• 21/06/2021

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    “El sabio de San Carlos”, como calificábamos al filósofo Andrés Ortiz-Osés, ha muerto el 18 de este mes, a consecuencia de un cáncer contra el que venía luchando desde hace ya un tiempo. Somos muchos los que nos consideramos hoy un poco más huérfanos y obligados a recurrir solo a su obra, rica y variada, capaz de unir vida y pensamiento. Como pequeño homenaje y reconocimiento, reproducimos ahora la semblanza que le dedicó Eloy Fernández Clemente y él último de los artículos qué brindó a nuestra revista.

  • 25/04/2019

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    Suele suceder. En torno a San Jorge, Día de Aragón, y día del Libro, hay sobre las mesas montones de ellos, algunos realmente interesantes. Hablamos de los que hemos tenido ocasión y tiempo de leer.

  • 18/10/2017

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    Si el director de este Periódico amigo me lo permite, querría en cuarto y último lugar reproducir un párrafo de mi introducción a la Historia de Aragón editada por La Esfera hace casi diez años, que dirigí y en la que escribí la Introducción, de la que procede, y el capítulo sobre nuestra transición democrática (y luego, también con su permiso, me gustaría plantear varias cuestiones sobre nuestras lenguas):

  • 16/10/2017

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    Sigo citando a Gregorio Briz, portavoz de CHA en nuestras Cortes, cuando, a fines del año pasado, defendió la “Actualización de los Derechos Históricos de Aragón”. Recordaba cómo “A principios del siglo XVIII, los llamados Decretos de Nueva Planta abolieron, por derecho de conquista, el Derecho público y las instituciones propias del Reino de Aragón, que había sido Estado independiente durante setecientos años. Los aragoneses únicamente pudimos conservar el Derecho privado plasmado en el Cuerpo de Fueros, Observancias y Actos de Corte del Reino de Aragón, que, a través del Apéndice de 1925, la Compilación de 1967 y, una vez recuperado el autogobierno, diversas leyes autonómicas hoy refundidas en el Código del Derecho Foral de Aragón, ha subsistido hasta nuestros días… Esta nacionalidad no pudo acceder a su pleno autogobierno en la Segunda República porque el inicio de la Guerra Civil interrumpió, bruscamente, la tramitación del Estatuto de Autonomía de Aragón que había sido ya redactado en Caspe en 1936. La primera de las Bases aprobada para redactar el futuro Estatuto proclamaba acertadamente que «la personalidad de Aragón queda definida por el hecho histórico y por la actualidad de querer ser».