Tensión democrática - 04/06/14

4 de junio de 2014, núm. 30-38

democracia30

Una ‘renovación’… que huele a naftalina, José Luis Trasobares*

La Transición fue un paso muy importante y muy positivo. Y meto al Rey abdicado en el paquete. El problema ha consistido en que la Constitución del 78 y todo su contexto debían ser una estación tránsito y acabaron siendo una estación término. En el 78 quedaron no pocos cabos sueltos o mal atados. 34 años después, las distintas facetas de la actual crisis (creciente desigualdad económica, corrupción rampante, desafección ciudadana, tensiones territoriales…) han puesto de manifiesto la esclerosis de un sistema incapaz durante tres decenios de evolucionar y resolver las cuestiones pendientes. Ahora no hay otra alternativa razonable que ir a una nueva transición

http://www.elperiodicodearagon.com/noticias/opinion/independiente_946837.html?utm_source=noticias_diario&utm_medium=newsletter&utm_campaign=2014-06-04

31

Desalojo de Can Vies en Barcelona

La historia del edificio, los usos sociales y culturales y las asociaciones que participan

http://www.blancarevolucion.com/desalojo-de-can-vies-en-barcelona/?utm_source=Amigos+de+Marquez&utm_campaign=c786107689-mc_br_usbua&utm_medium=email&utm_term=0_afb35598e7-c786107689-152139197

32

Ciencia y Política

32.1. De política y ciencia: la racionalidad constreñida, Juan Ignacio Pérez Iglesias

El contraste se produce entre las siguientes dos posturas. Una sería la defendida por el eurodiputado de Podemos Pablo Echenique Echenique, según la cual, aunque una propuesta sea contraria a las pruebas científicas, ha de ser defendida si así lo quiere la mayoría de la gente a la que se representa. La otra postura consistiría en defender la racionalidad como un ingrediente fundamental de la acción política, de manera que no se apoyen posturas basadas en supuestos irracionales (…) El núcleo de la controversia es si conviene o no dejar a un lado criterios racionales en determinados casos porque la voluntad de una mayoría así lo determina. En mi opinión la respuesta es que no, porque una vez se sobrepasa esa línea, en lo sucesivo es muy difícil actuar de manera coherente y recurrir a la racionalidad cuando ésta convenga a los intereses de la mayoría o se acomode mejor a sus deseos.

Si se abandona la racionalidad, ¿con qué argumentos se podría defender la necesidad de vacunar a la población? ¿Se suprimiría la enseñanza de la evolución de las escuelas si la mayoría así lo determinase?

La pretensión de poder ejercer una democracia informada bajo esos condicionantes no deja de ser un desiderátum un tanto naif

No se debe prescindir, siquiera de forma parcial, de una de las herramientas más poderosas con que contamos para lograr la emancipación de los seres humanos de las servidumbres de toda condición, tanto de las impuestas por los poderosos como por la naturaleza. La ciencia es una fenomenal herramienta para garantizar nuestra supervivencia como especie y el bienestar de la humanidad. Porque como dice otro Echenique, Pedro Miguel, aunque no es la solución a los problemas de la humanidad, sin la ciencia no encontraremos esa solución.

http://esmateria.com/2014/06/04/de-politica-y-ciencia-la-racionalidad-constrenida/?utm_content=buffer245df&utm_medium=social&utm_source=twitter.com&utm_campaign=buffer

32.2. La ciencia y la política, esa extraña pareja, Pablo Echenique

La superioridad desde el que, demasiado a menudo, las personas con formación científica miran a quien no la tiene son, también, altamente perjudiciales para el avance de la sociedad

No son preguntas científicas si es bueno que las patentes de las semillas estén en manos de unas pocas multinacionales o si preferimos más producción y menos biodiversidad

¿Qué preferimos? ¿El sufrimiento y encarcelamiento de miles (¿millones?) de ratones, cerdos, quizás chimpancés, o la muerte de un millón de niños humanos? (…) Es un dilema moral irresoluble y a mí no se me ocurre otro modo de tomar una decisión común que debatir, hablar y, en última instancia, votar

http://esmateria.com/2014/06/01/la-ciencia-y-la-politica-esa-extrana-pareja/

33

Análisis del crecimiento económico en el primer trimestre, Miguel Puenta Ajovín (@caoticaeconomia)

La economía de muestras de haber dejado de caer con la intensidad de años pasados. La austeridad parece seguir siendo una imposición a nivel macroeconómico (las últimas informaciones hablan de una reducción del déficit basado en un aumento de los gastos en menor ritmo que los ingresos, si bien hace falta ver si hemos dejado de recortar en gastos productivos o es un aumento derivado de un empeoramiento del ciclo, de nuevo, esto lo veremos mejor con los datos de las cuentas financieras, que saldrán más adelante). El consumo parece aumentar gracias a un endeudamiento que también se puede reflejar en el empeoramiento de nuestra balanza comercial, derivada de unas importaciones que crecen a mayor ritmo que nuestras exportaciones. Todo ello parece reflejar que estamos en un estado de leve crecimiento económico, muy sensible a ciertos sectores, y tan poco consistente como saludable para una economía que aun debe reducir mucho su endeudamiento exterior.

Seguiremos esperando a que la economía de muestras claras de un cambio productivo que nos permita desarrollarnos en sectores que aumenten con fuerza el empleo, la renta y nuestro potencial exportador, porque de momento no parece haberse producido tal cambio.

http://economistasfrentealacrisis.wordpress.com/2014/06/03/analisis-del-crecimiento-economico-en-el-primer-trimestre/

34

Después de las elecciones europeas

34.1. Oportunidad, Joan Boada i Masoliver

Pasados 10 días de las elecciones uno tiene la sensación que han sido de todo menos europeas. Políticos, medios de comunicación y contertulianos se empeñaron en no hablar de las políticas austericidas que padece la ciudadanía y que la mayoría de ellas provienen de las decisiones de la troika. Los dos grandes partidos se conjuraron en debatir poco y mal.

Ahora habrá que ver si las fuerzas que están a la izquierda de la socialdemocracia son capaces de unir esfuerzos y programas

http://ccaa.elpais.com/ccaa/2014/06/03/catalunya/1401816143_302904.html

34.2. El día después (de las elecciones), Antoni Domènech / Daniel Raventós / Gustavo Búster

El radicalismo democrático, único antídoto eficaz contra el extremismo eurófobo

Los resultados de las elecciones europeas tendrán importantes consecuencias en los próximos meses en todos los Estado miembros de la UE. Se abre un proceso de reagrupamiento y de clarificación política e ideológica más allá del “Consenso de Bruselas”, especialmente en los países del sur de Europa, y hay que esperar, dentro de los distintos partidos europeos, tensiones dimanantes de la gran fractura europea entre “centro” y “periferia”, entre acreedores y deudores, entre superavitarios y deficitarios. En la familia liberal estarán verosímilmente enemigos tan irreconciliables como la derecha catalanista de Convergéncia Democrática de Catalunya y las derechas acérrimamente hostiles a la autodeterminación de Cataluña de UPyD y Cs, sólo por intereses conveniencieros de su jefe de filas, el belga Guy Verhofstadt. Y Unió Democrática de Catalunya tendrá que convivir con el partido de Rajoy en los escaños populares del Parlamento Europeo. Asistiremos a espectáculos francamente divertidos. Pero los socialistas portugueses, checos y españoles, así como, los electos del PD italiano no estarán muy cómodos sentados al lado de los austeritarios franceses de Manuel Valls, de lo que queda del PASOK o de los socialdemócratas alemanes coaligados con Merkel. Y para qué hablar de los ecosocialistas de ICV, de la izquierda valenciana de Compromís-Equo y tal vez de la ERC sentados al lado de los Verdes amigos de Cohn-Bendit, que ya les ha pedido votar por el candidato Popular Juncker. En ese panorama que no tardará mucho en decantarse y aclararse, la tarea de todas las izquierdas será, por lo pronto, la de buscar confluencias renovándose y abriéndose democráticamente a los distintos movimientos sociales que resisten en las calles y en los puestos de trabajo a las políticas de austeridad. Ese radicalismo que va a la raíz de los problemas ecológicos, económicos y sociales es el mejor, y acaso el único, antídoto contra la amenaza de un renacer del extremismo de derecha en Europa. Preparar alternativas de gobiernos de izquierda resueltos a avanzar con programas realistas en el proceso de ruptura con el suicida e inviable federalismo autoritario de la actual UE y empezar a dar pasos decididos hacia un federalismo democrático amigo de la soberanía popular de la Europa de los Pueblos y los Ciudadanos es ahora mismo la mejor forma de poner por obra ese necesario radicalismo.

http://javierginerf.blogspot.com.es/2014/06/el-dia-despues-de-las-elecciones.html?utm_source=feedburner&utm_medium=email&utm_campaign=Feed:+blogspot/xevhfI+(fontane)

34.3. Los de arriba mueven ficha, Juan Torres López

Los resultados electorales del 25-M han puesto en jaque a la gran clase política que mantiene el régimen, al poder bancario y empresarial y a los medios que tratan de conformar opinión. Y a la clarísima desaprobación social que han supuesto ha seguido un verdadero terremoto político.

Alfredo Pérez Rubalcaba, convocaba un congreso que lo pondrá fuera de juego

La patronal no tardaba ni cuarenta y ocho horas en decir que había que pensar en subir salarios

Rajoy anunció rápidamente que pondría en marcha un programa de estímulo, en una línea completamente contraria a la que ha venido defendiendo

Los medios y la clase política se han lanzado al cuello de los dirigentes de Podemos lanzando acusaciones tan exageradas que son ridículas

Y, por si todo esto fuese poco, el rey anuncia la abdicación que había negado que pudiera producirse

Los dos grandes partidos que van a impulsar este acelerón institucional (la coronación del nuevo rey y la posterior reforma constitucional que pretenden llevar a cabo) no obtuvieron conjuntamente más que el 21,6% de los votos de toda la población española con derecho a voto el pasado 25M (y eso sin contar que una parte importante de los votantes del PSOE muy posiblemente no comparte los planes de sus dirigentes). ¿Quién puede creer que con ese grado de apoyo social puede tener éxito una operación de recambio tan profunda como la que planean?

http://blogs.publico.es/juantorres/2014/06/04/los-de-arriba-mueven-ficha/

35

Monarquía, república y democracia

35.1. La autoridad de decidir su abdicación, Juan José Laborda

Ese nuevo modelo de rey es posible porque existe una Nación definida como democrática en la Constitución de 1978. Está todo relacionado, y eso explica que demócratas republicanos seamos monárquicos con el sistema político de esta Constitución.

La abdicación del rey no es el principio de una etapa de reformas; formalmente no lo es; pero sí representa simbólicamente el impulso reformista que existe en nuestra sociedad.

La más importante frase de su discurso, en mi opinión, pero la más enigmática también, es la siguiente: “Hoy merece pasar a la primera línea una generación más joven, con nuevas energías, decidida a emprender con determinación las transformaciones y reformas que la coyuntura actual está demandando y a afrontar con renovada intensidad y dedicación los desafíos del mañana.”

El reinado de Felipe VI de España puede caracterizarse como la etapa prolongada de reformas que necesitamos. Había que salir de la dualidad de los extremos: o cerrarse en banda a las reformas por temor, o lanzarse a cualquier novedad reformista, como aprovechar la abdicación para pedir un referéndum sobre el próximo Jefe del Estado.

http://www.elimparcial.es/nacional/la-autoridad-de-decidir-su-abdicacion-138277.html

35.2. La abdicación y la democracia, Isabel Burdiel

A lo largo de la historia contemporánea de España, la monarquía ha constituido –con diversos grados de intensidad– un obstáculo para el progreso económico, social y cultural del país y, sin duda, para su evolución política, primero en un sentido liberal y luego democrático.

Esa trayectoria se quebró con la subida al trono de Juan Carlos I y su papel fundamental –como causa necesaria aunque no suficiente– en la liquidación de la dictadura franquista y en la creación de un consenso democrático como no había existido nunca previamente.

En los últimos años (…) la corrupción, en la que está implicado el yerno del rey, ha agudizado esa percepción de déficit democrático focalizándolo en la monarquía, la única institución que parecía haber resistido hasta el momento la oleada de desencanto global. Y ello se produce en el contexto de una grave situación de crisis económica, mal gestionada por los responsables económicos y políticos. La monarquía ha perdido su discreto encanto y se ha convertido en materia de escándalo (…) Un escándalo legítimo cuando se refiere a la implicación de miembros de la familia real en esa forma de violencia anti-democrática que es la corrupción.

Estamos viviendo uno de esos momentos históricos de cambio global que afecta a los modelos de desarrollo económico posibles y a cambios sustanciales en el juego de potencias al respecto. Afecta también a la propia idea y práctica de la democracia tal y como la conocemos. ¿Se va a convertir ésta en rehén y pantalla de fuerzas económicas incontrolables por la ciudadanía ¿O va a volver a creerse en la política como, precisamente, una forma de embridar al servicio de la colectividad a ese tipo de fuerzas económicas? ¿Es el modelo la China o la Rusia actuales (ambas repúblicas, por cierto) o alguna variación mejorada de las democracias occidentales que conocemos?

La opción no es entre la monarquía y la democracia, sino entre más o menos democracia y la elección inteligente de los instrumentos para lograrla. En este debate debemos ser exigentes y sería muy de desear que los defensores de la república explicasen las razones por las que la consideran de mayor utilidad para la profundización de la democracia, más allá de la perfectamente roma afirmación de que lo es por no ser hereditaria. Con todo el respeto, hay algo de principialismo (y oportunismo) infantil en esa ola republicana que, por cierto, puede enlazar muy bien con la que recorre a ciertos sectores de la derecha populista en este país, resentida por la quiebra de aquella vieja identificación excluyente entre su opción política, la monarquía y la agenda de la iglesia católica.

Lo que está en juego es cómo, en esta encrucijada, se elige o se diseña el camino que conduce a más y mejor democracia, intolerante con la corrupción, más plural y más justa socialmente. Ahí se juega el futuro de la monarquía.

http://www.infolibre.es/noticias/opinion/2014/06/03/la_abdicacion_democracia_17777_1023.html

35.3. ¿Son las repúblicas más democráticas, o más progresistas?, José Ignacio Torreblanca

Hay quienes estos días venden una sencilla fórmula política: “República = Democracia = Izquierda” y su contraria: “Monarquía = Autoritarismo = Derecha”.  Todo esquematismo es una coartada para no tener que pensar. Este caso no es diferente.

De los veinte países con mayor índice de desarrollo todos son democracias. Pero ocho son monarquías y doce repúblicas. El 1º, el 2º, el 4º y el 6º son monarquías. No parece que haya una correlación muy clara entre bienestar social y forma de gobierno.

En España hay muchos que, por razones históricas, asocian la forma de Estado republicana, al gobierno de, por y para la izquierda (o las izquierdas y a sus valores) y, en paralelo, identifican la Monarquía con el autoritarismo, la falta de equidad social etc. Piensan, en consecuencia, que la República haría a España más democrática y más justa socialmente. Pero este razonamiento no tiene mucha base empírica: una República podría ser más democrática, o menos, y más equitativa o menos

Que una institución no esté elegida directamente por la ciudadanía simplemente quiere decir que, por la razón que sea, pero de forma democrática, se ha decidido preservar a esa institución del juego de las mayorías y las mayorías con el fin de lograr algún otro fin. ¿Cuáles? La neutralidad, la imparcialidad, el deseo de gozar de un árbitro situado por encima del juego político, lo que se quiera. Lo hacemos, democráticamente, con los Tribunales Constitucionales y con los Bancos Centrales porque no queremos jueces de izquierdas ni gobernadores de bancos centrales que obedezcan a los gobiernos.

Sí, claro, la Monarquía es un anacronismo histórico, eso es evidente, pero resulta que democráticamente le hemos asignado un papel de árbitro, de moderador y simbólico como representante del Estado. Podemos cambiarlo, claro, pero no porque no sea democrático que exista una Monarquía, sino porque consideremos que hay otra manera mejor de hacer ese papel, o que ese papel ya no es necesario.

La Jefatura del Estado es un medio, no un fin en sí mismo. Discutamos qué fines queremos que cumpla, con qué criterios y qué medios le queremos asignar. Si queremos politizarla, digámoslo, si no también.

Imaginen que proclamamos la República y en una elección a dos vueltas gana el candidato del Partido Popular, Esperanza Aguirre, por ejemplo. O gana Pablo Iglesias ¿Gozaría esa institución del respeto de todos los españoles? O imaginen que lo elige el Congreso por una amplia mayoría ¿Sería entonces más legítima la Jefatura del Estado que ahora?

http://blogs.elpais.com/cafe-steiner/2014/06/son-las-republicas-mas-democraticas-o-mas-progresistas.html

35.4. Cinco razones por las que si fuera Felipe VI pediría un referéndum, Antón Losada

Por instinto de supervivencia

Por empatía generacional

Porque popularidad y legitimidad no son lo mismo

Porque negar la realidad solo conduce a la extinción

Porque lo ganaría

Anímese excelencia, todo son ventajas y sus hijas se lo agradecerán. Se lo dice un republicano leal.

http://www.eldiario.es/zonacritica/razones-Felipe-VI-pediria-referendum_6_267083316.html

35.5. Carta de un monárquico dudoso al dudoso rey Felipe, Juan Soto Ivars

Estamos aquí para pedir democracia. Aquí todos somos republicanos, pero esto debe someterse a referéndum. El pueblo, en democracia, puede decidir que siga habiendo monarquía. ¡Y habrá que aceptarlo si realmente queremos democracia!

¿Tú quieres democracia? Si te la juegas y permites un referéndum, es posible que el pueblo valore el gesto y te elija a ti. Yo echo un vistazo a los que serían candidatos para tu cargo y te voto sin dudarlo

http://blogs.elconfidencial.com/sociedad/espana-is-not-spain/2014-06-04/carta-de-un-monarquico-dudoso-al-dudoso-rey-felipe_141218/

35.6. Como Italia, Josep M. Colomer

El futuro Rey de España debería tomar ejemplo del presidente italiano. Giorgio Napolitano, ha sido un ejemplo de audacia, habilidad, sentido del deber y buen servicio a los ciudadanos, del cual los españoles podríamos sacar gran beneficio.

La Constitución española establece que el jefe del Estado también debe arbitrar y moderar el funcionamiento regular de las instituciones. Esta tarea se ha echado muy en falta en España en los últimos años cuando el Parlamento, el Gobierno y la justicia han dejado de funcionar de acuerdo con sus misiones constitucionales. Ahora es el momento en que el nuevo jefe del Estado podría usar sus prerrogativas para facilitar un nuevo impulso de recuperación y renovación

La formación de un Gobierno de amplia coalición multipartidista, el acuerdo con Cataluña, el envío de señales de renovación y optimismo para que los capitales exiliados regresen y lleguen nuevas inversiones extranjeras, podrían ser el 23-F del rey Felipe VI. Es decir, su legitimación, no ya dinástica o constitucional, sino por los resultados de su acción.

http://elpais.com/elpais/2014/06/03/opinion/1401808505_965622.html

35.7. Una abdicación humillante para un golpe constitucional de perspectivas nada halagüeñas, Antoni Domènech · G. Buster · Daniel Raventós ·

El momento no resulta precisamente oportuno para los desacreditados intereses de quienes necesitan perpetuar con afeites amañados en secreto el lamentable statu quo presente.

e trata de una abdicación humillante: para el propio rey, desde luego. Pero sobre todo para el PSOE, si es que sus miles de militantes de verdad socialistas y de verdad republicanos no consiguen ser capaces de impedirlo.

http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=6992

35.8. Una democracia donde votar es tabú, Ignacio Escolar

Si tan seguros están los monárquicos, ¿cuál es el miedo entonces a que se pueda votar?

Felipe VI heredará la jefatura del Estado porque la mayoría monárquica es apabullante en las Cortes, aunque no creo que sea tan absoluta entre la sociedad. Pero si el descrédito de las instituciones en general y de la monarquía en particular continúa –si el nuevo rey no consigue recuperar la popularidad de la institución–, más tarde o más temprano la única solución será votar, igual que ya no quedan muchas más alternativas ante el problema catalán.

No encuentro argumento democrático alguno para oponerse a que sea la sociedad española en su conjunto, y no sus élites políticas por medio de pactos opacos, quienes decidan qué tipo de democracia queremos ser, más tarde o más temprano. Creo que es inevitable. Nos encaminamos a un nuevo modelo político: a un importante cambio constitucional o incluso a una nueva Constitución. A una urgente reforma de las instituciones democráticas y del modelo territorial.

Quienes consideran que la gente no está preparada para votar –sea en unas primarias para elegir un candidato, sea sobre la forma del Estado– tratan a los ciudadanos como si fuesen menores de edad. Viven en otro tiempo, en la antigua política, en esa vieja democracia de baja calidad donde bastaba con controlar a los grandes medios de comunicación –donde la monarquía ha sido siempre un gran tabú– para imponer decisiones impopulares al verdadero soberano, que es el pueblo español. Van a perder el apoyo de la gente, ya lo están perdiendo, porque, ¿cómo confiar en aquellos que no confían en ti?

http://www.eldiario.es/escolar/democracia-votar-tabu_6_267083313.html

35.9. Abdicación y reforma constitucional, Enric Company

La Jefatura del Estado y el encaje de Cataluña no son los únicos problemas graves del sistema político español

¿Qué pasaría si se convocara un referéndum para elegir entre Monarquía y República? Los tres partidos catalanes que en la actualidad se proclaman republicanos y preconizan la convocatoria de un referéndum sobre la forma de Estado para escoger obtuvieron en conjunto hace 10 días el 38,6% de los votos. Esta suma incluye solo a las tres fuerzas explícitamente decantadas a favor del referéndum sobre la forma de Estado: la citada ERC, más ICV-Verds-EUiA, y Podemos. Hay además muchos electores republicanos entre aquellos que se inclinaron por otros partidos, como el socialista y quienes en otras elecciones votan a fuerzas como la CUP.

No está muy claro que la actual configuración de las Cortes Españolas pueda afrontar la tarea de replantear los aspectos del sistema político español que chirrían desde hace años. La abrumadora mayoría que forman los diputados y senadores del PP y el PSOE está a estas alturas muy lejos de representar fielmente la realidad política. Las elecciones europeas del 25 de mayo mostraron claramente el desfase entre el bipartidismo imperante en las Cortes y el resultado de unas elecciones con representación proporcional.

Uno de los males más graves del sistema político español, uno de los que lo hace más disfuncional, es precisamente el control de todas las institucionales centrales del Estado por este bipartidismo PP-PSOE fabricado por un sistema electoral en el que casi 40 provincias eligen solo a diputados de dos partidos.

La reforma constitucional que proponen ahora los socialistas debiera ser llevada a cabo, si acaso, por unas Cortes surgidas de elecciones en las que estos asuntos figuraran en los programas de los partidos. Unas Cortes para la reforma.

http://ccaa.elpais.com/ccaa/2014/06/02/catalunya/1401736473_601149.html

35.10. Felipe VI y el reto de Catalunya, Josep Carles Rius

Si su ascenso al trono es sólo una medida para salvar la corona, para mantener intacto el reparto del poder en España, para que todo siga igual, su reinado fracasará

Felipe VI tiene dos grandes retos. El primero es la regeneración de España. El segundo, es Catalunya. Y los dos desafíos están absolutamente entrelazados.

http://www.eldiario.es/catalunya/opinions/Felipe-VI-reto-Catalunya_6_267083317.html

35.11. Municipalismo y rupturas constituyentes: ¿1931: 2.0?, Xavier Domènech Sampere

Decía Marx hablando de la revolución aquí que “España no ha adoptado nunca la moderna moda francesa, tan en boga en 1848, de comenzar y acabar una revolución en tres días. Sus esfuerzos en este línea son complejos y más prolongados. Tres años parece ser el plazo mínimo que se impone el país a sí mismo, mientras que el ciclo revolucionario se extiende a veces hasta nueve”. Si uno contempla esta afirmación escrita en 1854 a la luz del ciclo 1931-1939, y el más reducido de 1936 a 1939, no deja de sorprender, a pesar de que se refería al pasado y no al futuro. En el mismo sentido, la eclosión del 15-M, que parecía anunciar en sus inicios una transformación revolucionaria inmediata, debe enmarcarse en un ciclo largo de gran transformación política.

Prácticamente en el mismo momento que Marx escribía sus análisis sobre el carácter de las revoluciones en la piel de toro, otro pensador y político Pi y Margall, el único socialista en España según el propio Marx y posteriormente presidente de la Primera República, desarrollaba los principios de su futuro “constitucionalismo revolucionario”. Su intento no era otro que el de impulsar una revolución donde “no sólo es necesario acabar con la actual organización política, sino también con la económica; que es indispensable, no ya reformar la nación, sino cambiar la base”. Para ello, recogiendo una tradición muy anterior, partía de un federalismo que tenía como raíz el municipio como forma de reconstituir una sociedad libre entre iguales desde del núcleo más básico y cercano del poder institucional.

El 12 de abril de 1931 unas elecciones municipales donde se presentaban múltiples organizaciones políticas, algunas a penas acabadas de crear un mes antes de la contienda, con programas diversos, pero con un acuerdo común al entorno de la democracia, marcaron el inicio del fin de la Restauración.

Para Manuel Fraga, flamante ministro de Gobernación del primer gobierno de la monarquía de la Segunda Restauración después de la muerte de Franco, constituía una de sus principales preocupaciones ese “fantasma de las elecciones de abril de 1931”; a la que vez que, para una parte de la oposición, una de sus principales esperanzas. Por ello las elecciones municipales fueron puestas al final de todo el ciclo electoral, cuando toda la arquitectura constitucional ya estaba cerrada, y no se celebraron hasta 1979.

Es esta potencia la que probablemente veremos también puesta en juego en las elecciones municipales de 2015. Todo parece girar hacia ello. Lo hará así sin duda en Catalunya, donde una tradición ya larga de municipalismo alternativo se puede recombinar con nuevas fuerzas emergentes que nos pueden llegar a sorprender a todos.

http://www.eldiario.es/contrapoder/municipalismo-proceso_constituyente-republica_6_267083303.html35.12.

35.12. Alma republicana, Juan Fernando López Aguilar

Las reacciones suscitadas por la abdicación del Rey afectan a los cimientos de un edificio constitucional que rechina por todas las costuras.

En la Conferencia Política del PSOE (noviembre de 2013) la cuestión republicana fue debatida internamente, de manera prolija y prolongada. El “estado mental republicano” de buena parte de las bases del PSOE fue percibido entonces con más claridad que nunca.

Ese estado “estado mental republicano” ha ido prendiendo crecientemente en las bases del Partido, en sus generaciones más jóvenes (es la posición oficial de Juventudes Socialistas) y desde luego en los entornos de la izquierda con cuya reconciliación debe afanarse el PSOE si es que quiere reemprender el camino hacia el Gobierno con el apoyo de los sectores progresistas más activos y dinámicos de la nueva sociedad que despunta en este tramo del siglo XXI en España.

No hay contraindicación –menos aún insalvable- entre el “alma republicana” del PSOE –que entronca, por lo demás, en su tradición y en su historia, y en la genealogía personal y colectiva de buena parte de sus militantes- y el potencial de relanzamiento de una monarquía parlamentaria y parlamentarizada en la persona de Felipe VI. Ello no excluye que la apuesta del PSOE por liderar un tiempo político nuevo capaz de activar de una vez una profunda revisión de la Constitución, deba incluir, forzosamente, un debate alrededor de la solución que merece la Jefatura del Estado en la futura arquitectura de la convivencia en España.

http://www.republica.com/2014/06/04/alma-republicana_812499/

36

Renovación del PSOE

36.1. ¿Un congreso con voto directo de los militantes?, Ana Noguera

El problema del PSOE es su propia organización: son los capitanes y sargentos que llevan años y años ocupando las mismas plazas y están ya maniobrando para estar en el Congreso Extraordinario como delegados

Hoy por hoy, el PSOE todavía es un partido necesario para gobernar España desde un proyecto de izquierdas. Pero ya no es el único partido. Y si le importan más sus Estatutos, su aparato, su “cambiar las cosas” para que sigan controlando los mismos, pasará de ser un partido de gobierno necesario, a un partido absolutamente prescindible, al que se le recordará con nostalgia.

http://ccaa.elpais.com/ccaa/2014/06/03/valencia/1401814830_015371.html

36.2. ¿Podrán?, Andrés García Reche

En el PSOE, la honesta reacción inicial, asumiendo la debacle, corre el riesgo, sin embargo, de transformarse en una cierta irritación contenida. ¿Cómo es posible que los ciudadanos den la espalda a quienes han transformado este país y extendido el Estado del Bienestar a todos sus rincones?, se preguntan perplejos algunos de sus dirigentes; para añadir a continuación que ni el populismo, ni los movimientos bolivarianos son la solución para la izquierda.

¿Es responsable el PSOE del hundimiento de la confianza de los ciudadanos en su sistema político e institucional? Sobre este aspecto me he pronunciado afirmativamente en reiteradas ocasiones. Quien tenía la mayor responsabilidad en la defensa de lo público y en garantizar la existencia de instituciones transparentes, creíbles y confiables, es, sin duda, la socialdemocracia, entre otras cosas porque es sobre todo ello sobre lo que se basa su propia viabilidad como opción política. Y el PSOE no lo hizo.

¿Existe de verdad una casta dirigente, de la cual participa el PSOE, y que, en la práctica está haciendo imposible el surgimiento de una alternativa económica al pensamiento único impuesto por los mercados? El principal error de la estrategia económica del PSOE ha sido la renuncia a conformar un frente socialdemócrata fuerte en Europa (ante la evidente incapacidad del Estado-Nación para afrontar los problemas, legitimado para plantar cara con contundencia a la estrategia, falsamente liberal y engañosamente austericida, de Merkel y sus comparsas. Como tampoco lo ha hecho, aquellos barros trajeron estos lodos.

http://ccaa.elpais.com/ccaa/2014/06/02/valencia/1401738285_333563.html

36.3. A Rubalcaba se le sublevan las bases, Pablo Sebastián

El PSOE no solo tiene que dar opción a los militantes para que elijan directamente a su secretario general sino que debe permitir que todos los candidatos posibles opten al cargo y presenten sus programas. Y si de lo que se trata es simplemente de hacer una pantomima para colocar a Susana Díaz, medio abandonando la presidencia de la Junta de Andalucía, se van a equivocar. Porque lo que ganen en control del partido lo perderán en militantes y en votantes y eso puede convertir el PSOE en partido minoritario. De hecho la diferencia que ahora separa al PSOE de IU y Podemos, si ambos fueran en coalición y vistos los resultados europeos, es solo de 600.000 votos. De manera que cuidado con los juegos de manos de Rubalcaba porque esta vez, como las elecciones del 25-M, le pueden salir muy mal.

http://www.republica.com/2014/06/04/a-rubalcaba-se-le-sublevan-las-bases_812349/

37

Un viejo test para la democracia y los nacionalismos: los derechos de los otros, Javier de Lucas

Me produce un rechazo inmenso cada vez que alguien ha intentado imponerme un criterio de aceptación de mi presencia en condiciones de igualdad con los indígenas de turno: lengua o acento lingüístico, aprecio por usos y costumbres (siempre mejores que los míos, claro), “amor por la tierra” (como Sarkozy pretendía exigir). Y me digo y les digo que los disfrute el que tenga esos sentimientos, el que tenga la suerte o el gusto de experimentar orgullo, satisfacción u orgasmo viendo su bandera, entonando sus himnos o practicando sus ritos y usos ancestrales (o no tanto). Pero ni hablar de imponérmelos. Menos aún, pretender condicionar mis derechos a esos sentimientos o mitos.

Hay un test de aceptabilidad que, a mi juicio, debe superar cualquier proyecto político hoy, y en primer lugar el de los nacionalismos viejos y nuevos, los periféricos y los centralistas. Es el test es del reconocimiento de plenos derechos, de igualdad, a esos otros que son los inmigrantes. No digamos, el de reconocimiento de un primer derecho por el que pugnan millones de seres humanos, el de recibir refugio frente a la persecución: el derecho al asilo.

Por eso, creo que si queremos hablar de nueva democracia, podemos dar un primer paso: comenzar por modificar las política europeas de inmigración y asilo, incompatibles con una democracia incluyente y plural. Y algunos de nosotros valoraremos la actuación de partidos y movimientos (como lo hicimos con sus programas) con la atención puesta en sus hechos a este respecto.

http://alrevesyalderecho.infolibre.es/?p=3066

38

Soberanista Inglaterra, europeísta Escocia, Luis Moreno Fernández

Un porcentaje decisivo de escoceses opuestos al abandono del Reino Unido de la Unión Europea podrían optar por cambiar su voto a favor de la independencia.

Un sentimiento de integración en una unión (supranacional) europea podría combinarse con un voto a favor de la separación de otra unión (estatal) como la británica. Ambos comportamientos aparentemente dicotómicos se combinan entre sí con importantes repercusiones para el futuro de la UE.

http://www.eldiario.es/agendapublica/proyecto-europeo/Soberanista-Inglaterra-europeista-Escocia_0_265623597.html

Deja un comentario