Tensión democrática - 06/07/14

6 de julio de 2014, núm. 68-75

democracia68

Candidatos, Jesús Membrado*

Los resultados electorales del 25-M han traído que el centro de gravedad de la discusión política no se dé entre la izquierda y la derecha sino dentro de la propia izquierda.

Del rechazo a una lista conjunta elaborada en primarias abiertas teorizado por Alberto Garzón (con el argumentario leninista del partido como vanguardia del proletariado) a buscar él mismo, los brazos de Podemos para salvar la crisis de IU, solo han pasado cinco semanas y media, un fiasco electoral y una asamblea de su organización.

La leyenda de que el PSOE tenía su suelo electoral en las elecciones generales del 2011 se rompió en mayo, ocasionando la dimisión en diferido deRubalcaba en el Congreso Extraordinario que se celebrará el 26 y 27 de julio en Sevilla.

Que los afiliados puedan optar entre tres candidatos debidamente avalados, es un ejemplo de participación democrática y un gran paso en la renovación de un partido con tal cúmulo de problemas internos encima de la mesa que parecen inabordables a tenor de las escasas propuestas que se plantean en ese sentido.

Pero se equivocan aquellos que quieren convertir en un problema generacional, que también lo es, la falta de credibilidad y desafección de muchos de nuestros votantes .La crisis del socialismo español no se resuelve con mucho márketing y telegenia, abundantes ocurrencias y un radicalismo verbal impostado. Sin discutir las causas que nos han llevado al Congreso, las razones de la caída electoral en las europeas y la oposición realizada, difícilmente podremos plantear estrategias nuevas no implicadas en anteriores etapas ni conectadas con aparatos mediáticos y grupos de presión económica que nos demandan los ciudadanos.

http://www.elperiodicodearagon.com/noticias/opinion/candidatos_954043.html?utm_source=noticias_diario&utm_medium=newsletter&utm_campaign=2014-07-06

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Elección de alcaldes

69.1. La verdadera elección directa de los alcaldes, Enric Juliana en La Vanguardia

Italia experimentó en 1993 una verdadera ‘revolución’ municipal, favoreciendo la apertura social de la política local. La reforma que ahora se esboza en España va en dirección contraria: blindaje del partido gubernamental y disminución de la pluralidad.

La reforma de 1993 estableció que los alcaldes sean elegidos directamente por los ciudadanos, en urna separada. Una papeleta para el alcalde, una papeleta para los concejales. El sistema sigue vigente y los italianos, siempre hipercríticos con su país, no lo cuestionan. Si en la primera vuelta ningún candidato alcanza la mayoría absoluta, los dos más votados pasan a una segunda vuelta, con un periodo de reflexión de quince días, en el que los dos finalistas intentan atraer el voto de las demás corrientes. Ballotage a la italiana.

El nuevo sistema tuvo la virtud de oxigenar Italia por la base. Una nueva generación de políticos locales, aparentemente desvinculados de la vieja vida partidista, entró en escena aportando un lenguaje y unos modales nuevos. Se reactivó una cierta meritocracia política. Los partidos intentaban seleccionar como candidatos a profesionales de prestigio, empresarios, personas con reconocido arraigo en sus municipios y si eran hombres formados en el interior de los partidos se intentaba que aportasen alguna novedad. El filósofo Massimo Cacciari, profesor de Estética, fue elegido alcalde de Venecia. Riccardo Illy, empresario cafetero, conquistó la alcaldía de Trieste. El abogado Marco Formentini, de antigua militancia socialista, dio la sorpresa y consiguió vencer en Milán como candidato de una entonces emergente Liga Norte. En Roma, Francesco Rutelli, apuesto militante del pequeño Partido Radical se convirtió en la alternativa a la derecha, consiguiendo el apoyo de todo el centroizquierda.  En Palermo venció Leoluca Orlando, un personaje volcánico, proveniente de la Democracia Cristiana, que fundó un nuevo movimiento político llamado La Rete con la lucha antimafia como principal divisa. En Florencia fue elegido Mario Primicerio, prestigioso matemático, experto en mecánica racional. En Bolonia, fortaleza del PCI, Walter Vitali, teórico de la política municipal comunista. En Turín, Valentino Castellani, ingeniero electrónico y reorganizador de la Universidad Politécnica.

El balance es positivo. Diría más: providencial. De no haberse realizado esa reforma, la República podía haber colapsado. La oxigenación de la vida política local ha sido muy importante en un país aparentemente sumido en una crisis perpetua. El democratismo municipal impidió una total hegemonía de Silvio Berlusconi, actuando, en realidad, como baluarte de la Constitución de 1948.

Italia, país de ciudades, país de paradojas. El Movimiento Cinco Estrellas, la corriente política puesta en marcha por Beppe Grillo, tuvo uno de sus primeros triunfos importantes en la ciudad de Parma, rico municipio de la Emilia-Romagna.

El actual primer ministro Matteo Renzi también es hijo del nuevo municipalismo. Renzi, de padres democristianos, boy scout, católico de izquierdas, hiperactivo y mediático, dio la sorpresa en 2009 al vencer las elecciones primarias del PD para la alcaldía de Florencia, derrotando a algunos pesos pesados del partido. Tenía 34 años. Conquistó la alcaldía en la primera vuelta.

La reforma municipal italiana ha dado viveza, flexibilidad y oxigeno a la política. Y ha contribuido a una renovación competitiva de la clase dirigente Fue una medida sabia.

El proyecto del PP no va por ahí. El PP pretende introducir un “premio de mayoría” que le garantice la mayoría absoluta en buena parte de los municipios que actualmente gobierna y que tiene el riesgo de perder en mayo del 2015 si se forman mayorías alternativas. Un “premio de mayoría” para el partido que obtenga el 40% de los votos, o que saque una ventaja de más de seis o siete puntos al segundo clasificado, cosa que puede ocurrir con relativa facilidad ante la previsible fragmentación del electorado socialista tras la irrupción de Podemos. En pocas palabras, todo indica que el PP pretende utilizar astutamente la entrada en escena de Podemos para blindar el extraordinario poder municipal que conquistó hace cuatro años. Veremos cómo se concreta el debate en septiembre.

Un “premio de mayoría” sin doble vuelta electoral sería una regresión caciquil para fortificar al partido gubernamental en apuros. Sería hacer todo lo contrario de lo que decidieron en Italia en 1993.

http://www.caffereggio.net/2014/07/06/la-verdadera-eleccion-directa-de-los-alcaldes-de-enric-juliana-en-la-vanguardia/

69.2. La elección directa de los alcaldes, Pablo Simón

Hay que empezar por aclarar que el Partido Popular podría perfectamente cambiar el sistema electoral municipal en solitario. Bastaría con una reforma de la LOREG y, si fuera necesario, de la Ley de Bases del Régimen Local, con lo que para la modificación de ambas normas no necesitan más que la mayoría absoluta en el Congreso ¿Optarán los populares por esta vía si no hay acuerdo en línea de lo que podría estar planteando para el sistema electoral madrileño? ¿Se avendrá el PSOE a pactarla?

Tabla de los sistemas electorales municipales en Europa

En cualquier caso, pese a que todavía tenemos que ver el contenido de la reforma ya me parece criticable por muchas razones.

Primera, porque es una reforma improvisada. No tenemos ni idea de qué se pretende y ni siquiera existe una comisión de estudio, solo se atrapa al vuelo una idea genérica sin plantear un modelo serio como base para negociar.

Evidentemente, la crítica más clara es que es un debate electoralista. Lo es porque se ha planteado a pocos meses de las elecciones locales y cuando los sondeos apuntan que el partido en el gobierno puede perder plazas importantes.

En cualquier caso, esta reforma es lo suficientemente trascendente – es todo un cambio de modelo – como para merecer una discusión calmada. Que aparezca ahora en la agenda es tirando a inoportuno ya que es complicado no entender que va, igual que en Castilla La Mancha, a vestir con ropajes de regeneración lo que es manipulación electoral  pura y dura.

http://politikon.es/2014/07/03/la-eleccion-directa-de-los-alcaldes/

69.3. Quita un alcalde, pon un cacique, Juan José Téllez

“Quita un cacique, pon un alcalde”, rezaba la propaganda del Partido Comunista de España en las primeras elecciones municipales de la democracia, allá por el año de gracia de 1979. Treinta y cinco años más tarde, el Partido Popular nos invita a recorrer el camino inverso, en una contrarreloj para evitar contratiempos, apenas unos meses antes de que llamen nuevamente a urnas.

Eliminar ayuntamientos para colectivizar servicios es otra de sus propuestas. ¿Pero eso no lo hacen ya las mancomunidades y las diputaciones? ¿O es que vamos también a eliminarlas, en aras de la contención del déficit público?

Hay más globos sonda: ¿Bajamos el número de parlamentarios o el de concejales sin una redistribución proporcional por la que cueste menos votos obtener una pizca de ese nicho de soberanía popular?

El Partido Popular se comporta, en esta materia, como el coyote frente al correcaminos en los míticos dibujos animados: se limita a poner obstáculos a su rápido crecimiento electoral, sin darse cuenta de que cada escollo o acusación apocalíptica contra ellos, les refuerza en lugar de destruirles.

http://blogs.publico.es/juanjosetellez/2014/07/06/quita-un-alcalde-pon-un-cacique/

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Por qué un estado de bienestar para pobres es mala idea, Roger Senserrich

La casi-propuesta de Sánchez Castejón sobre el estado de bienestar en su página me parece que merece un comentario. No por el hecho de ser una propuesta especialmente elaborada o para dar una medalla al esfuerzo por intentar decir algo coherente, sino porque es una de esas ideas que suenan modernas y renovadoras, pero que a la práctica son bastante atroces

La idea de Sánchez es crear un sistema de pago de servicios según renta para las prestaciones dentro del estado de bienestar. Los ciudadanos con renta baja continuarían disfrutando de un acceso libre y gratuito a los servicios sociales, mientras que las rentas altas deberían pagar por parte del servicio.

A continuación se explican los tres motivos por los que esta propuesta es una idea espantosa.

Pero, además de estos tres problemas, lo más absurdo de la propuesta es tratar sanidad y educación como servicios equivalentes. La sanidad es un seguro contra la adversidad, uno de los pilares del estado de bienestar. Nadie tiene la culpa de ponerse enfermo o que le caiga un piano encima, y el estado, justificadamente, está ahí para cubrir ese riesgo (“compañía de seguros con tanques”, recordad). La educación superior, sin embargo, es una inversión en capital humano.

Actualización: en los comentarios me indican que el texto que citaba ya no está en la página de Pedro Sánchez; parece que lo han corregido. El original, en PDF, está aquí.

http://politikon.es/2014/07/01/por-que-un-estado-de-bienestar-para-pobres-es-mala-idea/

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Podemos

71.1. Pablo Iglesias y el control público de los medios, Pascual Serrano

El poder mediático, nacido y presentado como un cuarto poder que iba a regular los otros tres, se ha convertido en el menos democrático y legítimo de todos porque solo responde al dinero y a los intereses de sus accionistas, prestamistas y anunciantes.

Los gobiernos argentino, venezolano, ecuatoriano, boliviano y uruguayo, principalmente, han comenzado una batería de medidas destinadas a democratizar la comunicación. Medidas que comprenden el desarrollo de los medios públicos y comunitarios, el establecimiento de un marco legislativo que impida la concentración de medios y que incorpore garantías de pluralidad y veracidad en los contenidos.

A Europa nos llega solo la versión de los grandes medios y sus holdings, calificando sistemáticamente esas medidas como leyes mordaza y ataques a la libertad de expresión, silencian que se han aprobado tras largas discusiones y consensos con profesionales, colectivos ciudadanos y movimientos sociales. Es decir, parten de un clamor popular que está exigiendo su derecho a poder acceder a los medios de comunicación, a un reparto equitativo de las licencias radioeléctricas y a que se cumplan las garantías de pluralidad y veracidad en la información que llega a los ciudadanos.

Desde la izquierda, y desde la decencia, debemos sumarnos a su demanda de una democratización de los medios. Y la democracia la garantizan las leyes. Una leyes que no son mordaza, sino que intentan quitarnos la mordaza que nos coloca el mercado impidiéndonos acceder a nuestro derecho a informar y estar informados.

http://www.eldiario.es/zonacritica/Pablo-Iglesias-control-publico-medios_6_277932223.html

71.2. El otro chavismo detrás de «Podemos», Laura Manzano Baena

La historia que hay detrás del lema político «sí se puede»

«Sí se puede» es la traducción literal del lema con el que Obama llegó a la presidencia de los EE.UU «yes, we can»

La frase original, sin embargo, fue en castellano. Y detrás de ella estaba Chávez. No Hugo, sino César.

Fue en el año 1972 cuando César Chávez y el sindicato que lideraba, «Unión de Trabajadores Campesinos» (UFW), intentaban movilizar a la población latina contra una ley aprobada en Arizona. Esta ley prohibía a los trabajadores agrícolas la organización de huelgas y boicots durante la cosecha, dejándoles sin capacidad de ejercer presión. Cuando se debatieron propuestas entre los líderes latinos para oponerse a la ley, muchos respondían «no, no se puede». César Chávez y Dolores Huerta, también dirigente de UFW, respondieron «sí se puede». La frase se convirtió entonces en el lema de la organización y de la luc»Podemos» comparte más que un eslogan con el movimiento impulsado por César Chávez. Habrá que ver si no cae en los mismos errores.

http://www.eldiario.es/agendapublica/nueva-politica/chavismo-detras-Podemos_0_278222317.html

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La socialdemocracia europea

72.1. La socialdemocracia en la era de la austeridad, José Ignacio Torreblanca

El ideario político centrado en la redistribución de la riqueza ya no hechiza al electorado europeo

El proyecto socialdemócrata sigue reuniendo a los que aspiran a la igualdad sin renunciar a la libertad y a los que, vista la experiencia del siglo XX y el desastre económico y moral que ha sido el comunismo, han ido más allá y se han convencido de que la economía de mercado es imprescindible para generar la riqueza y oportunidades que quieren redistribuir.

La socialdemocracia debería evitar sus dos errores más frecuentes: asfixiar el crecimiento y redistribuir con torpeza. Para reinventarse, los socialdemócratas tienen que entender que enfrentan un reto doble y simultáneo: crecer más y mejor y redistribuir más y mejor, es decir, ser más eficientes económicamente y, a la vez, más equitativos socialmente. http://internacional.elpais.com/internacional/2014/07/04/actualidad/1404494866_240164.html

72.2. Pippi Calzaslargas contra Marx, Víctor Lapuente Giné

Basta comparar la exitosa tercera vía de los socialdemócratas suecos en el periodo de entreguerras con las visiones estridentes de la lucha de clases por las que optaron sus correligionarios alemanes del SPD (como hace Sheri Berman en The Social Democratic Moment, 1998) o españoles del PSOE (como hacemos Bo Rothstein y servidor en la revista Comparative Political Studies, 2013). Mientras la obcecación con la lucha de clases contribuyó a hundir a Alemania y España en el totalitarismo, la colaboracionista socialdemocracia sueca se consolidaría durante décadas en el poder construyendo el Estado de bienestar más generoso del mundo.

Su valentía reformista choca con el inmovilismo de nuestras socialdemocracias. Ellos han priorizado la calidad y la eficiencia en la prestación de los servicios públicos por encima de los intereses de quienes los prestan. Cuando han entendido, tras un análisis de coste-beneficio, que había que remodelar el mapa administrativo, han acometido fusiones de municipios, reestructuraciones organizativas y todo tipo de innovaciones en gestión pública. De forma que los países nórdicos también lideran las comparativas de modernización administrativa.

Una economía de mercado sin un fuerte reparto de la riqueza es una receta para el colapso social

http://internacional.elpais.com/internacional/2014/07/04/actualidad/1404492251_275158.html

72.3. Matteo Renzi, éxito y enigma, Pablo Ordaz

“Para mí, ser de izquierdas”, solía repetir, “es hacer las cosas que he hecho en mi ciudad: que en mi Gobierno haya más mujeres que hombres, que el transporte público se haya privatizado y funcione bien, que los museos estén abiertos hasta medianoche y que los usuarios de las bibliotecas públicas, que antes eran 500.000, ahora sobrepasen el millón. Claro que hay otra izquierda que prefiere limitarse a la teoría, a montar congresos. A mí no me interesa. Yo lo que quiero es cambiar Italia”. http://internacional.elpais.com/internacional/2014/07/04/actualidad/1404488945_406001.html

72.4.

Madina, Juncker y el pulso del Parlamento Europeo, Jorge Galindo

El candidato a la Secretaría General del PSOE Eduardo Madina ha venido insistiendo en los últimos días en su desacuerdo con que el PS europeo apoye la candidatura del conservador Jean-Claude Juncker a presidir la Comisión Europea. Hoy mismo acaba de decir que si él gana, “sus” Diputados no votarán por Juncker el próximo 16 de julio en el Parlamento Europeo.

Aunque no puedo sino comprender estos motivos, fundamentalmente de imagen, tampoco puedo pasar sin llamar la atención sobre la peligrosa y torticera senda que sigue esta forma de proceder.

El domingo electoral arrojó los resultados que ya todos conocemos, dejando a los conservadores como grupo más numeroso en el Parlamento. La división de escaños es tal que una coalición en bloque de izquierdas se antoja imposible, aún contando con el apoyo de los liberales. Por la derecha los números tampoco dan, si asumimos que los populistas y euroescépticos no van a prestarse a dar un voto a favor de un candidato, por muy de su cuerda ideológica que sea, cuyo principal objetivo es fortalecer el aspecto de unidad política de Europa. Así las cosas, el grupo conservador depende de los socialdemócratas para llevar adelante lo que en principio se acordó: que el líder de la lista con más presencia en el PE vaya a presidir la CE. El cabeza de los SD, Martin Schulz, ya ha ofrecido públicamente su apoyo. En su día, el propio Tsipras afirmó que Juncker debía ser “el primero en intentar formar una mayoría” para ser el candidato del Parlamento a presidir el Ejecutivo. Lo ha hecho, y ha obtenido el esperado soporte del centro-izquierda. Éste no viene de gratis, claro está: existe una lógica demanda de contrapartidas en forma de políticas a desarrollar y puestos para poder desarrollarlas, como en cualquier coalición (formal o no) de Gobierno.

Cuando Eduardo Madina, o cualquier otro miembro del Partido Socialista, afirma que él “no votó” para que un conservador llegase a presidir la Comisión Europea con sus votos debe explicar antes que nada en qué alternativa está pensando. Un pacto de izquierdas en el Parlamento es aparentemente imposible. Los socialdemócratas no disponen de mayoría, así que tampoco pueden imponer a su candidato a los conservadores. La alternativa real es lo que Cameron y otros (por ejemplo, medios de comunicación anglosajones) han intentado en los últimos días: imponer a un candidato externo a la votación del 25 de mayo, aupado con el apoyo de una coalición mayoritaria de los Estados miembros en el Consejo. Algo que, finalmente, no le ha salido.

Si Madina tiene un candidato de perfil más cercano al centro-izquierda y no ajeno a la elección del 25 de mayo que proponer, estaría bien que lo propusiese desde ya, porque ayudaría mucho a sus compañeros en Bruselas. Si a Madina, o a otros, les preocupa que la mayoría de votantes españoles no entiendan bien los mecanismos de la política europea y por qué es importante que este Presidente de la Comisión surja de las elecciones y del Parlamento, quizás deberían hacer un mejor trabajo explicándolo a la ciudadanía, en lugar de asumir que los mensajes maniqueos son inamovibles. Si, por último, a Madina o a otros les quita el sueño el llegar a un acuerdo con los conservadores que se traduzca en un intercambio de puestos y un punto medio en el tipo de políticas a desarrollar, que no se preocupen: al fin y al cabo, esa es precisamente la definición de política parlamentaria. Las alternativas (una situación de bloqueo en la nominación del Presidente de la Comisión cuando la UE atraviesa su crisis política más profunda; un candidato manejado por los Estados miembros, más probablemente por los del norte de Europa, que tienen la sartén por el mango) son, en este caso, mucho peores. El trabajo de un político también es exponer las caras menos amables de la realidad a sus votantes en el corto plazo, y cuál es el auténtico resultado en el largo: que el Parlamento Europeo le gane el pulso al Consejo. Que Europa le gane el pulso a los Estados miembros.

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El sonambulismo europeo, Ángel Ubide

Sin eurobonos, la casa seguirá a medio hacer.

La triste saga de la elección de Jean Claude Juncker como presidente de la Comisión revela el estado del liderazgo europeo: ni quería el puesto, ni era el preferido de los Gobiernos. Este candidato ha sido nombrado presidente de la Comisión ya que, sin tomárselo en serio, los líderes habían traspasado el poder al Parlamento al aceptar la idea del spitzencandidat (es decir, dar la presidencia de la Comisión al candidato del partido más votado) y cuando Merkel quiso volver a los antiguos métodos de elección a puerta cerrada (invocando los tratados, no lo olviden), el clamor político local no se lo permitió.

Esto no quiere decir que Juncker no pueda ser un buen presidente de la Comisión —de hecho, aporta una larguísima experiencia en los entramados europeos y buena capacidad negociadora—. Pero no es un buen comienzo para una nueva Comisión y un equipo de liderazgo que va a tener que encabezar la reconstrucción del edificio económico europeo, que ha quedado muy tocado tras la crisis. La Unión Europea, y sobre todo la zona euro, tienen todavía mucho camino por recorrer para crear un espacio económico estable y próspero. Y esto tiene que comenzar por aceptar que muchas de las tesis alemanas son erróneas, que no todo se resuelve con reformas estructurales y que la zona euro padece un tremendo déficit de demanda.

Este año se conmemora el centenario del inicio de la I Guerra Mundial. Uno de los mejores libros sobre sus causas se publicó el año pasado, Los sonámbulos, del profesor de Cambridge Christopher Clark. Su tesis es que no hubo una causa única de la guerra, sino un cúmulo de eventos, de decisiones individuales que, casi por azar, generaron la I Guerra Mundial. Los líderes europeos, con sus decisiones miopes, cortoplacistas, poco meditadas, como sonámbulos en la noche, crearon las condiciones para el estallido de la guerra. Muchas de las decisiones tomadas durante la crisis, y la saga de la elección de Juncker como presidente de la Comisión, generan un temor parecido a que, sin querer, poco a poco, podemos estar caminando, cual sonámbulos, hacia un problema muy serio en la Unión Europea.

http://economia.elpais.com/economia/2014/07/04/actualidad/1404503393_050616.html

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El nuevo mapa de la desigualdad europea, José Ignacio Torreblanca

Cortesía de Sofía Pérez, de la Universidad Boston, traigo al blog este utilísimo mapa interactivo sobre la desigualdad en Europa, realizado por la investigadora Olga Tschekassin para el Instituto Brueguel.

El desempleo, junto con la reducción de salarios, está teniendo un impacto increíblemente dañino. ¿Qué es lo más preocupante? Que estas desigualdades se consoliden y se transmitan generacionalmente.

¿Qué hace Irlanda (20%) y, sobre todo, el Reino Unido (16.5%) en la zona roja de este mapa. ¿Estamos hablando no sólo de pobreza y desigualdad sino de una enorme concentración de ambas? ¿Es este el futuro? ¿Países que salen de la crisis pero que dejan atrás a un porcentaje importante de familias con niños que van a crecer y formarse en unas condiciones muy poco conducentes a superar la trampa de la desigualdad y la pobreza?

http://blogs.elpais.com/cafe-steiner/2014/07/el-nuevo-mapa-de-la-desigualdad-europea.html

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Que no, Elvira Lindo

El debate sobre la ley del aborto planteada por Gallardón se ha convertido en algo siniestro

Las mujeres han abortado siempre. La ley debe facilitar que lo hagan con la máxima seguridad

http://elpais.com/elpais/2014/07/04/opinion/1404470255_952638.html

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