Música - 09/02/15

Aniversarios musicales: Jean Sibelius (1865-1957)

Este año se cumplen los 150 años del nacimiento de Jean Sibelius. Su país natal, Finlandia, va a celebrar especialmente ese aniversario, y también puede ser una buena ocasión para recordar y disfrutar las obras de un compositor que supo transmitir en su música el sentimiento por su patria y las sensaciones de la naturaleza y del paisaje de su tierra de origen.

 

Su vida

Sibelius nace en Hämeenlina, a unos cien kilómetros al norte de Helsinki, el 8 de diciembre de 1865. Su interés por la música se manifiesta desde sus primeros años, especialmente por el violín, aunque también curse estudios de Derecho. En 1888 conoce a Aino Järnefelt, que será su compañera hasta su muerte.

Marcha a Berlín y Viena para completar su aprendizaje musical y conocer a los grandes compositores. En Viena, tras familiarizarse con el Kalevala, obra épica finlandesa, compone y estrena en 1892 Kullervo, un fresco musical de grandes dimensiones, que supone el reconocimiento de Sibelius como el primer compositor finlandés.

En los primeros años del siglo XX, el conocimiento de Sibelius se extiende fuera de su país, tras el éxito de su Sinfonía número 2 y de su Concierto para violín. Mejorada su situación económica por los contratos con editores y auditorios, construye una gran casa de madera en Järvenpää, que será su residencia y su refugio.

En 1914, con el comienzo de la Gran Guerra y la lucha por la independencia de Finlandia, surge una época de incertidumbre, si bien efectuará una gira triunfal por Estados Unidos. Tras componer siete sinfonías, el poema sinfónico Tapiola, compuesto en 1926, resulta la última gran obra de Sibelius.

A  esa época seguirá el denominado “silencio de Järvenpää”, largos años hasta su muerte en 1957 en que no compondrá ya piezas de importancia, aunque siga creciendo su fama en el mundo musical, al difundirse sus obras anteriores.

 

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Monumento a Sibelius en Helsinki

 

Su obra

Parece ser que Sibelius tenía una personalidad compleja, con cambios repentinos de humor, del optimismo a la falta de confianza en su propio trabajo. Era un hombre cultivado y de amplias relaciones sociales, aunque siempre atraído por los bosques finlandeses.

En Finlandia fue y es valorado como quien supo transmitir en su música el patriotismo y la identidad nacional, desarrollando un estilo finlandés. Despues del éxito de Kullervo, su poema sinfónico “Finlandia”, que supo anunciar el resurgir de su país, provocando una gran emoción a sus oyentes, se ha convertido en una de sus piezas más populares, más interpretada en todo el mundo y más grabada en disco.

De entre las numerosas obras de Sibelius, sus sinfonías primera, segunda, quinta y séptima, y su concierto para violín son las más interpretadas y valoradas por los aficionados. Así como, en menor medida, poemas sinfónicos como Karelia, las Oceánidas y Tapiola.

En todas sus obras la naturaleza es una fuente de inspiración. Su estilo compositivo respeta la tradición sinfónica, con una elaboración profunda y compleja de los materiales musicales y melódicos, y una gran maestría en la orquestación.

Sus obras han sido interpretadas por todas las grandes orquestas y directores y existen innumerables grabaciones de las mismas. Leonard Berstein y Colin Davis les prestaron especial atención. Actualmente destacan las interpretaciones de la Sinfónica de Helsinki o la Sinfonía Lahti, dada su especial vinculación a esa música.

 

Una anécdota: música y dinero

En el programa inicial del Concierto de Año Nuevo de la Orquesta Filarmónica de Viena, transmitido por televisión a cientos de países, se incluyó el famoso “Vals Triste”, para iniciar la celebración del año Sibelius. No obstante, los derechos exigidos por la empresa editora de la partitura, Breitkopf & Härtel, se consideraron excesivos por la Orquesta, sin que, pese las negociaciones, se llegara a un acuerdo, lo que determinó que el “Vals Triste” no fuera interpretado. ¡que pena¡

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