Cultura y Sociedad - 17/06/10

“Jaque” a los trabajadores

En la partida neoliberal que se juega en el planeta se ha decidido que los peones deben ser sacrificados. A la par, se ha producido un consenso casi ecuménico en la necesidad de que se recorten los derechos adquiridos por los trabajadores. Es tal la fuerza de convicción que este pensamiento único genera que los propios asalariados nos rendimos, entre resignados y escépticos, a la fatalidad del destino que los mercados financieros han diseñado para nosotros. Nos dejamos arrastrar por la deriva de lo que parece inevitable sin oponer demasiada resistencia. Los que deberían ser nuestros mecanismos de defensa, los sindicatos, nos producen una comprensible desconfianza sustentada en la evidente burocratización subvencionada de estas organizaciones. La izquierda en general, sufre una desorientación aguda que le impide tejer las estructuras imprescindibles para combatir esta ofensiva.

Parece que estamos solos. Pero eso no significa que debamos estar perdidos. Es necesario que asumamos la situación en toda su crudeza pero, una vez superado el berrinche y la frustración, tendremos que empezar a construir.

Es cierto que el recurso de la huelga se ha ido arguellando a medida que el capital ha encontrado formas de encorsetar sus consecuencias. Por eso tenemos que explorar nuevas posibilidades. Instrumentos que sirvan para plantar cara y que además aglutinen voluntades, cuanto más globales mejor. Para defender nuestra dignidad y el futuro de las nuevas generaciones debemos entablar una alianza internacional entre la clase trabajadora. Unirnos en un movimiento pacífico pero beligerante que traspase fronteras y siglas. Esa debe ser nuestra vocación si queremos abandonar la posición de “jaque” en la que estamos ahora colocados.

Vivimos tiempos extraños, es cierto. Me desalienta el percibir la derrota en los ojos de compañeras y compañeros que siempre se resistieron a rendirse. Pero podemos darle la vuelta. Ilusionarnos en trabajar en un proyecto común que mejore los modelos anteriores. En eso andamos pensando ya, muchas personas de variopinta procedencia. Nos toca ahora darle forma con propuestas concretas y acciones claras.

La oportunidad de dar una respuesta conjunta a las agresiones orquestadas contra los trabajadores europeos la tenemos en la huelga general del 29-S. Una convocatoria a tan largo plazo podría templar demasiado los alicaídos ánimos. Entonces, veamos estos tres meses como la posibilidad de ir calentándonos gradualmente. Hagamos de la necesidad virtud y utilicemos este tiempo, que corre en principio en nuestra contra, para nuestro propio beneficio. Elaboremos estrategias para que el 29-S sea recordado como el primer acontecimiento que consiguió unificar a todas las fuerzas de la izquierda europea. A todas las que aún son capaces de plantarse frente a los atropellos. A las que puedan reinventarse a sí mismas para poder abordar los actuales desafíos.

En este frente común cabemos todos si queremos. Ecologistas, trabajadores, izquierda anti-capitalista, anarquistas. Pero también otras formaciones de la izquierda más convencional. Todo el que tenga capacidad para abandonar posturas reaccionarias e individualistas tiene hueco en este proyecto. Exige un esfuerzo imaginativo inusitado hasta ahora. Pero, como suele ocurrir con los retos, no deja de ser emocionante.

Una idea que ya circula por ahí es la de elaborar una marcha de trabajadoras y trabajadores europeos hacia Bruselas, sin banderas u organizaciones concretas que lideren la iniciativa. Una marea espontánea, aunque organizada, que nazca de la indignación general. Dejando claro que no pensamos conformarnos y que, para eso, estamos decididos a limar asperezas.

Puede ser el momento de recoger el guante neocon. De desbaratar su diabólico tablero que nos condena a un “mate” ineludible. Para despertar del letargo y reaccionar, necesitaremos redaños e imaginación. Y aunque no parezcan correr buenos tiempos para la lírica, también necesitaremos legiones de poetas.

Dedicado al entrañable José Antonio Labordeta.

5 comments to “Jaque” a los trabajadores

  • Vuelvo al cabo de los días y veo que mi comentario está borrado. No sé si fue por torpeza mía. Bueno, si la gente de Izquierda Anticapitalista está por ahi, que sepa que la gente de EStado Aragonés vamos a presentarnos a las elecciones municipales de Zaragoza y que estamos de acuerdo en la necesidad de ir aglutinando esfuerzos.

  • Angel Marco

    No creo que pueda refundarse a izquierda desde posturas que no incidan en la necesidad de avanzar en la participación ciudadana.
    No puede pedirse el apoyo ciudadano solamente para apoyar campañas electorales. Difícilmente pueda participar el ciudadano si no se le facilita información fehaciente. Los ciudadanos no podemos volver a ilusionarnos si nuestra participación no se corresponde con debates, discursiones, con una actitud receptiva por ambas partes.
    Una democracia participativa está muy alejada del modelo al que hemos llegado. La situación no sólo precisa volver a entusiasmar, también es necesaria aprender, y asumir una autocritica del grado de responsabilidad que todos tenemos en el punto al que hemos llegado.

  • Maricampanas

    Los trabajadores y trabajadoras cada día nos parecemos más a esa famélica legión de la que habla el himno de todos conocido. Y no es solo una figura poética, ciertamente los trabajadores y trabajadoras estamos en camino, de seguir la situación por la deriva que lleva, de terminar convirtiéndonos en un real y tremenda famélica legión.
    No solo son los recortes económicos y sociales lo que nos desembocará a ella, sino la percepción que tenemos como grupo de que toda lucha esta perdida de antemano. Ciertamente nuestra desconfianza en los sindicatos es creciente. Mucho habrán de trabajar para que los ciudadanos percibamos que realmente se esfuerzan en defendernos y defender los derechos y libertades que tantos esfuerzos nos costaron conseguir y no esa “finquita” que han conseguido a base de agachar la cabeza y poner la mano.
    Hoy más que nunca la izquierda tiene que unirse, olvidar agravios y malos rollos de otras épocas y trabajar en una misma dirección.
    Refundemos la izquierda, trabajemos juntos contra la política neoliberal que nos aboca a perder poder adquisitivo, derechos y libertades.
    En estos momentos partidos como IU, CHA y otros mucho más a la izquierda como IZQUIERDA ANTICAPITALISTA se estan planteando otros modelos, otra forma de luchar contra las políticas capitalistas que desde más allá de UE se nos imponen.
    Convirtámonos en una robusta legión, que camine unida y esforzada en conseguir aquello todo aquello que ahora se nos niega.

  • Zas

    ¡A la fin algo ilusionante!

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