Sala de Arte - 06/05/21

Arte e Ilusión en «tiempos difíciles»: El Ayuntamiento zaragozano patrocina exposiciones para esta primavera-verano. 2

 

Daniel Zuloaga. El hechicero del arte de la cerámica

Museo Pablo Gargallo de Zaragoza

Comisariado: Margarita Ruyra de Andrade

y Abraham Rubio Celada

29 de abril / 17 de octubre de 2021

 

 

 

El pintor Ignacio Zuloaga escribe a su tío Daniel Zuloaga (1852-1921) el año 1917 desde París: “Dejas un ejemplo sinigual y tu nombre vivirá siempre”. Sin embargo, el sobrino se equivocó porque el tiempo no ha sido amable con su pariente que, sin embargo, fue famoso en vida en igual medida que maltratado por la posteridad. Dice Abraham Rubio: “Él era el ceramista del 98, de los paisajes y tipos españoles, y fue superado por las vanguardias, quedó un poco trasnochado”.

Daniel Zuloaga (1852-1921) decora una orza con un paisaje de Salamanca

Fue Don Daniel un personaje bohemio y novelesco. Amigo de Benito Pérez Galdós, su taller segoviano se vio frecuentado por Marañón, Gómez de la Serna o el mismo Valle-Inclán quien lo calificó de brujo de San Juan de los Caballeros, capaz de hacer “oro con el barro”. Quizá se trate del primer ceramista considerado artista, aprovechando que este arte del fuego en el periodo finisecular vivió el mejor momento de las artes decorativas. El Modernismo rompió la distinción entre artes mayores y menores aunque fuese bajo la primacía de la arquitectura. Daniel Zuloaga llegó a decorar más de cuatrocientos edificios en toda España.

La Colección Zuloaga ha dispuesto una decena de discursos expositivos sobre la base de setecientas piezas que recorrerán ciudades y pueblos españoles bajo el proyecto calificado de “Arte para todos”. La muestra que aquí se nos presenta la conforman 70 piezas, entre cerámicas, óleos, dibujos y acuarelas; una de las piezas, por cierto, un Goya nunca visto hasta hoy en Zaragoza, titulado “Herido en el hospital”.

Tres son los apartados: en el primero, se nos transporta al ambiente, a la época, y se insiste en la relación con Zaragoza durante la Exposición Hispano-francesa de 1919: el segundo de los espacios se dedica al muralismo cerámico en diversos estilos y épocas, un ejemplo del regionalismo estilístico con tipos y paisajes castellanos; el último de los ámbitos se centra en piezas cerámicas de distinto estilo y que abarcan desde 1887 hasta 1921. No puede haber mejor manera de celebrar el centenario de su fallecimiento. (Hay dispuesto un díptico resumen con glosario de términos, actividades didácticas y conferencias de expertos).

 

Trampantojo en el techo. Inauguración de la exposición. (Foto Daniel Marcos)

Trampantojo. El placer del engaño

Torreón Fortea

Comisario: Carlos Blanco

4 de mayo / 4 de julio de 2021

 

 

 

 

 

 

El arte siempre busca la realidad ficcional precisamente porque la ‘cruda realidad’ es muchas veces difícil de asimilar o porque, para comprenderla, es beneficioso venir desde la ilusión: caminas por una calzada, y esta se convierte en catarata con la intervención de un arte urbano o un graffiti; el cocinero te presenta un plato que parece una cosa pero sabe a otra distinta; el techo cerrado finge abrirse al cielo en un trampantojo infinito; el telón pintado de un teatro te prolonga hacia un espacio inexistente; la iluminación de una escena libera al cuerpo de la bailarina de las sombras y hace aparecer y desaparecer objetos singulares… El ojo es engañado y, cómplice, se deja engañar.

De esto va esta exposición que comisaría Carlos Blanco y para la que ha contado con artistas de distintas disciplinas: de la pintura a la danza; del teatro al mundo audiovisual o de la caracterización. Como no podía ser de otro modo –y ahí radica una de las dificultades que vence la muestra- ha tenido que contar con artistas de distintas disciplinas. Compañías teatrales como El Temple, Caleidoscopio, El Gato Negro; de danza, como Centro de Danza o el Ballet Nacional Noruego; cesiones de centros públicos y privados, como el Corral de Almagro y Francisco Boisset; maquillaje y caracterización, como la aportación de Ana Bruned;  artistas individuales, como José Luis Cano, Isidro Ferrer, Ignacio Fortún o Jorge Gay.

Todo un catálogo de engaños y ficciones varias para las que se han usado diversos trucos que van del Zoótropo a la perspectiva, del grafiti urbano al fotomontaje. El resultado final no puede ser otro que poner en duda tus sentidos y sospechar de las apariencias lo que constituye la puerta abierta a la verdad.

 

Garbancito.  Historias alegres para tiempos difíciles

Casa de los Morlanes (sala de exposiciones), Zaragoza

Caleidoscopio Teatro

22 de abril / 24 de octubre de 2021

 

 

 

 

El interpelado es ahora el público infantil. Ese maravilloso receptor para quien un palo de escoba o el brazo de un sillón es un caballo o un muñeco se convierte en un ser vivo a quien se transfieren emociones y palabras. Caleidoscopio Teatro se sirve de los maravillosos dibujos-ilustraciones de Sergio Abraín para ir enhebrando un relato inspirado en el delicioso cuento de Garbancito y en músicas francesas del primer tercio del siglo XX. La imaginación es fundamental. Es la que permite que el pequeño Garbancito sobrepase la escala de pueblos, animales y bosques y que, en esos mismos campos y bosques, distintos personajes pasen de jugar a divertirse, de perderse a descubrir un mundo onírico y fantástico.

Los más pequeñicos van a admirar aquí a personajes divertidos y cercanos que convertirán en héroes cotidianos. Porque esta es la clave de la exposición: que las cosas pequeñas y cotidianas puedan cobrar un significado mágico por medio del humor, la sencillez, la ternura y la belleza. El adulto también gozará porque aquel que ha dado muerte al niño que lleva dentro nunca podrá madurar ni ser feliz.  (Hay visitas didácticas para familias y grupos).

 

 

 

 

 

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