• 24/12/2016

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    En los territorios vascos se partía de una situación distinta a la de Cataluña en el último tercio del siglo XIX. Hasta el fin de la primera guerra carlista en el año 1839 se disfrutó de la existencia íntegra de los Fueros. Estos Fueros suponían la existencia de instituciones propias como las Juntas Generales, leyes y finanzas propias, aduanas, impuestos y ciertos privilegios en relación con las contribuciones.