Cuadernos de viaje - 27/12/21

Tras las huellas de Verdi: Parma, Roncole, Busseto, , Santa Agata

Después de muchos meses de dificultades para viajar, a causa de las limitaciones originadas por el covid-19, el pasado septiembre pude realizar un amplio recorrido por el norte de Italia, visitando ciudades ya conocidas (Milan, Verona, Mantua, Módena, Bolonia) y aprovechando para conocer nuevos lugares. Salvo la presentación del certificado de vacunación y sendos formularios a la ida y a la vuelta, el viaje discurrió con toda normalidad en un ambiente animado, con la ventaja de no padecer la aglomeración de visitantes propia de los lugares más destacados. Dando por sobradamente conocidas aquellas ciudades, reseñaré en este cuaderno algunos lugares menos frecuentados.

 

Parma es una ciudad con suficientes atractivos para el visitante: destacan su Catedral, el Baptisterio, el Palacio de la Pilotta, con su Teatro Farnese y la Galería nacional, Piazza Garibaldi o la casa natal de Toscanini.. En el mes de septiembre, celebra un Festival Verdi, cuyo programa incluye diversas óperas, conciertos y actividades relacionadas con el músico, que se ofrecen en el Teatro Regio y en otros emplazamientos.

 

Teatro Regio en Parma

 

Por su cercanía, Parma ofrece la oportunidad de conocer los lugares en que transcurrieron los primeros años de Giuseppe Verdi, antes de triunfar como compositor, y donde estableció después un sitio para vivir y descansar. Todo ello puede recorrerse en una cómoda excursión.

Verdi nació el 10 de octubre de 1813, en la granja de su familia en Roncole, una pequeña aldea perteneciente al municipio de Bussetto, a 25 Kms de Parma. Su casa natal se conserva y fue declarada monumento nacional en 1901, situándose junto a ella un busto del compositor. Muy cerca está la iglesia de San Miguel, en cuya pila bautismal fue bautizado Verdi y en cuyo órgano del siglo XVIII comenzó sus interpretaciones musicales.

 

Casa natal de Verdi en Roncole

 

Muy cerca se encuentra Busseto, capitalidad del municipio, de unos 7.000 habitantes. Allí fue a vivir Verdi a los diez años de edad para poder acudir a las clases del Instituto. Antonio Barezzi, un rico comerciante, supo intuir sus cualidades y le animó a estudiar música, siendo para él un auténtico mecenas. Tras suspender en 1832 el examen de ingreso en el Conservatorio de Milán,  ganó después el puesto de maestro de capilla de Busseto. En 1836 se casó con Margarita, hija de Barezzi, con la que, en 1839, se trasladó a vivir a Milan, donde muy pronto inició su carrera como compositor de óperas.

En el actual Busseto destaca la Rocca Pallavicino, imponente fortaleza restaurada, con una torre del homenaje coronada por almenas y un gran reloj central. Una de sus alas acoge el Teatro Verdi. Ante ella, una amplia plaza ajardinada está presidida por un monumento a Verdi y en su suelo diversas placas recuerdan a los cantantes que han destacado en la interpretación de sus obras.

 

Monumento  a Verdi en Rocca Pallavicino, Busseto

 

Desde 2001, la histórica Casa Barezzi (via Roma, 119) alberga un museo, con recuerdos (retratos, documentos, carteles, biblioteca) y el piano del joven Verdi. En el Oratorio de San Bartolomeo se celebró su boda con Margarita Barezzi.

En la campiña de los alrededores de Busseto filmó Bertolucci su película Novecento.

Este recorrido tras las huellas de Verdi, puede completarse con la visita a la cercana Villa Verdi, en Sant’Agata, amplia finca rústica que compró en 1848 y a la que se trasladó con Giuseppina Streponi en 1851. A esa finca dedicó especial atención Verdi, ocupándose personalmente de su restauración y de su administración, construyendo una amplia edificación residencial con un bello jardín, ampliando sus terrenos y cuidando de su mejora y desarrollo agrícola, con diversos cultivos, graneros, establos y otros equipamientos. Fue su lugar habitual de residencia a lo largo de su vida y su refugio al regreso de los numerosos viajes que realizó con motivo de estrenos y montajes de sus óperas.

 

Villa Verdi

 

En la planta baja del edificio principal, donde vivió Verdi con su esposa, se conservan sus habitaciones y muchos objetos y muebles de su época, incluyendo un teclado que le servía para componer. Un amplio parque contiene más de cien variedades de árboles. En una de las plantas de la casa viven ahora descendientes de la familia de Verdi. Conviene reservar día y hora de visita.

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