Lugares, personas e ideas - 16/04/13

Invierno en Venecia y sus islas

Duda que fueron pintores, siguen siendo grandes escultores, olvida que fueron escultores, siguen siendo arquitectos, poetas y hombres de ciencia. No hay forma de expresión que no hayan experimentado y sin embargo de ninguna pudieron decir esta expresa lo que quiero decir. El artista es más grande que su obra y el hombre se eleva por encima del artista

Los artistas del Renacimiento

                                                                      

El 31 de diciembre se celebra en San Marco un aniversario triste. La Iglesia conserva su sello bizantino y los exquisitos mosaicos que me transportan por un momento a la magia de San Vitale y Gala Placidia en Ravena.

El café Florian me trae bellos recuerdos literarios. Se fundó en 1720 y presume de haber acogido a personajes de la talla de Byron, Goethe, Dickens, Chateaubriand y Rousseau. No abren las  puertas antes de la diez y lo anuncian con un punto de incorrección. Creo que ha perdido algo de glamour y le falta “agiornamento”.  En un café próximo combato el frío matinal. Hay música en vivo y unos hábiles dedos se deslizan por el teclado de un viejo piano interpretando ¡ Que triste está Venecia sin tu amor!. El recuerdo de Aznavour emerge en la gélida mañana veneciana.

Cafe Quadri en la Plaza de san Marco

Cafe Quadri en la Plaza de san Marco

El Quadri es otro café clásico de la plaza y que está en un momento mas dulce. Al parecer era preferido por Balzac, Proust, Dumas y Wagner y por las estrellas de la Mostra de Venecia.

El Harrys bar, también está cerrado ¡He madrugado demasiado!. Deduzco que la noche ha sido “intensa” a juzgar por las decenas de botellas vacías  que esperan al barrendero. Tiene recuerdos de Hemingway que descubrió un cocktail con 14 partes de ginebra y una de Martini. Hemingway también es recordado en el Iruña de Pamplona y en el Hemingway de Barcelona cerca de la plaza de Cataluña.

El Harrys mira a la bahía que hoy tiene el color incierto de los celajes, que comienzan a descargar una fina lluvia. Por esta bahía pudo pasar Homero y Turner descargó todo su cromatismo en fulgurantes acuarelas.

La punta de la  Dogana tiene un paisaje espectacular con la silueta de San Giorgio de Palladio y la Salute que son verdaderamente seductoras. Pinté algunas acuarelas en este privilegiado rincón hace algunos años.

El sueño de Esculapio de Sebastiano Ricci

El sueño de Esculapio de Sebastiano Ricci

Vuelvo a uno de mis rincones favoritos donde quedó detenido el Renacimiento en una gran gota de ámbar Las Galerías de la Academia”, con Gentile y Giovanni Bellini, Giorgione y La tempestad”, Veronese con su “Banquete en casa de Levit” y Carpaccio en “La recepción de los embajadores” y “Los sacrificios del Monte Ararat”. No encuentro expuesto uno de mis cuadros favoritos “El sueño de Esculapio” de Sebastiano Ricci, aquel remedio terapéutico del dios de la medicina griega. Otra vez será. Sigo caminado con Lorenzo Lotto, Mantegna, Tintoretto, Tiziano, Guardi, y me despido con los celajes de Tiépolo.

 Peggy Guggenhein fue atrapada por esa tela de araña mágica de Venecia. Allí fundó un museo que lleva su nombre, donde también reposan sus cenizas. Me cuenta una guía que en la bienal de Venecia  de 1949 tuvo gran éxito y decidió quedarse allí. Me detengo ante un delicioso Magritte. Fue nombrada ciudadana de Venecia.

En Ca Pessaro localizo el cuadro de Telémaco Signorini “La sala de los agitados” que representa a enfermos mentales en un manicomio. Es pura historia de la psiquiatría, antes que Pinel abriera las puertas a los enfermos mentales en el Kremlim Bicêtre de París.

Telemaco Signorini Sala de los agitados en san Bonifacio de Florencia

Telemaco Signorini Sala de los agitados en san Bonifacio de Florencia

 

 

UN PASEO POR LAS ISLAS

En Murano la lluvia entristece el paisaje y el día se despierta con timidez. El museo del vidrio ofrece bellas formas, colores e historias.

En la iglesia de Santa María y San Donato, me encuentro solo admirando “La Virgen sobre un escabel” de estilo gótico-bizantino.

El sol atraviesa las nubes en Burano y levanta los intensos colores de las fachadas. El museo está dedicado al encaje, un arte que debe recordarse y que mi familia se cultivó en el pasado siglo.

Torcello, Catedral de la asunción

Torcello, Catedral de la asunción

Torcello es el mejor encuentro con las islas. El paisaje es sincero, sin maquillajes. Una colonia de gatos me reciben con prudencia y discreta distancia. ¡Si no hay comida, puedes seguir paseando! Parece decirme con la mirada el jefe del grupo….

Un café con leche eleva el ánimo. En la cafetería no faltan paisajes al óleo. Un camarero trabajó en Sevilla y no ha perdido cierto toque andaluz en su castellano.

Puente del diablo, museo arqueológico con una arquitectura peculiar. En una tienda de antigüedades parecen emerger las estatuas de la tierra, como la Venus de Botticelli de la aguas.

Hablo con un acuarelista que acaba de montar su tienda y cuida muy bien sus cuadros con protección plástica.

 –Amo las islas y puedo vivir con mis obras. Santorini, Myconos y la luz griega. También Ibiza y Formentera-geniales- Ahora Torcello que es un encanto hasta en días lluviosos. Estoy  feliz con mi libertad y poder vivir, por el momento, con lo que amo de verdad, que es la pintura. Conozco todos los museos y las iglesias de Venecia. Es una perla del planeta, que respeto mucho y le aporto mi arte, modesto, pero que es el mío.-

Me comento el pintor Marco, que hay huellas de Hemingway y Ezra Pound por esta isla, cuando se alejaban del ajetreo veneciano.

Recorro puntos de silencio, de meditación y hasta de nostalgia. Al tomar un segundo café veo nuevos cuadros de Torcello.

Mi semana va tocando a su fin. Mi cuaderno de viaje se ha llenado de apuntes y de ideas que quizá vean luz algún día.

He decidido despedirme de Venecia bajo una inscripción que recuerda a un poeta ruso-Premio Nobel- que amó mucho a Venecia -Losif Brodski

 Grande poeta ruso

Premio Nobel

Amo e canto

Questo luogo

 

Me quedo pensando que  los viajeros que vamos a Venecia acabamos siendo peregrinos del arte. Es ciudad que cuida el alma.

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