Noticias - 04/06/20

La poesía sideral de José Malvís

[20 Vatios Azul Pálido]

José Malvís

Prólogo de Mar Sancho

Epílogo de Ángel Guinda

Olifante Ediciones de Poesía. Zaragoza, 2020

91 páginas.

 

José Malvís fotografiado por Alberto Martín.

José Malvís se sirve de una poderosa imagen, que convierte en introducción y en metáfora invisible de cuantos versos y prosas componen [20 Vatios Azul Pálido]. La imagen se incluye en el primer poema, que dice así: «A finales del siglo pasado se enviaron dos sondas espaciales -denominadas Voyager-, con la misión de reconocer y compartir información más allá de nuestro planeta. Las Voyager han enviado miles de imágenes y datos, convirtiéndose además en botellas interestelares con mensajes sobre la Tierra (…) / Su potencia de transmisión es inferior a 20 vatios, debilitada por la gran distancia. / Actualmente, son los objetos más alejados de la Tierra que ha construido el hombre. / Una de ellas, continúa transmitiendo…»
De este modo sutil y abstracto, los poemas recogen sentimientos e intuiciones que nos llegan atenuados a causa de su distancia sideral, que debilita aunque no impide la transmisión: son materiales humanos sosegados por el espacio – tiempo, el cual parece mostrarnos que todos nuestros sentimientos y afanes, tan importantes para nosotros, en realidad son pequeños y propensos a mudar e incluso desaparecer.
Pero ¿cuáles son los temas que aborda Malvís, si es que puede concretarse lo abstracto? La obra se divide en cuatro partes: «Voyager I», «Voyager II», «Red del espacio profundo (Deep space network)» y «Elegía del viajante descalzo». Aparte de la levedad, el poeta canta a la tecnología, al amor, a la ética personal, a la melancolía, a la joie de vivre, al Cosmos… Todas estas temáticas nos llegan con cierta dosis de relativismo, que el lector humano debe desentrañar cuál alienígena que recibe la información del Voyager. Obviamente, esto último es ironía; ironía muy presente en la obra, que recurre en muchas ocasiones al humor para romper la distancia sideral.

He subrayado y anotado tanto el libro, que ahora me resulta difícil extractar unos pocos versos; pero procuraré transmitir unos cuantos, a una potencia de veinte vatios que permita  oír la voz de José Malvís…»Contra la tristeza»: «No te rindas. / Pon el sonido más alto y vuela / contra la tristeza / haz de redondeles y cuadrados tu propia obra maestra»; «Camuflaje»: «La sociedad no es otra cosa que poner en común todas nuestras manías, enfermedades y caprichos. Tras ello, comienza el arte arraigado –muy arraigado en nuestra especie– del enmascaramiento y decepción»; «Mete-hora»: «Cada dolor / cada fogonazo estrepitoso del universo / cabe en el filamento de una antena / de una luciérnaga. / Será prácticamente nada / fugaz desplome / o a lo sumo / magia en el verso / de un poema»; «Here comes the sun»: «George Harrison de todos los santos (…) Dame drogas (…), dame todas las grageas efervescentes que sean precisas: haz el milagro, por favor (…) dame de una maldita vez algo con lo que empezar a no perder»; «Errores derivados de la cinemática»: «Llamadlo como queráis pero no dejéis de hacer el amor, joder / coger, sudar. / Por favor, os lo suplico / no dejéis de follar»; «Enjuto»: «Envejecer / es distanciarse / poco a poco / de tu cuerpo, / ver a un ser extraño / que intenta abrazarte todo el rato»; y, por último, del poema que da título al libro: «Pondré un plato hondo de leche fresca / sobre la repisa del poema, / podrás lamer hasta saciarte vestida de cuero, / semidesnuda /con el antifaz del verso (…)
[20 Vatios Azul Pálido] es un poemario diferente, una propuesta poética original, otro acierto de Olifante Ediciones de Poesía.

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