Cuadernos de viaje - 31/05/13

De Hamlet a la Sirenita, por la costa danesa

En la costa oriental danesa, en un recorrido de escasos kilómetros (65), camino de Copenhague, el viajero puede gozar de interesantes visitas: conocer el castillo de Hamlet, un museo delicioso,  la casa de Karen Blixen y un Parque acogedor.

El viajero que procede de Suecia puede acceder a Dinamarca cruzando el estrecho de Oresund, que une el mar del Norte con el Báltico, mediante un transbordador desde Helsingbor, en poco más de veinte minutos. Al avistar la costa danesa va tomando cuerpo la silueta del Castillo de Kronborg, junto a la ciudad de Helsingor, una de las fortalezas más importantes del norte de Europa, construido por Erik de Pomerania a principios del siglo XV y objeto de posteriores renovaciones. Shakespeare sitúa allí, en Elsinor,  la acción de “Hamlet”, lo que le ha hecho conocido en todo el mundo.

Castillo de Kronborg / foto: RSA

Castillo de Kronborg / foto: RSA

En el Castillo, declarado Patrimonio de la Humanidad en el año 2000, con amplio foso y dos torres,  destaca su patio, el gran salón de baile, la capilla y las estancias reales. En los corredores, cuarteles y mazmorras subterráneas, de ambiente oscuro e inquietante, se halla una estatua del jefe vikingo Holger Danske, quien, según la leyenda, despertaría si Dinamarca estuviera en peligro. El castillo, además de un Museo Marítimo, acoge un festival en que se representa Hamlet y otras obras de Shakespeare.

El jefe vikingo Holger Danske / foto: RSA

El jefe vikingo Holger Danske / foto: RSA

Siguiendo hacia el sur, hacia Copenhague, por la carretera que bordea la costa, se llega al Lousiana Museum, extraordinario lugar que vale la pena visitar. Está instalado en una villa del siglo XIX, con un amplio jardín verde salpicado de esculturas y con magníficas vistas sobre el mar del Oresund. El museo, luminoso y funcional, fue creado en 1959 y alberga una importante colección de pintura moderna, escultura, arte gráfico y fotografía, con más de 3.000 obras. Hay obras pictóricas, entre otros, de Picasso, Warhol, Dubuffet, Lichtenstein, Klein, Rauschenberg y Kiefer. Giacometti está presente con 24 de sus obras, y en el jardín, estratégicamente situadas, se puede disfrutar de esculturas como la Venus de Meudon; Ojos, de Bourgeois; Mujer semireclinada, de Moore, o el Pulgar, de Baldaccini. La armónica conjunción de arte, jardín y vistas al mar permite disfrutar de un rato delicioso.

Lousiana Museum / foto: RSA

Lousiana Museum / foto: RSA

Continuando por la carretera de la costa, a muy pocos kilómetros, se encuentra Rungsted, lugar donde nació y murió Karen Blixen (1885-1962), que escribió la mayoría de sus obras bajo el pseudónimo de Isak Dinesen. Han contribuido a su conocimiento popular dos de sus novelas, en especial “Memorias de África” (1937), en que rememora su estancia de 17 años en Kenia, y que fue llevada al cine por Sydney Pollack, protagonizada por Robert Redford y Meryl Streep y con música de John Barry; y también la película sobre su obra “El festín de Babette”, interpretada por Stéphane Audran. La casa de Karen Blixen, muy cerca de la carretera, en un lugar apacible y tranquilo, está rodeada de un amplio espacio verde y alberga un museo con recuerdos personales (fotografías, manuscritos) y objetos de su estancia en África (escudos, lanzas masai). En el jardín, tras la casa, bajo un haya, se encuentra su tumba.

Casa de Karen Blixen en Rungsted foto: RSA

Casa de Karen Blixen en Rungsted foto: RSA

Y, como final de este recorrido, puede visitarse el acogedor Parque Jagersborg Dyrehave, antiguo coto real de caza, con senderos y rutas para caminar o ir en bicicleta, que cuenta con robles con 600 años de antigüedad y acoge a más de 2.000 ciervos, que pueden contemplarse desde el pabellón de caza.

El viajero se encuentra ya a las puertas de Copenhague y de su famosa sirenita, pero esa preciosa ciudad merece un comentario aparte.

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