Cultura y Sociedad - 17/01/10

Vindicación feminista, otra vez

La revista feminista más importante de la Transición se encuentra disponible en la red, y acaban de ser editados una amplia antología y un estudio sobre ella.    

 
El 1 de julio de 1976 apareció el primer número de la revista Vindicación feminista, dirigida por Carmen Alcalde, destinada a informar y a reivindicar los derechos de la mujer. Por supuesto, a pesar de que seis meses antes había muerto el dictador, ni los derechos de la mujer ni cualquier otro estaban reconocidos por un régimen que se debatía entre la reforma y la agonía. Los periódicos de ese día abrían sus páginas con el inicio del debate sobre la reforma política en el Consejo Nacional del Movimiento, y también ese mismo día dimitía Carlos Arias Navarro como presidente del Gobierno, poniéndose en marcha el proceso para que el Consejo del Reino propusiese al rey una terna de candidatos, de la que saldría el nombramiento de Adolfo Suárez para el cargo. Sin embargo, pocos días más tarde Antonio Gala era procesado por el Juzgado Especial de Prensa e Imprenta, a causa de un artículo publicado en Sábado Gráfico, y ese mismo mes se conmemoraban los cuarenta años del golpe de Estado.     

Portada del número 1 de Vindicación feminista

Portada del número 1 de Vindicación feminista

En estas condiciones, publicar una revista feminista era poco menos que inimaginable y hacerlo con la calidad que tuvo, casi imposible. Sin embargo, el equipo que redactaba la revista lo hizo y aunque apareció durante poco tiempo (sólo hasta julio de 1979, en que vieron la luz treinta números) se convirtió en el referente más importante del feminismo durante la Transición. El papel que la revista se propuso desempeñar era doble: informar de la realidad de la mujer y transformar esa misma realidad. Entre otras colaboraciones, el primer número contaba con las de Carmen Sarmiento (que escribía acerca del referéndum sobre el aborto en Italia), Magda Oranich (aborto en España), Lidia Falcón (mujeres en la cárcel), Carmen Alcalde (las guerrilleras españolas de 1936) y Ana María Moix (Virginia Woolf, Albert Jarry).
 
La publicación de la revista permitió a muchas personas tomar conciencia de la situación de las mujeres en España, que la dictadura había intentado limitar –no siempre con éxito–, al papel de madres, esposas o hijas sumisas. La revista marcó un verdadero hito en el campo de las publicaciones de este tipo. Durante tres años apareció de modo regular, sin cambiar básicamente ni su formato ni sus contenidos, y ofreciendo en sus páginas colaboraciones de firmas de prestigio. Sin ella no pueden comprenderse ni la Transición ni el movimiento feminista en España. El tratamiento crítico que dio a los diversos temas la colocó muchas veces en el centro de la polémica y provocó la oposición de un sistema político que se reformaba sin dejar de ser patriarcal.    

A pesar de su importancia, la consulta de Vindicación Feminista no era tarea fácil, porque pocas colecciones estaban completas. Ahora es fácilmente accesible, porque la Universidad de Zaragoza la ha colgado en la red y Prensas Universitarias de Zaragoza acaba de editar una amplia y cuidada antología, en una edición a cargo de María Ángeles Larumbe, profesora de la Facultad de Educación de la Universidad de Zaragoza, que también ha llevado a cabo su estudio.  

La edición ha sido posible gracias a la colaboración del Instituto Aragonés de la Mujer, dirigido por Rosa Borraz, que dispone de una amplia línea de publicaciones (que incluye libros, revistas, guías didácticas y materiales digitalizados) sobre la sensibilización y formación en igualdad. 

Para la consulta: http://www.unizar.es/gobierno/vr_institucionales/observatorio/vindicacion/index.htm

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