Publicaciones - 29/07/14

Nuestra Historia

Es sobresaliente la obra de Ramón Betrán Abadía y Luis Serrano Pardo, La Zaragoza de 1908 y el plano de Dionisio Casañal. La construcción de una ciudad burguesa, que edita la Institución Fernando el Católico en una colección que está gustando muchísimo, no sólo por su acertado diseño, sino por tratar los temas, sobre todo del siglo XIX, con gran amenidad y riqueza de datos, planos, fotografías, dibujos, etc. Conociendo hace mucho a Luis Serrano, ya era de suponer que la documentación gráfica y la sensibilidad zaragozana estaban aseguradas. Creo que el tan olvidado y mal conocido siglo XIX (que en mi opinión termina precisamente en ese año crucial de 1908), se está recuperando magníficamente con publicaciones como esta.

1, La Zaragoza de 1908

 

En segundo lugar, y porque todos los santos tienen octava, dar noticia del discurso de ingreso en la Real Academia de la Historia del profesor José Ángel Sesma leído hace un año, y que versa sobre Fernando II y la Inquisición: el establecimiento de los tribunales inquisitoriales en la Corona de Aragón (1479-1490). El sucesor de José María Lacarra, en la cátedra y la silla académica, en un texto íntimo y brillante, documentadísimo y cercano, resume cuanto sabe sobre el tema, que es mucho, siendo su principal especialista. Entre las conclusiones del discurso se nos advierte de no estar aún asentada de modo “moderno” la Inquisición como aparato del Estado, pronto “directamente implicado en la soberanía política, en el poder absoluto de la monarquía proyectado sobre el cuerpo social en su integridad”, afectando “los sentimientos, las conductas y las opiniones”. Una enorme maquinaria de propaganda también,  sobre cuya actividad procura el control de los ingresos y la administración de los beneficios.  Para concluir del todo: “La escasa presencia del rey en los territorios de la Corona no fue óbice para que a través de sus funcionarios y sus hombres de confianza, desarrollara una labor política concorde a sus intereses, que no necesariamente coincidían con los mantenidos por todos los grupos sociales que configuraban el mapa político en Aragón, Valencia y Cataluña”.

2,-J.A

 

Y, en fin, una breve noticia sobre el librito que, en recuerdo del hace poco fallecido Francisco José Cano Sevilla,  quien fuera durante una década catedrático de Ciencias Exactas (y un tiempo en Empresariales) en nuestra Universidad. Recoge las intervenciones en un acto en la Facultad de Ciencias, y una especie de árbol genealógico aludiendo a las quince tesis doctorales que dirigió en ese tiempo, y las que luego muchos de esos doctorados dirigieron a su vez, generando un “parentesco” académico entre todos ellos, muy curioso.

3, Homenaje a Cano

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