La Orquesta Sinfónica de Londres en Zaragoza
El próximo miércoles 2 de junio, dentro de la excepcional temporada de conciertos de primavera del Auditorio de Zaragoza, actúa la London Symphony Orchestra (LSO), conjunto sinfónico que ocupa un lugar muy destacado entre las orquestas británicas y a nivel mundial. Se trata, además, de una agrupación que promueve muy distintas actividades relacionadas con la música (centro de educación musical y comunitaria, compañía discográfica propia) y se ocupa también de la interpretación de bandas sonoras de películas tan conocidas como la saga de Star Wars o Harry Potter. Con más de cien años de historia, cuenta entre sus directores a Valery Gergiev, sir Colin Davis, Tilson Thomas y Daniel Harding, que viene a Zaragoza al frente de la orquesta.
Daniel Harding, que fue asistente de Rattle en Birmigham y de Abbado en Berlín, destaca en la nueva generación de directores de orquesta y frecuenta la dirección de las orquestas sinfónicas más prestigiosas y de los conjuntos de los Teatros de Opera de mayor categoría. Además de director titular de la LSO lo es también de la Mahler Chamber Orchestra, con la que visitó Zaragoza en febrero de 2009.
El programa a interpretar incluye obras poco habituales en nuestros conciertos. Se inicia con el Preludio y Muerte de Isolda, de Richard Wagner. Es una versión de concierto de algunos de los temas principales de la ópera Tristán e Isolda, enlazando el preludio del primer acto con el final de la obra. Tristán e Isolda marcó un hito en la historia de la música por el avanzado uso del cromatismo y de la tonalidad, que supuso el comienzo del fin de la armonía convencional. Wagner expresa magistralmente estados de ánimo exaltados, un amor ardiente y la turbulencia del deseo. Los compases iniciales del preludio (el grupo de cuatro notas más estudiado de la historia de la música) consiguen crear una atmósfera de tensión que no decae hasta llegar a la desgarradora melodía de la muerte por amor.
Se interpreta a continuación “Aerial”, concierto para trompeta y orquesta, del compositor austríaco Heinz Karl Gruber (1943), figura destacada
de la denominada “Tercera escuela vienesa”, que reúne las facetas de director, compositor, cantante e intérprete de jazz. Su composición más famosa es “Frankenstein” (1978) y en sus obras confluyen lo clásico y lo popular e incluso un cierto humor y excentricidad. “Aerial” (1989), con una duración de 26 minutos, incluye dos movimientos, dos supuestas vistas aéreas, “Done with the compass” y “Gone dancing”. La obra requiere un intérprete virtuoso como lo es el trompetista sueco Hakan Hardenberger, para quien fue compuesta y que precisamente la interpreta en Zaragoza.
La segunda parte del concierto se dedica a la Sinfonía nº 2, en do menor, opus 27, “Asrael”, de Josef Suk (1874-1935). Compositor y violinista checo, discípulo de Dvorak, ésta es su obra más celebre. Su título alude a Azrael, el arcángel de la muerte, que trae la paz a las almas en trance de morir. La sinfonía fue compuesta bajo la impresión por las muertes de su maestro Dvorak (al que se dedican los tres primeros movimientos, andante sostenuto, andante y vivace) y de su joven mujer (a la que dedica los dos últimos, adagio y adagio e maestoso) con una duración total aproximada de una hora. La obra se caracteriza por su ambiente a la vez fúnebre, demoníaco, desesperado y resignado, destacando el pasaje del primer movimiento en que se recrea la llamada de los trombones del Apocalipsis.
