver su éxito ahora ya en toda España, con un libro espléndido: “El infinito en  un junco” (Siruela), que va por su 8ª edición. Un libro grande, denso pero muy claro y ameno, en el que a propósito de la historia del libro y la lectura en el mundo antiguo, despliega la autora una inmensa sabiduría sobre esos y otros muchos aspectos. Hacía tiempo que un gran texto no producía tal satisfacción lectora en muchos lectores con los que hablamos y coincidimos. Los comentarios que ha suscitado (Jordi Carrión afirma en el New York Times que es un libro “genial, universal, clásico”) o el hecho de que acaba de recibir el premio de El ojo crítico, un prestigiado referente, como “ensayo revelación de la temporada”. Y El País, que está a todo, la ha contratado para escribir habitualmente en su suplemento dominical, en una incorporación que también ha realizado recientemente a los aragoneses Manuel Vilas, Sergio del Molino y Daniel Gascón. Nada menos. Como para estar todos muy orgullosos de estos paisanos.

 

Joaquín Carbonell ha celebrado sus bodas de oro con la canción, con un gran recital en el Principal zaragozano y un precioso libro. El gran heredero y sucesor de Labordeta ha madurado muy bien, como artista y como gestor de una memoria que ya es colectiva aragonesa. Hace recuerdo en un texto modélico: “Serrat, Brassens, Peret y un chico de Alloza”, y le acompañamos Matías Uribe que comenta sus discos “camaleónicos”, Alberto Sabio que glosa “la emoción de la transición”, Roberto Miranda que hace la crónica del “recital de los 50 años”, y el firmante de estas noticias, que evoca “El Teruel de hace medio siglo”. El libro aporta fotografías muy interesantes y dos discos antológicos, amén de las letras de sus veinticinco principales canciones. Un gozo, y un motivo más para felicitar a nuestro viejo querido amigo.

 

 

Antón Castro (a quien La Voz de Galicia calificaba hace poco de “gallego ilustre”) ha reunido en un libro precioso, interesantísimo, muchas de sus indagaciones sobre visitantes por Aragón: Pasaron por aquí (Pregunta Ediciones). Responde a una vieja obsesión aragonesa, de encontrarse un tanto fuera de circuitos, no interesantes o valorados por grandes figuras del arte y la literatura, la ciencia o la economía. Tras una larga serie de artículos en Heraldo de Aragón, muy elaborados y sugeridos por docenas de amigos, realizó una brillante exposición y reunió muchos de ellos en este libro. Como es natural, se fija ante todo en la fama, el glamour, y ello hace que recoja cantantes que en muchos casos actuaron aquí (Josephine Baker, Madonna, Michael Jackson, los Rolling Stones, Prince, Bob Dylan) o gente del cine (Walt Disney, Ava Gardner, Tyrone Power, Gina Lollobrigida,) que a veces rodó en estas tierras. También escritores de toda época (Lorca, Hemingway, John Berger, George Orwell, Unamuno, Simone Weil o Virginia Woolf), artistas (Sorolla, Dalí, Picasso) o figuras singulares, del músico Arthur Rubinstein a los deportistas Pelé o Fausto Coppi,

La lista podría ser mucho mayor si, además de Robert Capa se repasa a cuantos, por ejemplo, asistieron a la Batalla de Teruel o a los frentes de Huesca y el Ebro. Y no digamos de políticos, de los que apenas se cita a Eva Perón, o a figuras de la ciencia como Einstein… Esta entrega, que sucedió a una rica exposición, será sin duda la primera, pues quedan, quizá con menos glamour, muchas figuras de la ciencia y la cultura, por señalar: docenas de docotres Honoris Causa de nuestra Universidad. Antón ha iniciado un camino largo y hermoso; deseamos que siga caminando con tan buen pie.

 

Carlos Más Arrondo es el comisario de la magnífica exposición que el Ayuntamiento de Binéfar dedica a Katia Acín (Huesca, 1923-Pamplona, 2004), reconocida en el panorama de la plástica contemporánea como una de las más interesantes figuras en el arte de la estampación. Hija del gran artista y escritor Ramón Acín y de Conchita Monrás (asesinados ambos en 1936 por los golpistas), Katia fue profesora y directora del Instituto de Enseñanza Secundaria de Binéfar. Asombra y entusiasma encontrarse con un catálogo de esa exposición en la que hay magníficas fotografías y grabados, una completa cronología (y una lista de exposiciones al final), un amplio recorrido por su vida, desde la Arcadia feliz infantil hasta la madurez familiar y profesional, la tardía pero eficacísima vocación artística como grabadora con diversas técnicas, un estilo propio muy marcado y también varios significados. Fue, concluye Carlos, “buena artista plástica, pensaba con las manos”, siendo su última lección “el arte como forma de liberación”. La exposición, bajo el título “KATIA ACÍN. EL ARTE COMO FORMA DE LIBERACIÓN”, estará en el Salón de exposiciones del Ayuntamiento de Binéfar del 21 febrero a 19 abril. El 21 de marzo a las 19 horas habrá una Conferencia y visita guiada a cargo de Carlos Mas, y el 1 de abril a la misma hora habrá otra sesión a cargo de la Familia de Katia Acín y Emilio Casanova, en la Sala de Conferencias del Centro Cultural binefarense. No se las pierdan, los que puedan hacer esa excursión.

 

Joaquín Callabed colaborador y amigo de este sitio cultural, ha ingresado el 24 de enero de 2020 como académico correspondiente de la Real Academia de San Luis con un discurso sobre “La representación artística de la infancia en la Francia del siglo XIX” y nos explica que su “ángulo de observación” es el de un Doctor en Medicina y Pediatra “amante de las artes y las humanidades, que considera que la pintura y el arte han sido testigos y notarios de la historia de la Medicina y convencido de que ciencia, humanidad y arte están íntimamente enlazadas”. Hizo, añade, “su especializacion pediátrica de posgrado en París” y pudo apreciar cómo la pintura se acerca a la infancia y al dolor humano y en los museos está recogida con arte y sensibilidad una parte importante de la historia de la infancia.Agradecemos el envío de ese texto, repleto de noticias, enlaces, gratitudes, saberes. Y le felicitamos con este óleo de Pierre-Auguste Renoir, que muestra a la criada Gabrielle Renard con su hijo Jean, futuro gran cineasta.

 

Domingo Buesa, que en su ya amplia vida ha sido catedrático de instituto, director artístico diocesano, destacada figura de la derecha política, erudito escritor e historiador académicamente considerado, y actual director de la Academia de San Luis, ha dado un paso más en tan apretado curriculum, escribiendo una novela histórica, que nos merece toda atención: “Tomarán Jaca al amanecer”, publicada por Doce Robles en su acertada colección “La Historia de Aragón en novela”. Aunque nacido en Sabiñánigo, Buesa es un jacetano de ejercicio, conocedor profundo de la historia de la que fuera primera capital de Aragón, y lo demuestra en este ameno relato, escrito con cuidada perfección, sobre la vida ciudadana, política, militar, religiosa, jurídica, de la entonces pequeña ciudad, en 1634. Muchos de los personajes, avalados por documentos conservados allí, confieren un realismo maravilloso al sonar sus nombres a ciertos, reales, veraces. El conocimiento de la enorme burocracia que lo impregnaba todo, del plano de sus calles y plazas, de la condición humana, de la cotidianidad gastronómica, culminan en un desfile final, espléndido, que recuerda las descripciones mágicas de Carpentier. Bravo.

 

Paco Uriz ha traducido ¡Préstame tu voz!, un nuevo libro del sueco Kjell Espmark, gran poeta, novelista e investigador literario; catedrático en Estocolmo, desde 1956 ha publicado dieciséis  poemarios en los que “pasea su mirada crítica por Suecia y la historia  de Europa” y siete novelas bajo el título general de “Tiempo de olvido”, obra  centrada en diferentes aspecto del surgimiento y decadencia de la  socialdemocracia en Suecia. Miembro de la Academia Sueca desde hace cuarenta años, presidió su comité Nobel. Traducido a varios grandes idiomas, Paco tradujo al castellano la antología Voces sin tumba, el poemario Vía Láctea, la novela  Béla Bartók contra el tercer Reich, y La libertad del ocaso. A su vez, su compañera y esposa Marina Torres tradujo un extenso ensayo sobre el premio Nobel. Su editora Libros del Innombrable nos da estas noticias y adjunta estos breves versos del libro:

“Quería ser inmortal y los traicioneros dioses oyeron mi plegaria.

He acompañado a la tumba

a nietos y tataranietos

cada vez más envejecido. Ahora soy un ser gris e ingrávido

como un panal de avispas caído

zumbando de ideas punzantes.

Nadie tiene fuerzas ya para recordarme.

Ahora sé que la suprema alegría

es morir en el círculo de los seres queridos

refugiarse en el instante de los espasmos y el ahogo

en sus ojos lacrimosos”.

 

 

Sofía Tolstaia, la esposa del famoso escritor ruso, es recuperada por Xordica (preciosa portada de Natalio Bayo) que publica “¿De quién es la culpa”, muy bien traducida por Marta Rebón. Se trata de un texto vivo, moderno, combativo, en defensa del papel de la mujer en la sociedad rusa de su tiempo, que vale para hoy. Responde así, parece, a la visión patriarcal y un tanto machista de su esposo, el novelista y utópico filántropo. Xordica, que suele ofrecer, tras una etapa de muchos de los más jóvenes y mejores autores aragoneses, muestras de literatura portuguesa, judía, o de otras varias procedencias y firmas, nos sorprende una vez más gratamente con esta iniciativa, que le hace figurar en revistas y reseñas de acá y acullá.

 

 

Anotemos brevemente, en fin, la novedad de Trini Marcellán, la gran editora y poetisa del Moncayo, que ofrece “Una carta de amor como un disparo”, en su Olifante. Y la presentación, el 25 de febrero, de “Pactismo y teocracia. Las dos caras del pensamiento político de Francesc Eximenis” (Tecnos), el libro que al morir Bernardo Bayona dejó preparado, último de una serie de originales novedades sobre pensadores originales y valientes de otros tiempos, modelo para los nuestros, y senda para una iglesia católica a la que cuesta demasiado normalizarse con los tiempos. 

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