Publicaciones - 22/12/20

Nuestros libros. Entrega navideña

Con la proximidad de una extraña Navidad, apuramos lecturas y escrituras, para dar cuenta de una serie de libros y revistas aragoneses, desde el manual de bachillerato a los sesudos estudios e investigaciones. La Feria del Libro aun en precario por la pandemia dicen que fue un éxito, y arropó a tantos de nuestros autores. Salud a todos, y mucha paciencia aún.

  1. En primer lugar felicitemos (como hicimos hace unas semanas con los señalados por la Fundación J.A. Labordeta) a los galardonados por la VI edición de los Premios ‘Artes & Letras’ del Heraldo. Destacan nuestros dos grandes novelistas Ignacio Martínez de Pisón y José María Conget (aquí reseñados sus recientes libros hace poco), la artista Eva Armisén, la cineasta Pilar Palomero y, representando a diversas áreas, Alberto Gamón, Teatro del Temple, Juanjo Javierre, Jorge Fuembuena y los programas culturales ‘Atónitos huéspedes’ y ‘La torre de Babel’. Felicitamos efusivamente a Antón Castro, director y alma de ese gran suplemento cultural, premio nacional por esa labor.

  2. Rolde de Estudios aragoneses edita un manual de “Historia y Cultura de Aragón” para la signatura de Bachillerato. Se trata de un empeño importante, garantizado por esa bien prestigiada editora, y autores en su mayoría vinculados a la enseñanza y al estudio de esos temas: Julia Ara, Vicente Chueca, M. Ángel Pallarés, Antonio Pérez Lasheras, María Luisa Royo, Carlos Serrano Lacarra, Enrique Vallespín, Ángel Vergara, Guillermo Vicente, Rafael Vidaller. Varios de ellos viejos amigos de Andalán, otros de una generación más joven. Auguramos y deseamos larga vida a este buen manual.

  3. Coordina Alberto Sabio Aragón desgajado: los exilios republicanos de 1939 (coedición de Doce Robles y el Instituto de Estudios Altoaragoneses) que recoge lo planteado en las jornadas de estudio celebradas en 2019 bajo la coordinación suya y de José Domingo Dueñas y Luis Gómez Caldú. Un gran paso en el siempre incompleto mundo del exilio, investigación y empatía. Los temas, bien genéricos (Guerra y exilio en las letras aragonesas, Desenfocados, El Centro Republicano Español de México), bien sobre personas (Sender, Buñuel, Galbe Loshuertos, Mariano Joven, Eduardo Castillo, Juan Vicéns de la Llave, María Luisa González, María Dolores Arana, etc.), aportan muy interesantes noticias y reflexiones, en las que, además de los citados, escriben expertos como Víctor Pardo, Javier Barreiro, García Guatas, Amparo M. Herranz, José Andrés Rojo, Esther Puisac y las valiosas aportaciones desde allá de Mary S. Vásquez, Sara Villarías.

  4. José Giménez Corbatón publica Sueños de ficción (PUZ), una obra magna, compleja, de madurez, una especie de “tesis de Estado” a la francesa. La mayoría de los ¿relatos? que forman parte de esta antología proceden de sus diversas obras, salvo “El árbol de la vida», que es inédito. Tras casi treinta años desde “El fragor del agua” (1993) (traducido al francés, al ruso y al aragonés), cuatro libros de relatos y una docena de novelas, aborda, en sus propias palabras, “juegos que constituyen la expresión personal, íntima, de la creatividad de su autor, unida a una buena parte de la de otros que ayudaron a formarlo como tal”. De modo que “la nueva creación rescata, amalgama, transforma, otorga otra sustancia y contornos a lo ya habido”. Diálogos con otros y consigo mismo; historias difíciles de escribir; parejas en crisis; errores, descuidos y despistes de los ángeles, estupidez en los humanos; algunos grandes ilustrados aragoneses; cartas y alusiones en el mundo de la intrigante Cécile Mabel. Al fondo Crespol, escenario de tan recordados relatos; y como marco general la historia y la cultura francesas. Un libro hermoso, intrigante, difícil, al que he dado dos vueltas; me falta una tercera.

  5. José Luis Calvo Carilla, tras un trabajo ímprobo, da cuenta en Ellas contaron la historia (IFC) de una serie de escritoras españolas del último siglo, ciñéndose, además de al género, a textos referentes a tres etapas de nuestra historia: mujeres modernas, de la República; nuevas, de la larga posguerra; y nuevas nuevas de la Transición. Es una antología que “invita a revisar el pasado colectivo inmediato desde una visión comprensiva más amplia que la tradicional”, que puede leerse como un libro magnífico de relatos, muy bien seleccionados y recortados. Tras los nombres más prestigiados ya (C. Laforet, D. Medio, J. Aldecoa, Martín Gaite, Tusquets, Moix, Montero), aparecen otros conocidos y afamados (Elena Fortún, C. Alós, E. Quiroga, M. Fórmica, M- Ballesteros, L. Ortíz, J. Doña) y todo un racimo de menos o nada conocidas hasta ahora, descubrimiento muy meritorio por ello, revelación, reivindicación. Historias personales, de sentimientos, de ideas íntimas, de ricos diálogos muy bien construidos. Notas precisas, una incisiva introducción, breves y ajustadas biografías, y hasta oferta de actividades derivables. Y una atención especial a ese “nuevo modelo de mujer a la sombra del paternalismo impuesto por la dictadura y bendecido por la Iglesia”. Y, en fin, la revolución feminista que ejercerá una labor crítica a la transformación política y social de España.

  6. La UNED edita, con sus discípulos y amigos, un libro homenaje a Alfonso Ortí Benlloch, La sociología crítica como sociohistoria. El gran experto sobre Joaquín Costa, ha abordado en su fructífera vida el consumo y los estudios de mercado; la historia social y política contemporánea; la historia rural y agraria; el campesinado; las ideologías y el pensamiento social; la docencia y la teoría sociológica; la Restauración, el populismo, el patrimonialismo; el movimiento jornalero; las viejas y nuevas clases medias; la Transición democrática en España; los grupos de discusión y la metodología cualitativa; el análisis del discurso; la sanidad y el trabajo. Sus discípulos, que han continuado esos estudios, y algunos amigos, abordan un libro monumental que será muy citado.

  7. José Luis Simón, catedrático de Geología en la Unizar, ha ingresado en julio en la Real Academia de Ciencias Físicas, Exactas, Químicas y Naturales de Zaragoza. En su toma de posesión leyó un texto precioso: Investigar en Geología. Debilidades y grandezas de una tarea humana. En él, nos dice, desea “mostrar cómo la Geología y las demás ciencias de la naturaleza presentan las debilidades de cualquier tarea humana, pero también su grandeza como creación intelectual”. Desmitifica abiertamente “la supuesta asepsia y neutralidad de la ciencia y mostrar que, en cuanto construcción social, está inevitablemente mediatizada por la historia y el contexto socioeconómico”. El texto, documentadísimo y muy actual, cita a los principales autores de lo que podríamos denominar “filosofía de la ciencia”, y repasa su propia peripecia aragonesa en un apartado apasionante: “Mis rincones”.

  8. Fernando Sanmartín nos confirma su consagrada senda de escritor “tout court” en Os contaré la verdad (Xordica), confirmando una carrera pausada y de creciente calidad, hasta rozar la perfección en esta entrega. Qué bien tratan los poetas a las palabras, cómo articulan las ideas. Y cómo, en este caso, resuenan ecos y recuerdos con la mención de tantas calles, plazas, estaciones de metro parisinas. De la poesía y el ensayo, salta a su segunda novela, plena, gozosa, divertida, llena de fantasía. No se puede contar la trama, tan jugosa, tan imaginativa. Sólo asegurar que aquí hay en todo su esplendor, literatura.

  9. Ángela Labordeta vuelve a coger el ordenador como máquina de escribir y lo hace para, en un esfuerzo moral grande, contar su vivencia triste y reveladora de la muerte de una cuñada y amiga. Equilibrista (Los libros del gato negro) es un libro amargo, reflexivo, un diálogo en torno a esa cruel despedida y recuerdo. Ángela, que acumula una obra ya amplia y cuajada, a sobresaltos con dedicaciones a la política en diversas formas y la gestión cultural, parece haber escrito de un tirón, casi sin descanso, a instancias de un desasosiego que le lleva a revivir y analizar sentimientos y dolores. Crónica magistral de una deriva vital, que el cáncer apremia. Lo intentaron, tras la muerte de sus esposas en este caso, Delibes o Savater, pero pocos más. Es muy duro.

  10. Javier Fernández, que fue militar y político, y se trocó en profesor y escritor, vuelve a ofrecernos uno de esos libros suyos con gran conocimiento del ambiente presentado, y un gran sentido del humor. Yo soy FF (Mira) es una evocación de los años en que el futuro dictador Francisco Franco vivió, sin mucho gusto, en Zaragoza, para montar y dirigir la Academia General Militar. Javier aborda el asunto con prudencia, presentando como claramente novelescas algunas escandalizadoras picardías del pequeño general, que ya apunta maneras del futuro.

  11. El IEA ha reeditado, muy bellamente, Mr Witt en el Cantón, de Ramón J. Sender, que obtuvo el Premio Nacional de Literatura. La publicó Espasa-Calpe en 1936, y sólo pudo reeditarse en 1968 por Alianza (un nuevo prólogo de Sender se reproduce ahora). José Domingo Dueñas cuida de esta pulcra y bella edición y recoge estudios y comentarios anteriores, una presentación magnífica de una novela importante. Nos señala cómo “Sender dota a sus personajes de un fondo filosófico acorde con postulados que matizó y enriqueció casi obsesivamente a lo largo de los años”; “La novela contiene episodios de radical y explícita defensa de la dignidad humana, plasmada sobre todo en la figura de los más desprotegidos”; “El instinto fabulador de Sender exprime con infalible acierto cada uno de los detalles”; y “La narración adquiere una excepcional capacidad evocadora porque el autor con duce los acontecimientos a un plano ‘mítico-poético’”.

  12. Y a todo ello, añadamos que siguen apareciendo con regularidad y enjundia las diversas revistas del Centro de Estudios Locales de Andorra (Revista de Andorra, BCI, A un tiro de piedra, el nuevo y excelente Boletín Bibliográfico, etc.) mientras preparan un nuevo libro, sobre Galdós en su centenario. Y nos llegan la veterana y entrañable Rolde, la excelente revista de Historia XIX y XX; El Ebro, sensible al turismo del Alto Aragón; las mil informaciones de libros y vidas desde Cazarabet; El Gurrión de Labuerda, que edita Mariano Coronas, 161 números en 40 años; y pronto sale Barataria; y Turolenses; y Turia, en fin, nº 136, con sus talleres y reseñas interesantísimas, su extra sobre Lidia Jorge, poemas de Vilas y Teresa Agustín y otros muchos, escritos de Guinda, Maicas en su isla, y el fallecido Carbonell sobre su maestro Labordeta, “La voz de un pueblo”.

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