Lugares, personas e ideas - 08/01/13

Museo de Montmartre en Paris

A Marie Lucie Robin

Marice Utrillo MontmartreMontmartre es un rincón  privilegiado de Paris que ha determinado la obra de numerosos artistas. Durante un siglo ha forjado su leyenda como cuna de la libertad, del gusto por lo desconocido, de la bohemia. Un lugar hecho de alegría y de amargura, de miseria y opulencia. El refugio de todo lo que parece banal y cotidiano.

Desde el restaurant “La Mère Catherine” vuelvo a releer una antigua carta que me hablaba de la misma Place du Tertre y de la colina montmartroise . La remite Marie-Lucie, cuando se encontraba a varios miles de kilómetros de aquí, por tierras nepalíes.

 “…¡París!, ¡París!. Me gusta repetir tu nombre varias veces. Desde mi exilio te recuerdo y te quiero. Te envío ésta plegaria para que algún día me acojas de nuevo, con todos mis bríos y deseos. Quiero descansar algún día allí, en Montmartre, igual que Brassens suplicaba para ser enterrado en Sète mirando al Mediterráneo.

 “…Montmartre, ¡Oh!, ¡Oh!, estás hecho del fuego místico de miles de artistas que te han querido. Ningún arquitecto, ni generación, ni escuela pueden imaginar ordenar, grabar, pintar y mimar un barrio. Solo un fuego místico artístico ha podido concretar tanta belleza y color ¡París!, ¡París!, ¡Oh!.

 “…Me gustaba mirar aquel pequeño cementerio de Montmartre, después de caminar muchas horas. Allí descansaba para subir por Rue Lepic.

 “…Caminar por rue Norvins y escuchar a Jacques Brel en el cabaret Tire Bouchon, escuchar poemas en “Le consulat”, canciones antiguas en “La boheme du Tertre” o finalizar el día en “Le lapin agile” a veces hasta que la place du Tertre volvía a vivir con las primeras luces del día.

 “…La rue Lepic, te decía, guarda sueños de Van Gogh, Utrillo, Renoir y se han quedado allí, flotando… se sienten al caminar, en el perfume del aire, en el silencio, en la escondida belleza de cada rincón. Es una calle mágica que ha sido mirada con un gran amor. La colina de Montmartre, con el reposo en Place du Tertre es la antesala del cielo, para ver a París, gris plomizo y azul, para verParís como  un gran mar…

 Te despido con una frase Paul Eluard.

 “Vivre d’erreurs et de parfums…” ( vivir de errores y de perfumes)

 

Pintores de Montmartre

Un abad fundó en el siglo XI, en lo alto de la colina, la iglesia de San Pedro.

Numerosos artistas se han establecido en “La colina de la poesía”: Gericault, Gavarni, Lepine, que une el realismo poético de Corot con el impresionismo de Monet. Allí llegaron también Ziem, Brascassat y el “pintor maldito” Jongkind.. el de las fulgurante y asombrosa acuarelas con la incierta luz atlántica.

Con el movimiento impresionista alcanzó uno de sus mayores momentos: Pissarro, Sisley, Guillaumin. En 1873 se instalaba Renoir en 12 rue Cortot -actual museo de Montmartre- y en el Moulin de la Galette encuentra sus modelos entre las floristas, costureras y modistas. Toulouse Lautrec y Van Gogh elevan la gloria del lugar.

LeBateau lavoir

 En Bateau Lavoir emerge “la cuna del cubismo”. En aquel edificio tuvieron acogida pintores, escultores, poetas, humoristas, etc. Picasso estuvo allí con un grupo de españoles: Paco Durio, Pichot, Zuloaga, Gargallo, González y Manolo Hugué. Van Dongen implanta allí su fauvismo y se asiste al gran momento de las “Demoiselles d’Avignon” de Picasso que causan un gran escándalo oficial.

Suzanne Valadon y su hijo, de sangre española, Maurice Utrillo, llenan una gran época de “La Bütte”.Esta época está marcada por la silueta inestable de Maurice Utrillo, que realiza más de 4000 pinturas entre 1920 y 1940. Suzanne Valadon, su madre, antigua modelo de Degas y Toulousse Lautrec, pinta con éxito durante ésta misma época.

Boyer, Pascin, Maclet, Max Jacob, Creixams, Celso Lagbar, Genin, Gen Paul, Leprin, Quilez, Chas Laborde, Poulbot, Camon, ocupan una significativa época “montmartroise” entre 1920 y 1940.

Después de 1914, la vida pictórica se desplaza hacia Montparnasse. Le Bateau Lavoir y el cabaret “Lapin Agile” son sustituidos por “La Coupole” y La Ruche o ciudad de pintores y Closerie des Lilas.

 

Museo

Paule Madelin, documentalista del museo, guía nuestros pasos con amabilidad, con una dulce calma, con un encendido amor para su casa.

Está enclavado en una mansión que perteneció a Rosimond, comediante de la compañía de Moliere, por iniciativa del escritor Paul Yaki.

 “…Al final del siglo cuando los progresos científicos desamparan a veces al individuo y parecen cortarle sus raíces, la protección y cuidado de la historia y el arte, es una necesidad comprendida para los que amamos ésta casa…

La casa, con su magnífico jardín, estuvo cerrada durante 100 años hasta que fue alquilada por Renoir. Después fue habitada por Maximilien Lug, neo impresionista y anarquista, Camon y Emile Bernard. Suzanne Valadon y Utrillo fueron ocupantes de prestigio durante muchos años y posteriormente Galanis, Dufy, Poulbot y también Zuloaga y Zabaleta entre 1889 y 1892.

Museo de Montmartre

El museo es íntimo, acogedor, humanizado, con un bello jardín.

Sus reducidas dimensiones están repletas de amor, con fotografías de época, pinturas de Utrillo, Suzzanne Valadon, Demetrius Galanis, Henri Mirande, Edmond Heuzé y otros.

Todas las salas rezuman el sabor de una época recuperada como “le bistrot” de la rue de l’Abrevoir donde acudían Utrillo, Modigliani, Delmet y otros artistas del Montmartre.

Allí están la insignia del cabaret Lapin Agile, realizada por André Gill y la Salle Charpentier reconstrucción de cuarto de trabajo del poeta Gustave Charpentier.

Un museo magnífico, síntesis reposada y amorosa de la bella historia de Montmartre, recogida de la casa de los campos de Rose de Rosimon, en la colina de Montmartre.

El museo está impregnado de la noble historia de sus moradores. El aire de la casa está ennoblecido. Paule Madelin nos despide con una sonrisa cómplice.

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