Historia y Política - 24/12/20

Antoine de Rivarol ante la Revolución Francesa

 

Rivarol (Wikipedia)

La crítica a la Revolución Francesa no sólo se basó en la teoría de la conspiración, supuestamente, generada por los philosophes y los masones. Antoine de Rivarol (1753-1801) partió de otros presupuestos para defender posturas contrarrevolucionarias, y criticar la Revolución. Aunque fue muy crítico con los ilustrados, no cabe duda que su obra y sus ideas partían de la propia Ilustración. Rivarol había sido un claro producto de las tertulias y debates ilustrados, de una Francia de verbo fácil, del triunfo de la ironía y de las críticas ácidas, pero cuando estalló la Revolución el sarcástico e incrédulo crítico se convirtió en un claro defensor de la Iglesia y de la Monarquía, aunque siguió siendo muy crítico con Luis XVI.

Para Rivarol la Declaración de Derechos era el “prefacio criminal de un libro imposible”, defendiendo que debía ser sustituida por otra declaración de hechos con una de deberes. Criticó con dureza los conceptos de soberanía popular y de la igualdad. Rivarol defendió la política natural, es decir que no se debía desear ser más sabio que la naturaleza, algo que entronca, en cierta medida con su formación ilustrada, como también en su defensa de la felicidad, meta de toda nación. Pero los verdaderos representantes de una nación no eran quienes realizaban su voluntad del momento, sino los que interpretaban o seguían su voluntad eterna, “ligada a su gloria y a la felicidad”. Es evidente su crítica a los revolucionarios y a su obra.

En realidad, Rivarol no fue un ideólogo muy profundo, por lo que el pensamiento contrarrevolucionario y el tradicionalismo se cimentarán más en pensadores de la época de la Restauración, como Joseph de Maistre y Louise Bonald.

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