04/06/2012

Dos mil aragoneses residentes fuera de Aragón celebraron su Encuentro anual en Ateca

Respondiendo a una convocatoria con amplia tradición, los aragoneses residentes en el exterior celebraron los días 2 y 3 de junio su XXXIV Encuentro anual, convocados por la Federación de Casas y Centros de Aragón. Este año el lugar elegido fue la localidad zaragozana de Ateca, siguiendo la costumbre de alternar cada año en una provincia aragonesa.

Manteniendo la misma ilusión y entusiasmo de siempre, dos mil aragoneses de origen, residentes en diversos lugares de España, Andorra y Toulouse, se desplazaron hasta Ateca para compartir unas horas de intensas actividades. A partir de la tarde del sábado dia 2 de junio, en que se efectuó en la plaza de España la recepción de los asistentes y la entrega de bandas conmemorativas, Ateca se vió invadida por los participantes  en el Encuentro, llenando de animación calles y plazas.

En la iglesia de Santa María tuvo lugar el acto académico de entrega de distinciones, que presidió la Presidenta de Aragón, Luisa Fernanda Rudi. Este año los distinguidos como aragoneses de mérito fueron el científico Luis Oro Giral y el escritor Javier Tomeo, otorgándose medallas de reconocimiento a Antonio Albás, a título póstumo, presidente que fue del Centro de Sabadell y miembro de la Comisión Permanente del Consejo de Comunidades; a Ramón Salanova, que tuvo a su cargo las relaciones de la Comunidad Autónoma con las Casas y Centros: y a Bruno Catalán, que fuera Presidente de la Caja Rural de Aragón y de Bantierra.

Al mismo tiempo, tenía lugar en la plaza de toros un torneo-exhibición de deporte tradicional aragonés, y en la plaza de España

se iniciaba el gran festival folklórico con participación de los grupos de los distintos Centros y Casas. Por la noche, una gran verbena popular llenó el pabellón municipal. Y, aunque una fuerte tormenta obligó a suspender su recorrido por las calles de la población, la ronda aragonesa dejó oir sus jotas en la plaza de España.

El domingo, tras una temprana y sonora diana, se celebró la Misa aragonesa, oficiada por el Obispo de Tarazona y cantada por el grupo del Centro Aragonés de Terrassa. Y siguió el gran festival folklórico para concluir el Encuentro con una comida de hermandad en las carpas instaladas al efecto.

Un año más sorprende el entusiasmo de estos aragoneses de origen que, sin importarles las distancias o las dificultades de alojamiento, acuden a compartir recuerdos y vivencias en la tierra que les vió nacer. Como también hay que reconocer la labor de organización de la Federación de Casas y  Centros de Aragón, presidida por Pedro Muela, y con el apoyo incansable de Cosme García i Mir, en todas las gestiones y organización de actos, y de José Antonio Lázaro, en lo relativo al folklore. Y es de justicia destacar la hospitalaria acogida de todo el pueblo de Ateca, encabezado por su alcalde, Fernando José Duce, que hicieron lo necesario para acoger este masivo acontecimiento, facilitar su desarrollo y dotarlo de brillantez.