Cultura y Sociedad - 04/03/11

Estrategias contra la tristeza

Las pesadillas me amanecen estos días envueltas en la seda negra que cubre las lágrimas de cocodrilo de las plañideras. Los peores presagios se materializan y hacen que la desesperanza no encuentre resistencia en los maltrechos corazones de la gente. Todo nos amenaza. Las cifras del paro, casi cinco millones de desempleados, son el cuerpo del delito que demuestra la ineficacia para generar trabajo de la criminal reforma laboral recién pactada. Entretanto, los derechos laborales de los que aún no engordamos las prietas filas del INEM, van cayendo por una España mejor… para la élite empresarial y la banca, se entiende. El discurso político se vuelve unidireccional, los medios se someten al dictado de sus amos, el modelo social y la educación no proporcionan suficientes elementos de autodefensa intelectual a nuestros jóvenes. El chabacanismo, la mediocridad y la incultura  son los nuevos valores a  potenciar entre la ciudadanía.

La burricie y el conservadurismo se imponen. Nadie desconoce que cuanto más amedrentado e iletrado está el esclavo, menos cuesta colocarle el yugo.

Así están las cosas. O al menos así me lo parecen desde mi perspectiva. Como un barrunto sordo que pretende enajenarme para que deje de forcejear ante lo inevitable.

Pero algunas personas llevamos muy mal que nos roben la alegría y el futuro de nuestra progenie. Somos así de chulos. Y canalizamos toda la indignación acumulada en organizar la resistencia. Por cuestión de supervivencia y mero sentido práctico de la vida. De nada vale lamentarse si no se está dispuesto a actuar de una u otra forma.

Son muchos los frentes abiertos. Aportar ayuda inmediata a los excluidos debe ser prioritario. Existen experiencias contra la precariedad en algunos países de Europa que podrían servirnos de ejemplo para intentar amortiguar la onda expansiva de la crisis humanitaria que se avecina. En ese sentido, La República Independiente del barrio zaragozano de Torrero está desarrollando una serie de iniciativas de apoyo a los desempleados. Una tarea ambiciosa que nace de la solidaridad activa y reactiva de un grupo de gente modélica.

Otra manera eficaz de repeler a las silenciosas armas del neoliberalismo es utilizar el humor. La chanza inteligente que desmonta la rigidez de sus sofismas. Entelequias tan frágiles que no aguantan el bisturí de la ironía.

Flo 6×8 Cuerpo contra el Capital  es un colectivo transpoético-político que desarrolla acciones no violentas en bancos y cajas de ahorros. Su cuerpo de baile, integrado por un nutrido grupo de personas que danzan a ritmo de sevillana reivindicativa, se hace fuerte en el interior de estos sacrosantos templos del dinero montando un buen circo y luego se van.  De esta flamenca manera responden a la indignación que les produce la impunidad para los bandoleros financieros por el latrocinio social del que se han salido de rositas. Como dicen ellos mismos, la guasa es tan poderosa como el miedo.

El humor ayuda a exorcizar el miedo. Es un balón de oxígeno para los que nos asfixiamos entre tanto fatalismo. El “cachondeo” es una herramienta crítica infravalorada. Ayuda a desmitificar los presuntos superpoderes del lado oscuro y aporta energía e ilusión a las personas. Justo lo que más falta nos hace. Por eso servidora, que ya se ha reconocido payasa vocacional en otras ocasiones, se apunta siempre al carro de las “variedades reivindicativas”. Porque, como dice una de las letras favoritas de una vieja canción:

“Si esto es vivir en serio, preferimos hacer el indio”.

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