{"id":15511,"date":"2019-12-12T13:42:33","date_gmt":"2019-12-12T12:42:33","guid":{"rendered":"http:\/\/www.andalan.es\/?p=15511"},"modified":"2022-03-02T17:09:18","modified_gmt":"2022-03-02T16:09:18","slug":"gonzalo-calamita","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.andalan.es\/?p=15511","title":{"rendered":"Gonzalo Calamita"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" title=\"Gonzalo Calamita \u00c1lvarez\" src=\"https:\/\/i1.wp.com\/www.conacento.info\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/Gonzalo-Calamita-\u00c1lvarez.jpg?resize=678%2C381&amp;ssl=1\" alt=\"Gonzalo Calamita \u00c1lvarez\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En el mes de marzo, exactamente el d\u00eda 3 del 2019 publiqu\u00e9 un art\u00edculo en Conacentoinfo, titulado \u00abEl nombre de Gonzalo Calamita desparece del callejero zaragozano. Ya era hora\u00bb. Lamentablemente tal hecho no se va a producir porque el gobierno del Ayuntamiento de Zaragoza, presidido por el popular Rafael Azc\u00f3n, ha decidido mantener tal nombre. El art\u00edculo describe la biograf\u00eda pol\u00edtica del \u00ednclito personaje, para la que utilizado fuentes historiogr\u00e1ficas diversas. Lo reproduzco tal cual:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tal como ha reflejado El Peri\u00f3dico de Arag\u00f3n, los nombres de la bailarina y maestra de danza <strong>Lola de \u00c1vila<\/strong> y de las cient\u00edficas <strong>Martina Besc\u00f3s Garc\u00eda, Jenara Vicenta Arnal Yarza y \u00c1ngela Garc\u00eda de la Puerta<\/strong> sustituir\u00e1n cuatro calles de Zaragoza con nomenclatura franquista, en cumplimiento a la Ley de Memoria Hist\u00f3rica,\u00a0 As\u00ed acaba de aprobarlo el Gobierno de la ciudad. De este modo, se retirar\u00e1n los nombres que hasta ahora recib\u00edan respectivamente las calles <strong>Miguel All\u00fae Salvador, Gonzalo Calamita \u00c1lvarez, Rumesindo Nasarre Ari\u00f1o y Antonio de Gregorio Rocasolano.<\/strong><\/p>\n<p>Estos cambios han sido impulsados por la Fundaci\u00f3n 14 de abril que denunci\u00f3 la presencia en el nomencl\u00e1tor de calles de Zaragoza \u00abde vestigios que rinden homenaje a militares o pol\u00edticos afectos al golpe de Estado o al R\u00e9gimen franquista que conforme a la legislaci\u00f3n y los principios que la informan es necesario remover y sustituir por otros m\u00e1s acordes a un r\u00e9gimen democr\u00e1tico.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, esta iniciativa cumple con la propuesta presentada por Zaragoza en Com\u00fan (ZeC) en el \u00faltimo Debate del Estado de la ciudad y que fue aprobada por unanimidad para feminizar el callejero y es fruto de un estudio encargado al Departamento de Historia Contempor\u00e1nea de la Universidad de Zaragoza con el objetivo de homenajear a relevantes mujeres y reducir la gran brecha existente entre denominaciones masculinas y femeninas que existe en este momento.<\/p>\n<p>Podemos estar satisfechos por este reconocimiento a determinadas mujeres. Pero tambi\u00e9n, porque desaparezcan del callejero de nuestra ciudad los nombres Miguel All\u00fae Salvador, Gonzalo Calamita \u00c1lvarez, Rumesindo Nasarre Ari\u00f1o y Antonio de Gregorio Rocasolano.<\/p>\n<p>Quiero fijarme en el personaje de <strong>Gonzalo Calamita<\/strong>. Para ello recurrir\u00e9 a trabajos de determinados historiadores de reconocido prestigio, que nos muestran la extraordinaria implicaci\u00f3n y apoyo de <strong>Gonzalo Calamita<\/strong> desde el primer momento al golpe militar y a la dictadura franquista. Pueden aparecer algunos datos repetidos, pero en aras de mantener la expresividad los muestro tal como est\u00e1n redactados.<\/p>\n<p>En primer lugar recurrir\u00e9 al art\u00edculo de <strong>\u00c1ngel Alcalde Fern\u00e1ndez<\/strong> titulado <em>El apoyo de la Universidad de Zaragoza a la sublevaci\u00f3n militar de 1936. <\/em>Nos cuenta lo siguiente:<\/p>\n<p><em>\u201cEn las primeras horas del 19 de julio de 1936 puse a disposici\u00f3n del General Jefe de la Quinta Divisi\u00f3n todos los elementos universitarios<\/em>\u201d. Gonzalo Calamita \u00c1lvarez, que ocupaba el cargo de rector de la Universidad de Zaragoza desde 1935, describi\u00f3 con esas palabras la decisi\u00f3n que proporcionar\u00eda al ej\u00e9rcito rebelde en Arag\u00f3n inestimables recursos de toda \u00edndole a lo largo de tres a\u00f1os de guerra. La vida acad\u00e9mica desapareci\u00f3, con las aulas clausuradas hasta septiembre de 1939 cuando la instituci\u00f3n regresar\u00eda de las trincheras con el rostro desfigurado. Muy pronto se produjo la depuraci\u00f3n del personal, tarea en la que el mismo Calamita se implic\u00f3. La depuraci\u00f3n y la represi\u00f3n no tardaron en extenderse a todos los niveles de la ense\u00f1anza. As\u00ed, a propuesta del mismo rectorado de la Universidad de Zaragoza, la Junta de Defensa Nacional decret\u00f3 el 19 de agosto de 1936 las nuevas normas que imperar\u00edan en las escuelas de primaria, cuya ense\u00f1anza deb\u00eda responder \u00aba las conveniencias nacionales\u00bb. Si las escuelas se convirtieron en instrumentos de adoctrinamiento y control totalitario, la Universidad de Zaragoza, para dar cierta apariencia de actividad docente, tambi\u00e9n inaugur\u00f3 en 1937 una serie de conferencias de exaltaci\u00f3n nacionalcat\u00f3lica, en la que los profesores adictos a la causa rebelde, tales como Andr\u00e9s Gim\u00e9nez Soler, Domingo Miral o Miguel Sancho Izquierdo, expresaron las justificaciones de la Cruzada, las alabanzas a los reg\u00edmenes totalitarios, y las teor\u00edas fascistas y corporativistas. Por otro lado, profesores de Derecho, como Manuel Lasala, colaboraron en la censura de prensa y en la propaganda; pero especialmente \u00fatil fue el servicio de la facultad de Medicina, cuyo edificio fue plenamente ocupado por los militares, y el de la de Ciencias, cuyos cient\u00edficos, con Antonio de Gregorio Rocasolano, otro de los nombres que desparece del callejero de Zaragoza, al frente, ensayaron sus conocimientos en el desarrollo de armas qu\u00edmicas\u201d.<\/p>\n<p>No menos interesante es dentro del trabajo\u00a0 <em>La Universidad de Zaragoza durante la Guerra Civil,<\/em>el\u00a0\u201cEp\u00edlogo\u201d de <strong>Juan Jos\u00e9 Carreras Ares<\/strong>, publicado en\u00a0<em>Historia de la Universidad de Zaragoza.<\/em>\u00a0Madrid: Editora Nacional, 1983. 419-34. Nos cuenta lo siguiente:<\/p>\n<p>\u201cLa pasividad con que la Universidad de Zaragoza se someter\u00e1 a la larga dictadura franquista, contribuyendo a la construcci\u00f3n de aquella universidad \u201ccat\u00f3lica e imperial\u201d que el r\u00e9gimen intent\u00f3 levantar sobre el p\u00e1ramo intelectual que sigui\u00f3 a la guerra civil, no puede entenderse sin historiar brevemente los a\u00f1os de brutal cambio que son los de la guerra civil. La desaparici\u00f3n de la vida acad\u00e9mica, la militarizaci\u00f3n de los edificios universitarios y la depuraci\u00f3n y represi\u00f3n es lo que caracteriza el comienzo de esta etapa de tres a\u00f1os, etapa que cierra toda una \u00e9poca y abre otra. La de la universidad espa\u00f1ola\u2014Universidad de Zaragoza\u2014bajo la dictadura franquista.<\/p>\n<p>En las primeras horas del mismo 19 de julio de 1936, el entonces rector <strong>Gonzalo Calamita \u00c1lvarez<\/strong>, catedr\u00e1tico de la Facultad de Medicina, pone a disposici\u00f3n del general jefe de la Quinta Divisi\u00f3n todos los elementos universitarios. Desde aquel momento y hasta septiembre de 1939, la universidad permaneci\u00f3 clausurada y todos los edificios universitarios, a excepci\u00f3n del de la plaza de la Magdalena, alojaron organismos militares o sirvieron para servicios del ej\u00e9rcito. Se requis\u00f3 todo el material universitario \u00fatil en la contienda, desde modestas c\u00e1maras fotogr\u00e1ficas hasta los mapas del Instituto Geogr\u00e1fico de Espa\u00f1a, que el mismo rector se apresur\u00f3 a poner a disposici\u00f3n del Estado Mayor de los sublevados.<\/p>\n<p>En palabras del propio <strong>Calamita<\/strong>, \u201cla casi totalidad del personal universitario de todos los \u00f3rdenes se inscribi\u00f3 en el ej\u00e9rcito o en la milicia de Acci\u00f3n Ciudadana, seg\u00fan las circunstancias de su edad; todo, en fin, lo que eran, representaban o dispon\u00edan las cuatro Facultades estuvo desde el d\u00eda 19 de julio al servicio del Glorioso Movimiento Salvador de Espa\u00f1a.\u201d En cierta manera sucedi\u00f3 as\u00ed: puede comprobarse que, durante los primeros meses de la guerra civil, los profesores de la Facultad de Derecho Lasala, Del Valle, Minguij\u00f3n, Pereda, Sancho Izquierdo, Sancho Seral, Prieto, Vicente Gella y Mu\u00f1oz Casayus y el mismo secretario general, S\u00e1nchez del R\u00edo Peguero, que no se incorporaron al ej\u00e9rcito, trabajaron en la censura de prensa organizada por el Gobierno civil, hasta que este servicio pas\u00f3 a la Delegaci\u00f3n de Prensa y Propaganda, bajo la direcci\u00f3n del decano de Derecho, Lasala. En este momento se incorporaron a la labor de censura, entre otros, el catedr\u00e1tico de letras Us\u00f3n, el decano de la misma facultad, Carlos Riba, mientras Del Valle, de Derecho, se hac\u00eda cargo de la propaganda por Prensa y Radio. Pero, naturalmente, el peso de los servicios m\u00e1s ligados con la guerra recay\u00f3 sobre las facultades de Medicina y Ciencias. Las instalaciones y personal del Hospital Cl\u00ednico universitario fueron esenciales para los ej\u00e9rcitos del Norte y Levante durante sus campa\u00f1as desde el Turia, G\u00e1llego y Ebro, hasta la ca\u00edda de Catalu\u00f1a. El decano de la Facultad de Ciencias, el doctor I\u00f1iguez, fue agregado al Estado Mayor para el descifrado de telegramas y estudio de claves. Pero fue la secci\u00f3n de Ciencias Qu\u00edmicas la que m\u00e1s directa y valiosa colaboraci\u00f3n habr\u00eda de aportar al esfuerzo de guerra. \u201cEl Servicio Qu\u00edmico de Guerra de la Quinta Divisi\u00f3n\u201d, agregado al Estado Mayor, fue compuesto en su mayor\u00eda por profesores y personal de la Facultad de Ciencias, siendo su jefe el mismo rector de la universidad. M\u00e1s adelante se incorpora, a su llegada a Zaragoza en septiembre de 1936, el catedr\u00e1tico Antonio de Gregorio Rocasolano. Fue tambi\u00e9n el personal de la Facultad de Ciencias, encabezado por el rector, el que intent\u00f3 resolver toda clase de problemas del Estado Mayor, desde la falta de combustible y aceites adecuados para los motores, hasta la fabricaci\u00f3n artesana de m\u00e1s de cien mil \u201cbotellas incendiarias\u201d, trabajo realizado en los laboratorios de la facultad. Cuando en enero del siguiente a\u00f1o, por orden de Burgos, se constituye la Direcci\u00f3n Nacional de Guerra Qu\u00edmica, ser\u00e1 nombrado asesor y jefe de la secci\u00f3n t\u00e9cnica de Arag\u00f3n el rector Calamita. A estas alturas, pr\u00e1cticamente hab\u00eda sido militarizada toda la Facultad de Ciencias y la universidad se hab\u00eda transformado en un importante apoyo log\u00edstico de las campa\u00f1as militares.<\/p>\n<p>Esta movilizaci\u00f3n y parcial militarizaci\u00f3n de la Universidad de Zaragoza al servicio de la sublevaci\u00f3n militar del 18 de julio fue acompa\u00f1ada, desde el primer momento, de una sistem\u00e1tica depuraci\u00f3n y represi\u00f3n de todas las personas que se supon\u00edan peligrosas para la causa de los nacionalistas. Durante los meses de octubre y noviembre, el Estado Mayor de la Quinta Divisi\u00f3n comunica al rector <strong>Calamita<\/strong>, el mismo asesor de la Junta de Defensa, que, en aplicaci\u00f3n del decreto n\u00famero 108 de septiembre de la Junta de Defensa Nacional, quedan destituidos de sus cargos o suspensos de empleo y sueldo una serie de profesores y algunos subalternos de la Universidad de Zaragoza. En la Facultad de Medicina, las medidas significan una verdadera purga: fueron destituidos y dados despu\u00e9s de baja en el escalaf\u00f3n los catedr\u00e1ticos Santiago Pi S\u00fa\u00f1er, Felipe Jim\u00e9nez de As\u00faa, Gumersindo S\u00e1nchez Guisande y Juan Carlos Herrera, y los profesores auxiliares Jos\u00e9 Mar\u00eda y Augusto Muniesa Berenguer. En la de Derecho lo fueron los catedr\u00e1ticos Francisco Hern\u00e1ndez Borondo y Enrique Rodr\u00edguez de la Mata, y en la de Letras, el catedr\u00e1tico auxiliar\u00a0<a href=\"http:\/\/www.enciclopedia-aragonesa.com\/voz.asp?voz_id=11355&amp;tipo_busqueda=2&amp;nombre=%22Rafael%20S%E1nchez%20Ventura%22&amp;categoria_id=&amp;subcategoria_id=&amp;conImagenes=\">Rafael S\u00e1nchez Ventura<\/a>. En la Facultad de Ciencias los catedr\u00e1ticos destituidos fueron dos, Francisco Aranda Mill\u00e1n y Mariano Velasco Dur\u00e1ntez; este \u00faltimo recurri\u00f3 y se vio reintegrado al servicio con una suspensi\u00f3n temporal de empleo y sueldo. Aranda Mill\u00e1n recibi\u00f3 los pliegos de cargos en la c\u00e1rcel de Torrero, de donde ser\u00eda sacado con treinta y tres personas m\u00e1s por un grupo de falangistas a mediados de 1937, y fusilado con ellos cerca de Pedrola. Suspendidos por el momento de empleo y sueldo, y excluidos m\u00e1s tarde de cualquier cargo directivo o de confianza, lo estuvieron en Ciencias los catedr\u00e1ticos Juan Mart\u00edn Sauras y Juan Cabrera, y en Medicina, F\u00e9lix Monterde Fuertes y Benigno Lorenzo Vel\u00e1zquez. Todas estas decisiones tomadas por la autoridad militar fueron ratificadas por la \u201ccomisi\u00f3n depuradora del personal universitario\u201d que se constituy\u00f3 despu\u00e9s, y completadas, en muchos casos, con los procesos que se siguieron por la jurisdicci\u00f3n militar primero y por el tribunal regional de responsabilidades pol\u00edticas a partir de 1939. La Universidad de Zaragoza sigui\u00f3 suministrando informaci\u00f3n y apoyo a estas sucesivas instancias represivas, interviniendo incluso directamente en algunos penosos episodios. Por ejemplo, la presencia del decano de la Facultad de Medicina, el doctor\u00a0<a href=\"http:\/\/www.enciclopedia-aragonesa.com\/voz.asp?voz_id=8186&amp;tipo_busqueda=1&amp;nombre=antonio%20lorente%20sanz&amp;categoria_id=&amp;subcategoria_id=&amp;conImagenes=\">Antonio Lorente Sanz<\/a>, para hacerse cargo de las bibliotecas particulares e instrumental cient\u00edfico incautados a los catedr\u00e1ticos de su facultad, procesados por la jurisdicci\u00f3n militar, Santiago Pi S\u00fa\u00f1er, Felipe Jim\u00e9nez de As\u00faa y Gumersindo S\u00e1nchez Guisande.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo otra fuente documental\u00a0 es del art\u00edculo <em>Comisi\u00f3n Depuradora de Bibliotecas del Distrito Universitario de Zaragoza durante la Guerra Civil(1936-1939)<\/em> de <strong>Luis Blanco Domingo<\/strong>, Profesor asociado del Departamento de Ciencias de la Documentaci\u00f3n e Historia de la Ciencia. Ah\u00ed va:<\/p>\n<p>\u201cLa Comisi\u00f3n Depuradora de Bibliotecas del Distrito Universitario de Zaragoza se constituy\u00f3 de forma oficial el 28 de octubre de 1937. Pero las tareas que se le encomendaron tuvieron dos antecedentes previos. El primero, instigado por el gobernador civil de la provincia, Juli\u00e1n Lasierra Luis, consisti\u00f3 en el env\u00edo de \u00f3rdenes a todos los alcaldes de la provincia para que, siguiendo el esp\u00edritu de la Orden del 4 de septiembre, se destruyeran los libros \u201cnocivos\u201d.<\/p>\n<p>El segundo tuvo como protagonista principal al <strong>rector de la Universidad de Zaragoza, Gonzalo Calamita<\/strong>, <strong>cuya radicalidad y enfervorizada defensa de los principios inspiradores del golpe de Estado le indujeron a dise\u00f1ar un modelo de depuraci\u00f3n propio<\/strong>. Primero solicit\u00f3 el env\u00edo de los cat\u00e1logos a las bibliotecas escolares, tras lo cual asign\u00f3 a la Instrucci\u00f3n de Primera Ense\u00f1anza de Zaragoza la potestad de depurar las obras consideradas peligrosas, tanto las vinculadas con la docencia como aquellas que integraran la biblioteca escolar, advirtiendo de la imposici\u00f3n de graves sanciones a aquellos profesores que actuaran de forma negligente o pasiva, y confeccionar un listado de esas obras, compuesto finalmente por 4.289 t\u00edtulos, que contrasta significativamente con el redactado por Pascual Galindo, presidente de la Comisi\u00f3n, m\u00e1s breve, intencionado y selectivo. En el propio pre\u00e1mbulo se expone su verdadera intenci\u00f3n: servir de modelo expurgador para todas las provincias que paulatinamente se iban conquistando \u201cpara cumplir como nosotros, con el mayor entusiasmo patri\u00f3tico, lo dispuesto en tan trascendental disposici\u00f3n\u201d (<em>Cat\u00e1logo general\u2026<\/em>, 1936).<\/p>\n<p>En la siguiente fase intervendr\u00eda una comisi\u00f3n designada y tutelada por \u00e9l mismo, que tendr\u00eda como objetivo el estudio y clasificaci\u00f3n final de las obras, separando las permitidas de las que deb\u00edan ser retiradas de la consulta p\u00fablica.<\/p>\n<p>Andr\u00e9s de Blas (2011) se\u00f1ala la evidente contradicci\u00f3n entre las disposiciones del gobernador civil, dirigidas a eliminar directa y contundentemente todas las obras que se consideraran sospechosas o contrarias al Nuevo Estado, frente al mandato del rector, indirecto y en principio menos traum\u00e1tico, al establecer un filtro mediante la confecci\u00f3n de los cat\u00e1logos. Sin embargo, el alcance de la orden de <strong>Calamita<\/strong> se redujo a la provincia de Zaragoza.<\/p>\n<p>Ambos antecedentes, y sus consecuencias en forma de destrucci\u00f3n masiva de libros, explican en buena medida la ausencia de t\u00edtulos y autores marcadamente izquierdistas o revolucionarios entre los listados e informes que manej\u00f3 la Comisi\u00f3n, y que integraron el registro que se conserva en la Biblioteca de la Universidad de Zaragoza\u201d.<\/p>\n<p>Por los datos proporcionados en los tres documentos anteriores podemos conocer perfectamente la implicaci\u00f3n incondicional de Gonzalo Calamita con golpe de Estado o el R\u00e9gimen franquista. En numerosas ocasiones he comentado que resultaba inconcebible en una democracia madura el mantenimiento de una calle a su nombre.\u00a0 Pero nuestra democracia adolece de muchos defectos. Podemos observarlo en estos dos hechos.<\/p>\n<p>El BOE de 4 de julio de 2018 public\u00f3 la concesi\u00f3n del t\u00edtulo de duquesa de Franco, con Grandeza de Espa\u00f1a, a Carmen Mart\u00ednez-Bordi\u00fa Franco, tras el fallecimiento de su madre, Carmen Polo, a quien el rey em\u00e9rito Juan Carlos I otorg\u00f3, en noviembre de 1975, tal t\u00edtulo. \u00bfTal concesi\u00f3n est\u00e1 relacionada con su discurso de proclamaci\u00f3n como Rey de 22 de noviembre de 1975?: \u00abUna figura excepcional entra en la Historia, con respeto y gratitud quiero recordar su figura. Es de pueblos grandes y nobles saber recordar a quienes dedicaron su vida al servicio de un ideal. Espa\u00f1a nunca podr\u00e1 olvidar a quien como soldado y estadista ha consagrado toda su vida a su servicio\u00bb.<\/p>\n<p>Que el dictador Franco despu\u00e9s de 44 a\u00f1os de su muerte permanezca todav\u00eda en el Mausoleo del Valle de los Ca\u00eddos, como s\u00edmbolo de su victoria y humillaci\u00f3n de los vencidos, es una anomal\u00eda democr\u00e1tica. \u00bfExiste alg\u00fan mausoleo de Hitler en Berl\u00edn, de Mussolini en Roma, de Pol Pot en Nom Pen, o de Videla o Galtieri en Buenos Aires?<\/p>\n<p>Que en 22 a\u00f1os de gobierno del PSOE no se haya corregido este aut\u00e9ntico insulto a la dignidad de la sociedad espa\u00f1ola llama la atenci\u00f3n. No sorprende que no haya hecho nada la derecha y que ahora se oponga. Del PP sabiendo de d\u00f3nde vienen se explica su conducta. Pero el partido de Albert Rivera, \u00bfNo tra\u00eda aire fresco a la pol\u00edtica espa\u00f1ola?<\/p>\n<p>A una ciudadan\u00eda impregnada de valores democr\u00e1ticos una dictadura le resultar\u00eda intolerable. Y sin embargo, a muchos espa\u00f1oles la exhumaci\u00f3n del dictador les resulte irrelevante o incluso est\u00e1 en contra. Lo que resulta muy inquietante, demostrando que la democracia aut\u00e9ntica, que es mucho m\u00e1s que votar cada 4 a\u00f1os, no ha calado en profundidad en esta Espa\u00f1a nuestra.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; En el mes de marzo, [&#8230;]<\/p>\n","protected":false},"author":876,"featured_media":17679,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[3963],"tags":[6334],"serie":[7630],"class_list":["post-15511","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-historia-y-politica","tag-gonzalo-calamita","serie-candido-marquesan-millan"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.1.1 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Gonzalo Calamita - Andal\u00e1n.es<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.andalan.es\/?p=15511\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Gonzalo Calamita - Andal\u00e1n.es\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"&nbsp; 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